Tarta de manzana con polenta y canela

Tarta de manzana casera con base de polenta y canela

Esta tarta de manzana se aleja de la masa quebrada clásica: la base se hace con polenta cocida en leche y mantequilla, que al enfriarse en el horno queda con una textura cremosa por dentro y ligeramente dorada por fuera. Encima, láminas de manzana verde espolvoreadas con azúcar y canela que se caramelizan un poco en el horno. Es un postre sencillo, de los que se hacen con lo que hay en la despensa, y sorprende porque no sabe a lo que uno espera de una tarta de manzana normal.

Ingredientes (para 8 raciones)

  • 90 g de polenta instantánea
  • 500 ml de leche entera
  • 100 g de azúcar
  • 50 g de mantequilla
  • 50 g de nata
  • 50 g de pasas de uva sin semilla
  • 4 manzanas verdes
  • Azúcar y canela molida para la cobertura

Preparación

1. Hierve la leche con azúcar y mantequilla

Pon a calentar la leche junto con el azúcar y la mantequilla en un cazo a fuego medio, removiendo de vez en cuando hasta que rompa a hervir.

2. Incorpora la polenta en forma de lluvia

Con el fuego bajo, vierte la polenta poco a poco, en forma de lluvia y sin dejar de remover con unas varillas, para que no se formen grumos. Espera un minuto y retira el cazo del fuego.

3. Añade la nata y las pasas

Incorpora la nata y las pasas a la mezcla de polenta caliente y remueve hasta que quede todo integrado y con una textura cremosa.

4. Vuelca en el molde y cubre con manzana

Unta un molde con mantequilla y vuelca dentro la preparación de polenta. Pela las manzanas, fíletealas finas y cúbrelas por encima formando capas o un abanico, a tu gusto.

5. Espolvorea azúcar y canela y hornea

Espolvorea generosamente con azúcar y canela molida por encima de las manzanas. Cocina en horno moderado, a 180ºC, durante 30 minutos, hasta que la manzana empiece a dorarse por los bordes.

Trucos y variaciones

La primera vez que la hice se me olvidó remover sin parar al añadir la polenta y se me formaron grumos que no hubo forma de deshacer, así que ese paso no admite despistes: fuego bajo y varillas en marcha todo el rato. Sírvela fría o tibia, y si quieres darle un extra, acompáñala con una cucharada de nata montada por encima de cada ración.

Si te ha gustado el toque de manzana en un postre distinto, prueba esta tarta de chirimoya casera con nata, que sigue una lógica de horno parecida. Para los días de más calor va bien esta sopa fría de manzana al curry, y si prefieres la manzana en versión básica y rápida, este batido de manzana cremoso con coco se prepara en cinco minutos.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se conserva esta tarta?

Tapada con film y en la nevera aguanta 3 días sin perder textura. Sacala un rato antes de comerla para que no esté demasiado fría.

¿Puedo sustituir las pasas por otra fruta seca?

Sí, unos oréjones de albaricoque picados o arándanos deshidratados funcionan igual de bien y aportan otro punto ácido.

¿Cómo evito que se formen grumos en la polenta?

Añade la polenta muy despacio, en forma de lluvia, con el fuego bajo y sin dejar de remover con varillas en ningún momento.

¿Puedo prepararla el día antes?

Sí, incluso mejora de un día para otro porque los sabores se asientan. Guárdala en la nevera tapada y sirve fría o atempera un poco antes de servir.

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