La rúcula tiene ese punto picante que despierta el paladar antes incluso de masticarla, y aquí la combino con alcachofa tierna cocida y virutas de parmesano para un entrante fresco que no pesa nada. Es de esas ensaladas que parecen sencillas pero tienen mucho más sabor del que promete la lista de ingredientes.
Si te gusta trabajar la alcachofa de otra manera, tienes también unas alcachofas fritas con berberechos, jamón y vinagreta de pan, mucho más contundentes que esta ensalada.
Ingredientes para 4 personas
- 150 g de rúcula fresca
- 250 g de tomates cherry
- 12 alcachofas frescas
- Zumo de 1 limón
- 50 g de queso parmesano rallado (o en virutas)
- Aceite de oliva virgen extra
- Vinagre de Módena
- Sal
Preparación paso a paso
1. Limpia las alcachofas
Quita las hojas exteriores más duras y corta las puntas. A medida que las vayas limpiando, mételas en un bol con agua y el zumo de limón para que no se oxiden y se pongan negras.

2. Cuece las alcachofas
Ponlas en una olla con agua que las cubra y un poco de sal, y cuécelas unos 30 minutos, hasta que al pinchar el corazón con un cuchillo entre sin resistencia. Escurre bien y deja templar antes de cortarlas.
3. Prepara la vinagreta
En un bol pequeño pon el vinagre de Módena y la sal, y bate con unas varillas mientras vas añadiendo el aceite de oliva poco a poco, hasta que emulsione. Si te gusta más ácida, pon más vinagre que aceite, y si la prefieres suave, la proporción clásica es un cuarto de tacita de café de cada uno.
4. Monta la ensalada
Pon la rúcula lavada y bien escurrida como base en la ensaladera. Reparte alrededor los tomates cherry cortados por la mitad y las alcachofas en trozos irregulares por encima.
5. Aliña y sirve
Rocía la ensalada con la vinagreta justo antes de llevarla a la mesa, para que la rúcula no pierda cuerpo, y esparce por encima el parmesano rallado.

Trucos y variaciones
El zumo de limón no es opcional: sin él, las alcachofas se oxidan en minutos y se ponen de un color feo, aunque el sabor no cambie demasiado.
Si tienes prisa, unas alcachofas en conserva de buena calidad, bien escurridas, también funcionan, aunque el sabor fresco de la alcachofa cocida en casa es superior.
Para una versión más completa, añade unos piñones tostados o unas virutas de jamón. Si te gusta combinar queso de cabra con ensaladas de este estilo, prueba también la ensalada de garbanzos con queso de cabra y pimientos asados.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar alcachofas congeladas?
Sí, se cuecen igual, aunque el tiempo de cocción suele ser algo menor, unos 15-20 minutos. Prueba el punto pinchando con un cuchillo.
¿Cuánto aguanta la ensalada montada en la nevera?
Sin aliñar, la rúcula y las alcachofas aguantan un día tapadas en la nevera. Una vez aliñada, mejor comerla en el momento, se ablanda rápido.
¿Puedo sustituir el vinagre de Módena?
Sí, un vinagre de jerez o de vino blanco también funciona bien, aunque cambia un poco el punto dulzón que aporta el de Módena.
¿Con qué se acompaña esta ensalada?
Va perfecta junto a un pescado a la plancha o unos salmonetes al horno. Si buscas algo similar pero con más dulzor, mira también la ensalada de berros con cerezas y vinagreta de miel.
¿Se puede preparar con antelación?
Las alcachofas cocidas y la vinagreta sí, guardadas por separado en la nevera hasta 2 días. Monta y aliña la ensalada justo antes de servir.








