El olor de las cigalas recién asadas en la plancha, con ese punto justo entre el humo y el marisco, es de los que hacen que todo el mundo se acerque a la cocina preguntando cuánto falta. Es una receta de las de toda la vida en las casas cerca de la costa, y lo bueno es que no necesita casi nada: la plancha bien caliente hace todo el trabajo, y la vinagreta de perejil pone el contrapunto ácido que levanta el sabor dulce de la cigala.
Ingredientes (para 8 personas)
- 32 cigalas frescas, de tamaño medio
- 500 ml de aceite de oliva virgen
- 250 ml de vinagre de vino
- 1 pastilla y media de caldo de pescado
- 20 g de perejil fresco picado
- Sal gorda al gusto
Preparación
1. Prepara la vinagreta
Echa en el vaso de la batidora el aceite de oliva, el vinagre de vino, la pastilla y media de caldo de pescado desmenuzada y el perejil picado. Bate un par de minutos a velocidad media hasta que quede una salsa fina y homogénea. Si notas que ha quedado algún grumo de la pastilla de caldo, pasa la vinagreta por un colador fino o por el chino antes de reservarla.
2. Precalienta la plancha
Pon la plancha a fuego fuerte entre 5 y 8 minutos, hasta que esté muy caliente. Es el paso que más gente se salta y el que marca la diferencia: si la plancha no quema, la cigala suelta agua y se cuece en vez de asarse. Cuando esté lista, añade un chorrito de aceite de oliva y espera unos segundos a que humee ligeramente.
3. Asa las cigalas sin sal
Coloca las cigalas en la plancha sin amontonarlas, en tandas si hace falta, y déjalas 2-3 minutos por cada lado según el tamaño. No las sales todavía: la sal en crudo hace que suelten agua antes de tiempo y se quedan menos jugosas. Sabrás que están listas cuando el caparazón pasa de gris translucido a un naranja rosado uniforme.
4. Sazona y reserva
En cuanto las retires de la plancha, espólvorea las cigalas con sal gorda al gusto y ponlas en una fuente amplia. Déjalas reposar un par de minutos, el tiempo justo para que la sal se asiente y el jugo interior se reparta bien antes de aderezarlas.
5. Aliña y sirve
Remueve bien la vinagreta antes de usarla, porque el aceite y el vinagre tienden a separarse en el vaso. Riega las cigalas con la salsa justo antes de llevarlas a la mesa, o sírvela aparte en un cuenco para que cada uno se moje al gusto. Se comen calientes, recién hechas.
Trucos y variaciones
- El tamaño manda: con cigalas grandes, sube el tiempo en la plancha a 3-4 minutos por lado; con cigalas pequeñas, bastan 90 segundos por cara para que no se pasen y queden gomosas.
- Vinagreta más suave: si el vinagre de vino te resulta muy fuerte, cambia una cuarta parte por zumo de limón, queda más fresca sin perder el punto ácido.
- Truco de mi abuela: ella siempre guardaba un poco de vinagreta sin batir del todo, con trocitos de perejil visibles, porque decía que así se notaba mejor en cada bocado en vez de quedar todo mezclado en un líquido uniforme. Y la verdad es que tiene razón.
Si te gusta el marisco en la mesa, esta receta combina muy bien de primero con unas almejas en salsa verde, y para abrir el apetito antes puedes servir unos mejillones con tomate y mayonesa, que se preparan en veinte minutos y no compiten con el protagonismo de la cigala.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la vinagreta con antelación?
Sí, aguanta perfectamente en la nevera tapada hasta 2 días. Sacála un rato antes de usarla y remuévela bien, porque el aceite se solidifica un poco en frío y hay que dejar que vuelva a temperatura ambiente.
¿Cómo sé si las cigalas son frescas antes de comprarlas?
El caparazón debe estar firme y brillante, sin manchas negras, y la cabeza bien pegada al cuerpo. Si huelen a amoniaco en vez de a mar, no las compres.
¿Se pueden congelar las cigalas crudas?
Sí, aguantan bien congeladas hasta 3 meses en una bolsa hermética. Descóngalas en la nevera la noche antes, nunca a temperatura ambiente ni con agua caliente, para que no pierdan textura.
¿Con qué acompaño las cigalas a la plancha?
Van muy bien con pan para mojar en la vinagreta que sobra y una ensalada sencilla que corte con la grasa del aceite, como una de escarola con un toque ácido.
¿Puedo hacerlas sin batidora?
Sí, bate a mano con unas varillas en un bol hasta que la vinagreta emulsione. Tardarás un poco más pero el resultado es el mismo.








