El ajo fresco tiene un punto dulzón que no tiene nada que ver con el ajo seco, y cuando lo mezclas con gambas doradas y huevo cremoso te sale un revuelto que huéne a domingo. Se hace en menos de 15 minutos y con cuatro ingredientes básicos.
Ingredientes para 2 personas
- 200 g de gambas peladas (si son congeladas, descongela antes: sueltan mucha agua al freír)
- 150 g de ajos frescos (tallos y bulbo tierno)
- 4 huevos
- 2 dientes de ajo
- Sal al gusto
- Aceite de oliva virgen extra

Preparación paso a paso
1. Prepara los ajos frescos
Lava los ajos frescos y córtalos en trozos de un par de centímetros, separando la parte más blanca del tallo verde. Pica también los dos dientes de ajo en láminas finas.
2. Sofríe las gambas
Calienta un chorro de aceite de oliva en una sartén amplia y añade el ajo laminado. En cuanto empiece a bailar en el aceite, echa las gambas peladas y saltea a fuego medio-alto durante 2 minutos.
3. Incorpora los ajos frescos
Cuando las gambas y el ajo empiecen a coger color dorado, añade los ajos frescos troceados y saltea otros 3 minutos, hasta que se ablanden pero sigan con un punto crujiente.
4. Añade el huevo batido
Bate los huevos en un bol con una pizca de sal, sin pasarte de batido, y vértelos en la sartén. Baja el fuego a medio y remueve con una espátula de madera, sin dejar que se pegue.
5. Deja el huevo jugoso
Retira la sartén del fuego cuando el huevo todavía esté un poco líquido: sigue cuajándose con el calor residual y así evitas que quede seco o con textura de tortilla.
6. Sirve caliente
Emplata el revuelto nada más apartarlo del fuego, porque sigue cuajando en el plato. Acompaña con picatostes o con pan de pueblo tostado para mojar.
Trucos que marcan la diferencia
- Nunca cuajes del todo: el punto exacto es cuando el huevo brilla y todavía tiembla un poco al mover la sartén, no cuando ya está firme.
- Sartén bien caliente para las gambas: si el aceite no está caliente cuando entran, las gambas sueltan agua y se cuecen en vez de dorarse.
- Ajos frescos de temporada: si no encuentras ajo fresco, puedes sustituirlo por ajetes o por puerro tierno picado fino, aunque el sabor cambia bastante.
La primera vez que lo hice metí el huevo con la sartén todavía a fuego fuerte y se me hizo tortilla en dos segundos. Desde entonces siempre bajo el fuego antes de añadirlo, y retiro la sartén un poco antes de lo que parece necesario.
Preguntas frecuentes sobre el revuelto de ajos frescos con gambas
¿Puedo usar gambas congeladas?
Sí, pero descongélalas del todo y sécalas bien con papel de cocina antes de freírlas. Si entran mojadas en la sartén, sueltan agua y se cuecen en vez de dorarse.
¿Cuánto dura el revuelto en la nevera?
Aguanta un día en un recipiente cerrado, aunque el huevo pierde la textura jugosa al recalentarlo. Este plato está pensado para comer recién hecho.
¿Con qué se acompaña este revuelto?
Va perfecto con picatostes o pan de pueblo tostado para mojar en el jugo. Si buscas otro aperitivo de gambas para la mesa, las gambas rellenas al horno o las tartaletas de bacalao con gambas combinan muy bien.
¿Puedo sustituir los ajos frescos por otra verdura?
Sí, los ajetes o el puerro tierno cortado fino funcionan como sustituto, aunque el sabor final será más suave. Si te gustan los revueltos con verdura, también puedes probar el revuelto manchego con verduras y jamón.
¿Por qué me queda el huevo seco?
Casi siempre es por exceso de fuego o de tiempo. Retira la sartén del calor un poco antes de lo que crees necesario, porque el huevo sigue cuajándose fuera del fuego.








