Crema de patata, pimiento verde y bacalao: receta ligera y con sabor

Crema de patata, pimiento verde y bacalao servida en cuenco blanco con perejil y pan tostado

Abrir la tapa de la cazuela y que te reciba un vapor caliente con aroma a pimiento verde recién pochado, ajo dorado y ese toque inconfundible a mar que deja el bacalao es, probablemente, una de las mejores formas de empezar una cena. La crema ligera de patata, pimiento verde y bacalao es una de esas recetas humildes que parecen poco en la lista de ingredientes y, sin embargo, se convierten en un primer plato redondo: cremosa pero sin pesar, con cuerpo, con sabor a cocina de siempre.

Lo bueno de esta crema es que funciona casi como comodín de despensa. Una patata grande, un par de pimientos verdes italianos, unos dientes de ajo y un trozo de bacalao desalado bastan para cenar caliente, con fundamento y por muy poco dinero. Y si la preparas con un caldo de pescado decente, la jugada sube varios enteros. Una receta de aprovechamiento, sí, pero con la chispa justa para colarse también en una mesa de invitados.

Por qué esta crema de patata y bacalao funciona tan bien

El truco está en el equilibrio. La patata aporta textura sedosa y cuerpo, pero sin ser la protagonista absoluta como en un puré clásico. El pimiento verde, bien pochado, le da un fondo dulzón y ligeramente herbáceo que corta la contundencia del almidón. Y el bacalao, aunque se use en cantidad moderada, tiñe la crema con ese sabor marino suave que evita que quede sosa.

Es una receta clásica del recetario casero español, herencia directa de las cocinas del norte donde el bacalao manda y la patata abunda. Se sirve caliente en invierno, templada en entretiempo y es una alternativa estupenda a los purés de siempre cuando apetece cambiar un poco el registro sin complicarse. El bacalao desalado a punto es clave: ni muy salado que arruine el equilibrio, ni soso.

Ingredientes para 6 raciones

  • 500 g de pimiento verde italiano (unos 4 pimientos medianos)
  • 200 g de bacalao desalado, sin piel ni espinas
  • 1 patata grande (unos 400 g), tipo monalisa o kennebec
  • 2 dientes de ajo
  • 250 ml de caldo de pescado (un vaso)
  • 250 ml de agua (un vaso)
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • Sal al gusto (con cuidado, el bacalao ya aporta)
  • Pimienta negra recién molida (opcional)

Un apunte sobre el bacalao: si no tienes desalado, puedes comprarlo en salazón y desalarlo tú en casa, cambiándole el agua cada 8 horas durante 24-36 horas en la nevera, según el grosor del lomo. La versión congelada desalada también funciona perfectamente para esta crema, porque al triturarse no importa tanto que los lomos se rompan un poco.

Preparación paso a paso

1. Lava y trocea los pimientos verdes

Lava los pimientos bajo el grifo, sécalos con papel de cocina y retírales el rabillo y las semillas. Córtalos en juliana fina, de medio centímetro aproximadamente, para que se pochen uniformemente. Evita cortarlos demasiado gruesos porque luego tardarán más en ablandarse.

2. Pocha los pimientos en aceite

Pon 3 cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-bajo. Cuando esté templado (no humeante), añade los pimientos y déjalos pochar durante 12-15 minutos, removiendo de vez en cuando. La idea no es freírlos, sino cocinarlos lentamente para que suelten toda su dulzura. Sabrás que están listos cuando se hayan ablandado y hayan cambiado ligeramente de color, tirando a un verde más apagado. Escúrrelos sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.

Pimientos verdes italianos en juliana pochandose en sarten con aceite de oliva
Pocha los pimientos a fuego medio-bajo hasta que suelten todo su dulzor

3. Prepara la patata, el ajo y el bacalao

Mientras se pochan los pimientos, pela la patata y córtala en dados pequeños de unos 2 centímetros. Así se cocerá más rápido. Pela los dientes de ajo y lamínalos. Trocea el bacalao desalado en dados medianos, retirando cualquier espina o piel que pudiera quedar.

4. Rehoga todos los ingredientes

En una cazuela amplia con fondo grueso, añade la cucharada restante de aceite de oliva y caliéntala a fuego medio. Incorpora el ajo laminado y, cuando empiece a bailar pero antes de que se dore, añade la patata en dados. Remueve durante un par de minutos para que se impregne del aceite y del aroma del ajo. Suma el bacalao troceado y los pimientos pochados y rehoga todo el conjunto un minuto más.

Cazuela con patata bacalao pimientos y ajo rehogandose antes de cocer
Rehoga los ingredientes brevemente para que se integren los sabores

5. Cubre con caldo y deja cocer

Vierte el caldo de pescado y el agua en la cazuela hasta cubrir los ingredientes. Si hiciera falta algo más de líquido, añade un poco de agua. Sube el fuego hasta que rompa a hervir, baja de nuevo a medio-bajo, tapa la cazuela parcialmente y deja cocer durante 30-35 minutos, o hasta que la patata se deshaga al pincharla con un tenedor. Remueve de vez en cuando para que no se pegue.

6. Tritura hasta conseguir una crema fina

Retira la cazuela del fuego y deja reposar un par de minutos para que no te salpique al triturar. Pásalo todo por la batidora de vaso o con batidora de mano hasta que consigas una crema fina y homogénea. Si la prefieres extra sedosa, puedes colarla por un chino, aunque para esta receta casera no suele hacer falta.

7. Ajusta punto de sal y sirve

Prueba la crema y corrige de sal con cuidado: el bacalao ya aporta lo suyo, así que ve poco a poco. Añade el perejil picado y, si te apetece, una vuelta de pimienta negra. Sirve en platos hondos o cuencos con un hilo de aceite de oliva virgen extra en crudo por encima. Unos churruscos de pan tostado y listo.

Crema de patata pimiento verde y bacalao servida con pan tostado y perejil
Sirve con un hilo de aceite y unos churruscos de pan recien tostado

Trucos para que salga de diez

  • Pocha los pimientos con paciencia. El error más común es ponerles el fuego demasiado alto. Si los fríes en vez de pocharlos, quedan crujientes y amargos. A fuego medio-bajo sueltan su dulzor natural y el sabor final de la crema cambia por completo.
  • Desala bien el bacalao. Un bacalao mal desalado arruina el plato. Si lo compras ya desalado, prueba un trocito antes de echarlo. Si aún sala, déjalo en agua fría otra media hora.
  • Cuida el caldo base. Un buen caldo de pescado casero hace milagros en esta crema. Si no tienes, un caldo casero bien hecho tipo fumet marca la diferencia frente a la pastilla de supermercado.
  • No te pases con la patata. Si añades más cantidad pensando que saldrá mejor, la crema quedará pastosa y perderá ese punto ligero que la caracteriza. La proporción de 400 g de patata para este volumen funciona justa.

Variaciones para no aburrirte

  • Versión golosa con nata: sustituye 100 ml del agua por nata para cocinar. Queda más untuosa, aunque pierde el perfil ligero. Buena opción para una cena con invitados.
  • Con toque ahumado: añade una cucharadita de pimentón de la Vera dulce al rehogar la patata. Aporta un fondo ahumado que marida de maravilla con el bacalao.
  • Crema fría estilo verano: enfríala en la nevera durante al menos 4 horas y sírvela bien fría con un chorrito de aceite crudo. Una alternativa ligera al gazpacho.
  • Con tropezones: reserva un puñado de pimientos pochados y unos dados de bacalao sin triturar para coronar cada plato. Queda más vistoso y da textura.

Cómo acompañar esta crema

Como primer plato, funciona genial antes de un pescado al horno o una carne blanca. Si quieres convertirla en plato único, sírvela con una buena rebanada de pan tostado untada con ajo y aceite, o añade unos picatostes caseros encima. Para una cena más completa, puedes continuar con una pescadilla a la parmesana al horno, que comparte el registro marinero sin repetirse.

Otro truco casero: si has hecho demasiada cantidad, esta crema también sirve como salsa base para un bacalao a la plancha. Espesa la mitad reduciendo a fuego medio hasta que quede napada y sirve el lomo de bacalao encima. Dos platos distintos con la misma preparación.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura esta crema en la nevera?

Bien tapada en un recipiente hermético, aguanta hasta 3 días en la nevera. Al llevar pescado, conviene no superar ese plazo. Al recalentarla es posible que espese: basta con añadir un chorrito de agua o caldo y remover a fuego suave.

¿Se puede congelar?

Sí, pero con matices. La patata, al congelarse, puede alterar ligeramente la textura de la crema al descongelarla, volviéndola un punto más granulosa. Si la congelas, bate de nuevo con la batidora tras calentarla para devolverle la sedosidad. Dura hasta 2 meses en congelador.

¿Puedo sustituir el bacalao por otro pescado?

Sí. La merluza funciona muy bien y queda más suave. El rape también, aunque sube el precio del plato. Si usas pescados frescos sin sal, acuérdate de salar la crema al final con más generosidad, porque el bacalao desalado aporta un fondo salado que los pescados frescos no tienen.

¿Hay alguna forma de hacerla más ligera?

Reduce el aceite de pochado a 2 cucharadas y sustituye el agua por caldo de pescado desgrasado. Queda igualmente sabrosa y más baja en calorías. Evita añadir nata y no pongas pan frito de acompañamiento si buscas una cena realmente ligera.

¿Por qué mi crema ha quedado amarga?

Suele pasar por dos motivos. O bien los pimientos se quemaron al pocharlos (demasiado fuego o demasiado tiempo con poco aceite), o bien el ajo se doró en exceso. El ajo debe nadar en el aceite y soltar aroma, nunca llegar a tostarse. Si esto último sucede, mejor empezar de nuevo porque el amargor contamina toda la receta.

Scroll al inicio