Hay pocos olores tan reconfortantes como el de una cocina en la que se estan friendo rosquillas de anis. Ese perfume dulce de matalauva tostada mezclado con la ralladura de limon y el aceite caliente te transporta directamente a la casa de la abuela, a las meriendas de invierno con chocolate espeso o a las mesas de carnaval. Lo cierto es que no hay dulce mas espanol que una rosquilla bien hecha, crujiente por fuera, esponjosa por dentro y con ese golpe justo de anis que no empalaga.
Esta receta de rosquillas de anis caseras es de las que merecen rescatarse del recetario familiar. No tiene ningun secreto imposible: harina, huevos, aceite, azucar, anis y dos ingredientes clave que marcan la diferencia, la matalauva (el aniseto verde) y la cascara de limon infusionada en el aceite. El truco esta en la paciencia de dejar reposar la masa y en tener el aceite a la temperatura correcta. Ni muy fuerte, que se queman por fuera y quedan crudas; ni muy flojo, que se empapan y pierden toda la gracia.
Un dulce con muchisima historia en Espana
Las rosquillas forman parte de la reposteria popular espanola desde hace siglos. Cada region tiene las suyas: las rosquillas del santo en Madrid, las de Alcala, las de Loja, las andaluzas de vino… Pero las de anis, con su masa frita y su cobertura de azucar y canela, son las mas extendidas y, en muchas casas, las de toda la vida. Se comen en Semana Santa, en carnaval y en cualquier tarde en la que apetezca algo casero para acompanar un cafe o una taza de leche caliente. Si te van los dulces con anis, tambien merece la pena que pruebes la receta de rollitos de anis, que comparte aromas pero cambia por completo la textura.
Ingredientes para 8 personas (unas 30-35 rosquillas)

- 2 kg de harina de trigo floja (de reposteria)
- 8 huevos medianos (talla M)
- 300 ml de aceite de oliva suave (0,4 grados)
- 100 ml de anis dulce (tipo Chinchon o Anis del Mono)
- 300 ml de leche entera
- 300 g de azucar blanca
- 4 sobres de levadura quimica (tipo Royal, unos 64 g)
- 10 g de canela molida
- 10 g de matalauva (semillas de anis verde)
- La ralladura de 1 limon
- La cascara de 1 limon (solo la parte amarilla)
- Aceite de oliva suave abundante, para freir
- Azucar y canela extra, para rebozar al final
Una nota rapida sobre los ingredientes. La matalauva no es opcional: es lo que da el sabor caracteristico de las rosquillas de toda la vida. La encontraras en herbolarios, mercados tradicionales o en el pasillo de especias de supermercados grandes. Y la harina, cuanto mas floja, mejor: las rosquillas no necesitan desarrollar gluten, al contrario, queremos que queden tiernas.
Preparacion paso a paso
1. Aromatizar el aceite y la leche (10 minutos)
En un cazo pequeno, calienta los 300 ml de aceite de oliva con la cascara de limon. Cuando rompa a hervir suavemente, retira del fuego y deja que infusione. En otro cazo, calienta la leche con la matalauva exactamente igual: llevala a ebullicion y apartala. Este doble infusionado es el alma de la receta. Cuela ambos liquidos con un cedazo fino y dejalos templar hasta que puedas tocar los cazos sin quemarte (unos 35 grados). Si los anades calientes, coceras los huevos y fastidiaras la masa.
2. Mezclar los liquidos y los huevos (5 minutos)
En un bol grande (mejor de cristal o ceramica), vuelca los huevos y batelos con unas varillas hasta que queden espumosos. Anade el azucar, la ralladura de limon y la canela molida, y sigue batiendo hasta que el azucar se integre. Incorpora entonces el aceite y la leche aromatizados, ya templados, junto con los 100 ml de anis dulce. Mezcla con las varillas hasta obtener una crema homogenea. Notaras como ya empieza a oler de maravilla.
3. Anadir la harina y la levadura (10 minutos)

Mezcla la levadura quimica con la harina en un bol aparte y tamiza. Ve incorporandola a la mezcla liquida poco a poco, primero con varillas y, cuando empiece a espesar, con las manos o una espatula de madera. La masa final debe quedar lisa, elastica y ligeramente pegajosa, pero lo suficientemente firme como para moldearla. Si la notas muy blanda, anade una cucharada mas de harina; si queda demasiado dura, un chorrito de leche. Cada harina absorbe distinto, asi que fiate del tacto mas que del gramaje exacto.
4. Reposo de la masa (40 minutos)
Cubre el bol con un pano limpio y deja la masa reposando en un lugar templado y sin corrientes durante 40 minutos. No te saltes este paso: la levadura quimica necesita tiempo para activarse y el gluten, aunque sea poco, tiene que relajarse. Veras como al final del reposo la masa ha ganado volumen y esta mas esponjosa al tacto. Este es el momento perfecto para preparar un plato con azucar y canela para el rebozado final.
5. Formar las rosquillas (15 minutos)
Enharina ligeramente la encimera y tus manos. Coge porciones de masa del tamano de una nuez grande, haz un rulo de unos 12-15 cm de largo y 1,5 cm de grosor, y une los extremos formando un circulo. Sella bien la union presionando con el dedo. No las hagas demasiado gruesas porque creceran al freir. Ve colocandolas en una bandeja enharinada, separadas entre si para que no se peguen. Si tienes ayuda en casa, este es un buen momento para repartir tareas: alguien forma, otro frie.
6. Freir las rosquillas (20-25 minutos)

Pon abundante aceite de oliva suave en una sarten honda o cazuela amplia y calientalo a 170 grados. Si no tienes termometro, el truco de la abuela infalible: mete la punta de un palillo o de una cucharilla de madera; si aparecen burbujitas alrededor de forma continua pero sin frenesi, es la temperatura correcta. Frie las rosquillas de 3 en 3 o de 4 en 4, sin agobiar la sarten, dandoles la vuelta cuando la parte de abajo este dorada (unos 90 segundos por lado). Sacalas sobre papel de cocina para que suelten el exceso de aceite.
7. Rebozar en azucar y canela
Cuando las rosquillas esten todavia calientes (pero no ardiendo), pasalas por el plato de azucar con canela y cubrelas bien por ambas caras. El azucar se adhiere mejor cuando aun conservan calor residual, asi que hazlo en tandas, sin esperar a que termine toda la friccion. Colocalas en una bandeja sobre papel de cocina limpio y dejalas enfriar del todo antes de guardarlas. Al enfriarse, el exterior se vuelve crujiente y el interior se queda tierno: ese contraste es el sello de una rosquilla bien hecha.
Trucos de cocinero para unas rosquillas perfectas
- Aceite limpio entre tandas: retira los restos de masa que queden flotando con una espumadera. Si se queman, amargan y oscurecen todas las rosquillas siguientes.
- Aceite suave, no virgen extra: para freir dulces es mejor un aceite de oliva de 0,4 grados, que tiene sabor mas discreto. El virgen extra le daria un toque demasiado fuerte.
- No las cierres hermeticamente: guarda las rosquillas en una caja metalica o de carton con un pano, nunca en tupper de plastico sellado, porque se humedecen y pierden el crujiente.
- Variacion sin anis: si en casa hay ninos o prefieres evitar el alcohol, sustituye el anis dulce por 100 ml mas de leche y un par de gotas de esencia de anis. El sabor se conserva practicamente igual.
- Doble rebozado: los mas golosos pasan las rosquillas primero por un almibar ligero y luego por el azucar con canela. Quedan mas dulces y mas brillantes.
Con que acompanar estas rosquillas
Las rosquillas de anis son el acompanamiento perfecto de un cafe con leche de media tarde, de un chocolate caliente espeso en los dias frios o de un vaso de leche bien fria en verano. Si preparas una mesa de postres casera al estilo espanol, combinalas con una leche frita tradicional y unas manzanas asadas al horno con naranja: el contraste de texturas entre lo frito, lo cremoso y la fruta horneada resulta espectacular. Y si tienes alma reposteril, no te pierdas la receta basica de rosquillas caseras, una version sin alcohol ideal para merendar con los mas pequenos de la casa.
Preguntas frecuentes sobre las rosquillas de anis
Cuanto duran las rosquillas de anis caseras?
Guardadas en una caja metalica o de carton a temperatura ambiente, aguantan perfectamente entre 7 y 10 dias. De hecho, muchos aficionados sostienen que estan mejor al segundo o tercer dia, cuando los sabores se asientan. No las metas en la nevera porque se endurecen.
Puedo congelar la masa de rosquillas?
Si, y es un recurso estupendo. Forma las rosquillas en crudo, colocalas en una bandeja separadas y congelalas. Una vez congeladas, pasalas a una bolsa. El dia que las quieras freir, sacalas 30 minutos antes para que se descongelen parcialmente y fuelas como siempre.
Por que me quedan duras las rosquillas?
Las dos causas mas habituales son haber usado demasiada harina (la masa debe estar tierna, no como pan) o haber frito con el aceite demasiado flojo, lo que obliga a tenerlas mas tiempo dentro y las reseca. Vigila la textura de la masa y la temperatura del aceite.
Con que puedo sustituir la matalauva?
Si no encuentras semillas de matalauva, puedes usar 5 ml de esencia de anis estrellado o incluso una cucharadita de anis en polvo de herbolario. No es exactamente lo mismo, pero el perfil aromatico queda bastante parecido.
Son aptas para celiacos estas rosquillas?
No, la receta tradicional lleva harina de trigo. Se pueden adaptar con mezcla de harinas sin gluten (mezcla de arroz, maiz y un poco de goma xantana), pero la textura final es distinta, algo mas friable. Si lo pruebas, reduce ligeramente la cantidad de levadura.
Y ya lo tienes: unas rosquillas de anis caseras que huelen a bonito, a abuela y a cocina de toda la vida. Animate a prepararlas en casa al menos una vez y entenderas por que llevan siglos en el recetario espanol sin moverse del sitio.








