Canelones de espinacas y queso: receta con tres quesos

Estos canelones de espinacas y queso llevan tres quesos distintos en el relleno, así que el resultado es mucho más sabroso que el clásico de solo ricotta. La mezcla de ricotta cremosa, feta salado y parmesano recién rallado, con el toque fresco de la menta y el crujiente de los piñones tostados, hace que se note la diferencia desde el primer bocado.

Es un plato que cunde mucho y que se puede dejar montado con antelación, así que va perfecto para una comida de domingo con familia o para tener una bandeja lista en la nevera entre semana. Si en casa os gustan los canelones rellenos con gusto, esta versión de verdura es un cambio agradecido frente a los canelones de marisco o de carne de toda la vida.

Ingredientes para 4 personas

  • 12-16 láminas de pasta para canelones
  • 300 g de espinacas frescas
  • 1 diente de ajo
  • 100 g de queso ricotta
  • 100 g de queso feta, desmenuzado
  • 50 g de parmesano recién rallado
  • 100 g de mozzarella rallada, más un poco extra para gratinar
  • 1 cucharada de piñones tostados
  • 2 hojas de menta o hierbabuena, picadas
  • 2 huevos
  • 400 g de tomate frito (una lata)
  • 1 cucharadita de azúcar
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra, al gusto

Si usas placas de pasta que necesitan cocción previa, cuécelas un par de minutos menos de lo que indique el paquete, terminan de hacerse en el horno y así no se te pasan ni se rompen al rellenarlas.

Preparación paso a paso

1. Saltea las espinacas con ajo

Calienta un chorrito de aceite en una sartén grande, dora el diente de ajo entero y retíralo en cuanto coja color. En ese mismo aceite saltea las espinacas hasta que reduzcan de volumen y suelten el agua, unos 4-5 minutos. Escúrrelas bien y déjalas templar.

2. Prepara el relleno de quesos

Bate los huevos en un bol grande y añade la ricotta, el feta desmenuzado y el parmesano. Incorpora las espinacas ya escurridas, los piñones tostados y la menta picada. Salpimenta al gusto, aunque con cuidado porque el feta y el parmesano ya aportan bastante sal por sí solos.

3. Rellena los canelones

Coloca una cucharada generosa del relleno sobre cada lámina de pasta y enróllala sobre sí misma con cuidado de que no se rompa. Si te resulta más cómodo, usa una manga pastelera sin boquilla para rellenar, así el relleno se reparte de forma uniforme por toda la lámina y ensucias mucho menos que con la cuchara directamente.

4. Prepara la salsa de tomate

En una sartén, calienta el tomate frito con la cucharadita de azúcar a fuego bajo durante unos minutos, así se resta la acidez del tomate sin que se note el dulce. Reserva la mitad para el fondo de la bandeja y la otra mitad para cubrir los canelones.

5. Monta la bandeja para el horno

Extiende una capa de tomate en el fondo de una fuente apta para horno. Coloca los canelones rellenos uno junto a otro sobre el tomate y cúbrelos con la salsa restante. Reparte por encima la mozzarella rallada que has reservado.

6. Hornea y gratina

Mete la bandeja en el horno precalentado a 220 °C, arriba y abajo, durante unos veinte minutos. Los últimos cuatro o cinco minutos, sube la función de gratinado o coloca la bandeja en la parte alta del horno para que la mozzarella quede dorada y con burbujas.

Trucos y variaciones

Si te sobra relleno de espinacas y queso, guárdalo en la nevera un par de días y úsalo para una tortilla de cebolla y espinacas al día siguiente, cambia totalmente el plato pero aprovechas hasta el último gramo. Y si prefieres un relleno de mar en vez de verdura, prueba estos canelones de marisco, que siguen la misma técnica de montaje y horneado.

  • Cambiar el feta: si no te gusta el punto salado del feta, sustitýyelo por más ricotta o por queso de cabra en rulo, el resultado queda más suave.
  • Versión con bechamel: si prefieres los canelones más cremosos, cubre con una bechamel ligera en vez de solo tomate, como en los canelones de cangrejo, y gratina igual con queso rallado por encima.
  • Sin piñones: si tienes alergia a los frutos secos, puedes omitirlos sin problema, el relleno queda igual de sabroso solo con los quesos y la menta.

La primera vez que hice esta receta me pasé con la sal porque no tuve en cuenta que el feta y el parmesano ya salan bastante, así que ahora siempre pruebo el relleno crudo antes de rellenar los canelones y ajusto al final, con la sal justa y no antes. Desde que cambié el orden nunca más se me ha vuelto a pasar de sal.

Preguntas frecuentes sobre los canelones de espinacas y queso

¿Puedo usar espinacas congeladas en vez de frescas?

Sí, sin problema. Descongélalas del todo y escúrrelas muy bien, apretando con las manos para quitar todo el agua posible, así el relleno no queda aguado.

¿Se pueden congelar los canelones ya montados?

Sí, puedes congelar la bandeja antes de hornear, bien tapada con film. Cuando quieras hacerlos, hornéalos directamente desde congelado añadiendo unos diez minutos más al tiempo de cocción.

¿Con qué se acompañan estos canelones?

Con una ensalada verde sencilla es suficiente, ya que el plato en sí es bastante completo. También puedes empezar la comida con una fondue de queso como entrante si la ocasión lo pide.

¿Cuánto duran en la nevera ya hechos?

Se conservan hasta tres días en la nevera bien tapados. Recaliéntalos en el horno en vez de en el microondas para que la mozzarella recupere algo del gratinado.

¿Puedo usar placas de canelones sin cocción previa?

Sí, muchas marcas venden placas que no necesitan hervirse antes. En ese caso, añade un poco más de salsa de tomate y cubre bien la bandeja con papel de aluminio los primeros quince minutos de horno, así la pasta se hidrata correctamente antes de gratinar. Destapa la bandeja solo en los últimos minutos, cuando toque dorar la mozzarella.

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