Pocas veces un libro de recetas resume tan bien una época como Hoy cocino yo. Apareció en 2008, justo cuando la economía empezaba a apretar en muchas casas, y proponía algo casi revolucionario para la época: cocinar a diario en casa, comer bien y, sobre todo, gastar menos. La editorial leonesa Everest lo publicó pensando en gente con poco tiempo, presupuesto justo y ganas de organizarse mejor. Casi dos décadas después sigue circulando de mano en mano, y la pregunta es legítima: ¿merece la pena buscarlo en 2026?
La respuesta corta es sí, con matices. La editorial Everest cerró sus puertas en 2018, así que el libro ya no se imprime, pero se encuentra sin demasiado esfuerzo en librerías de segunda mano, mercadillos y plataformas como Wallapop o Todocolección. Y lo más interesante: las 400 recetas y la filosofía de fondo aguantan el paso del tiempo mucho mejor que algunos manuales más modernos. Vamos a contarte qué tiene dentro, por qué se hizo un hueco en miles de cocinas y qué alternativas existen si no consigues hacerte con un ejemplar.
Qué es exactamente «Hoy cocino yo»
El libro nace con una idea muy concreta: que cualquier persona, incluso sin experiencia previa en los fogones, pueda preparar comidas decentes sin perder media tarde ni dejarse el sueldo en el supermercado. Para conseguirlo, el equipo editorial de Everest no se limitó a soltar 400 recetas y desearte suerte. Cada plato viene acompañado de algo que entonces no era tan habitual: indicaciones para hacer la compra de forma inteligente, sugerencias para simplificar pasos cuando vas con prisa y trucos para sacar más partido a los ingredientes que ya tienes en la nevera.
Otro detalle que lo hizo popular: el formato. Es un libro pequeño, de tapa dura y manejable, pensado para vivir en la cocina, no en una estantería del salón. Lo abres con una mano mientras con la otra remueves la salsa, lo dejas apoyado entre dos botes y, si se mancha de aceite, no pasa nada. Esa practicidad ya marcaba la diferencia con los libros de gastronomía más vistosos pero incómodos de consultar.
Los 10 capítulos: 400 recetas para todo el menú
El recetario está dividido en diez bloques que cubren básicamente cualquier comida que se te ocurra. Esta es la estructura, capítulo a capítulo:

- Pizzas, focaccia y tortas saladas: masas caseras, rellenos clásicos italianos y opciones rápidas con bases compradas.
- Pastas: salsas tradicionales (carbonara, boloñesa, pesto) y combinaciones más originales con verduras de temporada.
- Arroces y risotto: desde paellas de fondo de semana hasta risottos cremosos al estilo italiano. Si te interesa este capítulo, te conviene leer también nuestra guía sobre cómo cocinar el arroz en su punto.
- Sopas y menestras: cremas de verdura, sopas de pescado y menestras tradicionales, ideales para los meses fríos.
- Verduras: recetas para que las verduras dejen de ser el plato aburrido de la semana.
- Carnes: guisos largos de fin de semana y filetes resueltos en quince minutos.
- Pescados: trucos básicos para no pasarse de cocción y opciones tanto al horno como a la plancha.
- Quesos y huevos: tortillas, soufflés y platos rápidos perfectos para una cena improvisada.
- Dulces de cuchara: natillas, flanes, arroz con leche y postres de toda la vida.
- Tartas y pastelitos: bizcochos, magdalenas y tartas para celebraciones. En esta línea, también te puede interesar nuestra selección de tartas fáciles sin horno.
La distribución no es casual. Cubre comida diaria, comida de fin de semana y postre, que es justo el reparto que necesitas si quieres dejar de improvisar y organizarte un menú semanal.
Por qué sigue funcionando casi 20 años después
La cocina cambia, sí, pero menos de lo que parece. Los principios que defiende Hoy cocino yo —comprar con cabeza, aprovechar lo que tienes, simplificar sin perder sabor— son los mismos que aplican hoy los creadores de contenido gastronómico que mejor funcionan en redes. Lo que entonces se llamaba «economía doméstica» hoy se llama batch cooking, meal prep o cocina antiinflamación, pero el fondo es muy parecido: planificar, comprar lo justo y no tirar comida.
Hay otra cosa que envejece bien: las recetas tradicionales no caducan. Una sopa de cebolla, un risotto al parmesano o un flan de huevo se hacen igual en 2008 que en 2026. Lo que ha cambiado son los precios y, en menor medida, los electrodomésticos (ahora tenemos freidoras de aire, robots de cocina, vitrocerámicas más rápidas). Las cantidades y los tiempos del libro siguen sirviendo como referencia, aunque alguna preparación quizá la adaptes a tu Thermomix o a tu air fryer.
Lo que sí hay que actualizar mentalmente al usarlo: los precios de los ingredientes. La inflación alimentaria de los últimos años ha movido la cesta de la compra una barbaridad, así que los cálculos de coste por ración que aparecen en algunas recetas del libro hay que tomarlos con perspectiva. La filosofía de «comprar lo justo» es lo que sigue valiendo, no el ticket exacto.
A quién le va a gustar este libro
No todo el mundo necesita un libro como este. Si ya cocinas todos los días con soltura, quizá te resulte demasiado básico. Pero hay perfiles a los que le viene como anillo al dedo:
- Quien acaba de independizarse y necesita un manual de cabecera para no vivir a base de pasta hervida y pizzas congeladas.
- Familias con presupuesto justo que quieren montar menús semanales aprovechando ofertas y reduciendo desperdicio.
- Cocineros aficionados con poco tiempo entre semana, que necesitan recetas resueltas en menos de 30 minutos.
- Gente que prefiere el papel a la pantalla: nada de buscar entre anuncios ni perder la receta cuando se cae el wifi.
- Coleccionistas y nostálgicos de los libros de cocina españoles de los 2000, que tienen su propio mercado.
Dónde conseguir Hoy cocino yo en 2026
La editorial Everest cesó su actividad en 2018 y muchos de sus títulos quedaron descatalogados, este entre ellos. La buena noticia es que circuló bastante en su momento, así que sigue siendo relativamente fácil de encontrar de segunda mano. Estas son las vías que mejor funcionan:
- Wallapop, Vinted y Milanuncios: lo más rápido. Suele aparecer entre 5 y 12 euros según el estado.
- Todocolección y Iberlibro: especializados en libros de segunda mano, con descripciones más detalladas y vendedores profesionales.
- Mercadillos y rastros: en cualquier mercadillo de domingo grande sale algún ejemplar. Es la opción más barata si tienes paciencia.
- Bibliotecas públicas: muchas redes municipales lo tienen en catálogo, sobre todo en León, Madrid y Barcelona.
- Amazon Marketplace: aparece de vez en cuando, normalmente a precio más alto que en Wallapop.
Un consejo: comprueba siempre que la edición está completa (algunas tiradas posteriores eliminaron páginas) y mira las fotos del estado interior. Un libro de cocina manchado de aceite no es defectuoso, es un libro de cocina que ha trabajado.

Alternativas si no lo encuentras
Si llevas semanas buscándolo y no aparece, tampoco hay que dramatizar. El mercado editorial gastronómico ha publicado varios títulos en la misma línea —cocina sencilla, asequible, pensada para casa— que cumplen perfectamente la misma función:
- Recetas sencillas para novatos y cocinillas: si quieres un libro reciente con la misma filosofía, este lo borda. Lo analizamos a fondo en nuestra reseña de Recetas sencillas para novatos y cocinillas, donde explicamos por qué se ha convertido en uno de los manuales de referencia para empezar.
- Cocina para novatos de Laura Donada: muy didáctico, con explicaciones de técnicas básicas y errores típicos del principiante.
- 1080 recetas de Simone Ortega: el clásico de los clásicos. Más extenso y exigente, pero referencia absoluta de la cocina española.
- El Comidista y otros libros de Mikel López Iturriaga: tono moderno, recetas urbanas y mucho humor.
Si dudas entre uno y otro, te puede venir bien echar un vistazo a nuestra guía de los mejores libros de cocina, donde comparamos varios títulos por nivel, precio y enfoque.
El valor de tener un libro de cocina en casa
Hay un debate recurrente: ¿tiene sentido un libro de recetas en la era de YouTube, TikTok y los blogs? Sí, y por motivos que van más allá de la nostalgia. Un libro físico no se cae cuando tienes las manos manchadas de aceite, no te interrumpe con anuncios, no depende de que el wifi llegue al rincón de la cocina y te obliga a tener una visión de conjunto: lees el índice, ves dónde encajan tus recetas dentro de un menú semanal, descubres platos que no habrías buscado en Google.
Hay un detalle más, muy personal: los libros de cocina envejecen contigo. Las páginas más manchadas son las recetas que más has hecho. Las anotaciones a lápiz en los márgenes («añadir más sal», «reducir 5 minutos», «a Marta no le gusta el comino») son tu recetario familiar tomando forma. Eso una pantalla no lo replica.
Preguntas frecuentes sobre Hoy cocino yo
¿Está descatalogado el libro Hoy cocino yo de Everest?
Sí. La editorial Everest cesó su actividad en 2018 y la mayoría de sus títulos, incluido Hoy cocino yo, dejaron de imprimirse. Solo se consigue de segunda mano en Wallapop, Todocolección, Iberlibro o Amazon Marketplace, normalmente entre 5 y 15 euros según el estado del ejemplar.
¿Cuántas recetas trae exactamente?
El libro recoge 400 recetas distribuidas en 10 capítulos: pizzas y masas saladas, pastas, arroces, sopas, verduras, carnes, pescados, quesos y huevos, dulces de cuchara y tartas. La idea es cubrir todas las situaciones de cocina semanal, desde una cena rápida entre semana hasta un postre de domingo.
¿Sirve para alguien que no ha cocinado nunca?
Sí, está pensado precisamente para ese perfil. Las recetas explican los pasos con detalle, las cantidades vienen en gramos y mililitros, y muchos platos se resuelven en menos de media hora. Si nunca has hecho un sofrito, no te dejará tirado. Si ya cocinas con soltura, te puede saber a poco.
¿Las recetas siguen siendo económicas en 2026?
El planteamiento sí, los precios concretos no. Los ingredientes han subido bastante desde 2008, pero la lógica del libro —comprar lo justo, aprovechar restos, planificar el menú— sigue siendo el método más eficaz para reducir el gasto en alimentación. Calcula entre un 30 y un 50 % más sobre los costes que aparecen en el libro original.
¿Hay alguna versión digital o en PDF?
No de forma legal. Ni Everest llegó a sacar edición digital ni los derechos están disponibles en plataformas como Kindle o Google Books. Cualquier PDF que circule por internet es pirata, así que el camino limpio es el papel, ya sea de segunda mano o prestado en una biblioteca pública.








