Este paté de jamón, queso y pimiento tiene una textura distinta a la tosta de toda la vida cortada en dados: aquí todo se pica muy fino, casi hasta que queda como una pasta, y se remata con un golpe de pimentón que le da color y un puntito ahumado. Se unta sobre pan tostado y desaparece en cuanto lo pones en la mesa.
Ingredientes para el paté de jamón, pimiento y queso
- 150 g de jamón cocido
- 100 g de queso Emmental
- Medio pimiento rojo
- Medio pimiento verde
- 3-4 cucharadas de mahonesa
- 4 rebanadas de pan para tostar
- Pimentón dulce o picante al gusto
Con estas cantidades salen cuatro tostas generosas, una por persona como aperitivo antes de comer. Si te gusta el punto picante, usa pimentón picante para espolvorear; si prefieres algo más suave, el dulce cumple igual de bien.
Cómo hacer el paté de jamón, pimiento y queso paso a paso
1. Pica todos los ingredientes muy finos
Corta el jamón cocido, el queso Emmental y los pimientos en trozos muy pequeños, casi como un picadillo, mucho más fino que si fueran para una ensalada en dados. Cuanto más fino quede todo, mejor se unta después y menos se cae del pan al morder.
2. Liga con la mahonesa
Pon todo el picadillo en un bol y añade la mahonesa poco a poco, removiendo con una cuchara hasta conseguir una pasta homogénea que se sostenga sola sobre el pan sin quedar líquida. Prueba y ajusta la cantidad de mahonesa según lo cremoso que te guste.
3. Tuesta el pan
Tuesta las rebanadas de pan en la tostadora o en la sartén sin aceite hasta que queden doradas y crujientes por fuera. Déjalas templar un par de minutos antes de untar, para que el paté no se derrita con el calor.
4. Unta y espolvorea con pimentón
Reparte el paté generosamente sobre cada rebanada, cubriendo bien toda la superficie, y espolvorea por encima con pimentón dulce o picante, el que más te guste. Sirve enseguida, mientras el pan sigue crujiente.
Trucos y variaciones
Mi abuela hacía esta receta con las sobras de jamón de cualquier comida, y siempre remataba con pimentón picante porque decía que «el dulce es para quien no se atreve». Si tienes pimentón ahumado en la despensa, pruébalo alguna vez, cambia bastante el resultado y le da un aire de chimenea muy rico.
Si prefieres una versión con los ingredientes en dados en vez de en paté, con más mordida y textura, la ensalada de pimientos y jamón sobre pan crujiente usa la misma base pero picada más gorda. Y si te gustan los patés caseros para untar, el paté de aguacate casero es otra opción estupenda para variar la mesa de aperitivos.
Con el jamón como protagonista, también puedes mirar la ensalada serrana con jamón, avellanas y uvas para un plato algo más completo si buscas entrante en vez de picoteo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el paté en la nevera?
Guardado en un recipiente cerrado aguanta 2 días sin problema. Eso sí, unta el pan justo antes de comer, porque de un día para otro el pan pierde el punto crujiente.
¿Puedo sustituir la mahonesa por otra cosa?
Sí, un yogur griego espeso mezclado con una cucharada de mahonesa alige a la receta sin perder la textura cremosa que necesita para untar bien.
¿Pimentón dulce o picante, cuál va mejor?
Los dos funcionan bien, es cuestión de gusto. El dulce da color sin picar nada, mientras que el picante le pone un punto de fuerza que contrasta con la cremosidad del paté.
¿Se puede preparar con antelación?
La mezcla se prepara sin problema el día antes y se guarda tapada en la nevera. Tuesta el pan y úntalo justo antes de servir para que no pierda el crujiente.
¿Con qué se puede acompañar este paté?
Con una caña bien fría o un vino blanco fresco le va perfecto. También puedes servirlo junto con encurtidos como aceitunas o pepinillos en una mesa de picoteo.








