Berenjenas a las siete especias: receta tailandesa crujiente

Berenjenas a las siete especias rebozadas crujientes en plato con lima y soja

Las berenjenas a las siete especias son uno de esos platos que cambian la opinión de los que dicen que la berenjena no les gusta. Por fuera, una capa finísima crujiente con ese aroma cálido del comino, la canela y la pimienta de Sichuan. Por dentro, la berenjena se queda meloso, casi cremosa, con un punto dulce que combina rarísimamente bien con el rebozado especiado. Es una receta tailandesa de las que se sirven como entrante o picoteo en mesa compartida, perfecta también como guarnición de un plato de carne o un pescado a la plancha.

El truco principal es la mezcla de las siete especias y el rebozado de clara con harina de maíz, no harina de trigo. Esa diferencia es la que da el crujiente característico que se mantiene durante un rato sin ablandarse. Te explico cómo hacerlas bien, cómo preparar la mezcla de especias en casa si no la encuentras y cómo evitar que las berenjenas suelten agua y dejen el rebozado pastoso.

Qué son las siete especias tailandesas

El condimento tailandés de siete especias (a veces llamado «siete especias asiáticas») suele ser una mezcla a base de comino, canela, clavo, anis estrellado, pimienta blanca, jengibre seco y galanga. La proporción varía según el fabricante: algunas versiones llevan también hojas de lima kaffir o lemongrass deshidratado. En supermercados grandes y en tiendas asiáticas la encuentras en bote ya preparada. Si no, te dejo abajo la fórmula casera que funciona perfectamente.

Ingredientes para 4 raciones

  • 500 g de berenjenas (2 medianas)
  • 2 claras de huevo (de huevos M-L)
  • 70 g de harina de maíz fina (Maizena)
  • 1 cucharadita rasa de sal
  • 2 cucharaditas de mezcla de siete especias tailandesas (1,5 si la tuya es muy fuerte)
  • 500 ml de aceite de cacahuete (o de girasol o de oliva suave) para freir
  • 1 lima cortada en cuartos para servir
  • Salsa de soja baja en sal o salsa dulce de chile para mojar (opcional)

Mezcla casera de siete especias (si no la encuentras)

  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1/4 cucharadita de clavo molido
  • 1/2 cucharadita de anís estrellado molido
  • 1/2 cucharadita de pimienta blanca
  • 1/2 cucharadita de jengibre seco molido
  • 1/4 cucharadita de cardamomo molido (en sustitución de la galanga)

Mezcla todo en un bote pequeño y agita. Te aguanta 6 meses bien cerrado. Te sobra para varias recetas.

Preparación paso a paso

1. Corta las berenjenas y desañarlas

Lava las berenjenas, corta los extremos y córtalas en rodajas finas y uniformes de 5-6 mm de grosor. Si las cortas más gruesas no quedan tan crujientes, si las cortas más finas se rompen al rebozar. Coloca las rodajas en un colador grande encima de un plato hondo, espolvorea sal por encima por las dos caras (1 cucharadita repartida) y deja reposar 20 minutos. Verás cómo sueltan agua y van quedando con gotítas oscuras en la superficie. Esto es lo que se llama desañarlas: elimina parte del amargor y, sobre todo, evita que absorban tanto aceite al freir.

Rodajas de berenjena con sal sudando agua en colador

2. Secálas muy bien con papel

Pasados los 20 minutos, lávalas rápido bajo el grifo para quitar la sal y, lo más importante, secálas muy bien con papel de cocina por las dos caras. Si quedan húmedas, el rebozado se despega al freir. Esta es la parte donde más gente falla: la berenjena tiene que estar realmente seca al tacto.

3. Prepara los dos plats del rebozado

En un bol, monta las claras a punto medio: ni muy líquidas ni a punto de nieve duro. Tienen que tener cuerpo pero todavía fluir un poco. En otro plato hondo, mezcla los 70 g de harina de maíz, las 2 cucharaditas de mezcla de especias y, si quieres, una pizca más de sal (yo no la pongo porque las berenjenas ya tienen).

Plato con clara batida y plato con harina de maíz mezclada con siete especias

4. Calienta el aceite a 180 °C

En un wok o sartén honda, pon el medio litro de aceite. Si tienes termómetro, llevaló a 180 °C exactos. Si no, prueba con un trocito de pan: tiene que dorarse en 30 segundos, sin quemarse. Si tarda más, sube el fuego; si se quema enseguida, baja. Esta temperatura es clave para que el rebozado quede crujiente y la berenjena melosa.

5. Reboza y fríe en tandas pequeñas

Pasa cada rodaja de berenjena primero por la clara batida (escurre el exceso) y luego por la harina especiada, presionando un poco para que se pegue bien por las dos caras. Sacude el exceso de harina para que no se queme en el aceite. Frie en tandas de 4-5 rodajas como máximo (no amontones), durante 90 segundos por cada cara. Cuando estén doradas, sacalas con espumadera a una rejilla con papel de cocina debajo. La rejilla es mejor que el plato directo: permite que el vapor escape por debajo y no se ablande la base.

Berenjenas friéndose en wok con aceite caliente y rejilla con escurridas

6. Sirve calientes con lima y soja

Las berenjenas a las siete especias están perfectas recién hechas, mientras están calientes y crujientes. Coloca en una bandeja, exprimir un cuarto de lima por encima justo antes de servir y acompáñalas con un cuenco pequeño de salsa de soja baja en sal o salsa dulce de chile tailandesa. Si las preparas para una mesa de picoteo, calcula 4-5 rodajas por persona como entrante.

Trucos del cocinero

  • Aceite de cacahuete si puedes: tiene un punto de humo más alto (230 °C) y aguanta mejor las temperaturas altas sin quemarse, dejando el sabor más limpio. El de oliva suave funciona pero da un fondo más mediterráneo, menos asiático.
  • Doble rebozado: si quieres extra crujiente, después de pasar la berenjena por harina especiada, vuelve a meterla en la clara y vuelve a la harina. Capa doble. Más espectacular pero el sabor de la berenjena queda más tapado.
  • El termo del aceite es el secreto: si fríes a temperatura baja, las berenjenas se empapan de aceite y quedan grasientas. Si fríes a temperatura demasiado alta, se queman por fuera y siguen crudas dentro. 180 °C es el punto.
  • Recalentar al horno, no al micro: si te sobran, el día siguiente las puedes recuperar 8 minutos a 180 °C en horno con calor arriba y abajo. Microondas las deja gomosas.

Otras formas de cocinar berenjenas

La berenjena admite muchos tratamientos distintos. Si quieres una versión más ligera al horno, las berenjenas rellenas con espinacas y tomate son una idea estupenda para cena o comida principal, sin tanto fuego ni aceite. Si te interesa el rebozado crujiente pero con técnica japonesa, prueba la tempura casera, que utiliza una masa muy fría con agua con gas para conseguir esa textura característica de los restaurantes nipones. Y si te ha gustado el toque a especias asiáticas, la salsa hindú con curry y comino te dará otra base totalmente diferente para verduras o pollo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué hay que sacarle el agua a la berenjena?

La berenjena tiene mucha agua (90% de su peso) y un compuesto ligeramente amargo. Salar y reposar 20 minutos extrae parte del agua, lo que ayuda a que no absorba tanto aceite al freir y a que el rebozado se mantenga crujiente. Las berenjenas modernas son menos amargas que las de hace 40 años, pero el paso sigue siendo importante por la deshidratación.

¿Puedo hacerlas en freidora de aire?

Sí, pero quedan menos crujientes que en aceite. Pinta cada rodaja rebozada con un poco de aceite en spray, colocalas separadas en la cesta y cocina 10-12 minutos a 200 °C dando la vuelta a mitad. Salen muy aceptables y mucho más ligeras, pero la diferencia con el frito tradicional se nota.

¿Se pueden congelar?

No las recomiendo congelar ya fritas: pierden todo el crujiente. Si quieres adelantar trabajo, deja la berenjena rebozada (paso 5 sin freir) sobre una bandeja con papel vegetal y congélala. Una vez sólida, pásala a una bolsa hermetica. Sin descongelar, fríela 2 minutos más de lo habitual. Hasta 1 mes en el congelador.

¿Con qué plato principal van bien?

Pollo a la plancha o al curry, langostinos salteados con jengibre, arroz tres delicias o un fideo udon en caldo. También son buen acompañamiento de pescados blancos al vapor con salsa de soja. Como aperitivo de adultos, con un albariño muy frío o una cerveza Singha tailandesa.

¿Qué hago con la mezcla de especias que sobra?

La mezcla casera te sirve para casi cualquier carne salteada (pollo, cerdo), para añadir a un caldo de verduras, en salteados de wok con tofu, o para sazonar palomitas caseras. Aguanta 6 meses bien cerrada en un bote opaco lejos de la luz.

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