Escurridor plegable de silicona: cómo elegirlo y cuidarlo

En una cocina pequeña cada centímetro cuenta, y los cajones se llenan enseguida de cacharros que ocupan más sitio del que deberían. Uno de esos objetos es el escurridor, ese colador grande que usas para la pasta, las verduras o las legumbres y que, cuando no lo usas, se convierte en un incordio porque no hay manera de guardarlo bien. La solución que probamos hace tiempo en la redacción es el escurridor plegable de silicona, y la verdad es que cambia bastante las cosas.

Qué es un escurridor plegable de silicona

Es un colador fabricado en silicona alimentaria con un sistema de pliegues en el cuerpo, algo parecido a un acordeón, que permite aplastarlo hasta dejarlo en un tercio de su altura normal. Modelos como el de la firma francesa Lékué llevan además unas asas antideslizantes a los lados, pensadas para escurrir sin que se te resbale de las manos con el agua hirviendo de la pasta. El fondo mantiene los agujeros habituales de cualquier escurridor, con un diámetro pensado para retener pasta, arroz o legumbres sin dejar pasar nada al fregadero.

Ventajas frente al escurridor rígido de toda la vida

El punto fuerte es evidente nada más verlo: plegado ocupa una fracción del espacio de un colador metálico o de plástico duro. Si vives en un piso con una cocina de las que llaman «de aprovechamiento», eso se nota en el cajón. La silicona aguanta temperaturas altas sin deformarse, hasta 220 °C en la mayoría de modelos, así que puedes usarlo también para escurrir algo recién sacado del agua hirviendo sin miedo a que se raje. Al ser un material blando, tampoco raya los fregaderos ni las ollas si lo apoyas con prisa, y se puede meter en el lavavajillas sin problema.

Cómo elegir uno que dure

No todos los escurridores plegables están fabricados igual, y aquí es donde merece la pena fijarse en un par de detalles antes de comprar.

  • Grosor de la silicona: los modelos más baratos usan silicona fina que con el tiempo pierde forma y no vuelve a su posición plegada. Busca uno con paredes gruesas, aunque pese algo más.
  • Asas resistentes: tienen que aguantar el peso de la pasta o las verduras llenas de agua sin que el colador se doble por la mitad.
  • Tamaño de los orificios: si cocinas mucho arroz o cuscús, conviene un modelo con agujeros más pequeños que el estándar para pasta.
  • Capacidad: los hay desde 2 hasta 5 litros; para una familia de cuatro, mejor no bajar de 3 litros.

Un truco que aprendí probando varios modelos: si al desplegarlo por primera vez huele fuerte a plástico o goma, no es buena señal. La silicona alimentaria de calidad casi no tiene olor, y el que tiene se va lavándolo un par de veces con agua caliente y jabón antes de estrenarlo.

Cuidado y limpieza

Aunque aguanta el lavavajillas, si lo lavas a mano dura más tiempo con buen aspecto. Los pliegues son el punto donde se acumulan restos de comida, así que pasa un cepillo suave por dentro de cada surco de vez en cuando. Para quitar olores fuertes, como el del ajo o el pescado, un remojo de diez minutos en agua con bicarbonato deja la silicona neutra otra vez. Evita guardarlo mojado y plegado del todo, porque si queda humedad atrapada entre los pliegues puede salir moho con el tiempo, así que mejor secarlo bien antes de encogerlo para el cajón.

¿Merece la pena el cambio?

Si tu cocina anda corta de espacio, o simplemente estás cansado de que el escurridor de metal no encaje en ningún cajón, sí merece la pena. Cuesta algo más que uno tradicional, pero la diferencia se nota cada día al abrir el cajón y verlo aplastado en un rincón en vez de ocupando media balda. Es el mismo tipo de solución que buscamos al elegir un escurreplatos para cocinas pequeñas: pensar primero cuánto sitio tienes de verdad antes de comprar el que más te guste a la vista. Y si te gustan los utensilios que sorprenden por su diseño, échale un ojo también a las tijeras de cocina multihojas, otro cacharro que gana mucho una vez lo pruebas.

Preguntas frecuentes

¿El escurridor plegable de silicona se puede meter en el lavavajillas?

Sí, la mayoría de modelos de silicona alimentaria aguantan lavavajillas sin problema. Aun así, si lo lavas a mano de vez en cuando conservará mejor el color y no cogerá olores en los pliegues.

¿Aguanta el agua hirviendo de la pasta?

Sí, la silicona de calidad soporta temperaturas de hasta 220 °C sin deformarse, así que escurrir pasta o verduras recién sacadas del fuego no es problema.

¿Cómo evito que huela a moho si lo guardo plegado?

Sécalo bien antes de plegarlo del todo. La humedad atrapada entre los pliegues es la causa principal de olores raros, así que un paso por un paño limpio antes de guardarlo evita el problema.

¿Sirve también para lavar fruta y verdura, no solo para escurrir pasta?

Sí, funciona igual de bien para enjuagar fruta, verdura o legumbres en remojo. Al ser flexible, además, puedes usarlo como bol improvisado si necesitas mezclar algo con las manos limpias.

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