Receta de alioli casero: en mortero o con batidora

El alioli bien hecho tiene un olor que no es para todos, y eso es exactamente lo que lo hace tan bueno. Ajo crudo, aceite de oliva y sal: tres ingredientes que juntos producen una salsa densa, picante y untuosa que pega con casi todo. Con patatas fritas, con arroz, con pescado a la plancha, con carne a la brasa. El alioli no pide permiso.

Hay dos formas de hacerlo en casa. La tradicional, en mortero y sin huevo, es la que viene de la cocina catalana y valenciana: pura emulsión de ajo con aceite, sin trampa. La otra es con batidora y un huevo, que es más rápida y más fácil de que no se corte. Las dos están bien; depende de cuánto tiempo tienes y cuánto quieres que sepa a ajo.

Ingredientes (para 4-6 personas)

Para el alioli tradicional en mortero (sin huevo):

  • 4 dientes de ajo grandes (o 6 si te gusta muy intenso)
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra
  • Zumo de medio limón (unos 15 ml)
  • 1 cucharadita de sal fina

Para la versión con batidora (más fácil, con huevo): usa los mismos ingredientes pero añade 1 huevo entero. El huevo actúa como emulsionante y facilita mucho el proceso.

Alioli en mortero: el método tradicional

Paso 1: Machacar los ajos con sal

Pela los dientes de ajo y quítales el germen central (la parte verde interior, si tiene): eso reduce el amargor y hace el alioli más suave. Pon los ajos en el mortero con la cucharadita de sal y machaca con el mazo hasta obtener una pasta muy fina y homogénea. Tiene que quedar casi sin trozos visibles. Este paso es el más importante: si la pasta de ajo no está bien trabajada, la emulsión no sale bien.

Machacando los ajos en el mortero para hacer el alioli
Machaca bien hasta tener una pasta fina sin trozos: de aquí depende todo

Paso 2: Añadir el aceite poco a poco

Esta es la parte que requiere paciencia. Con una mano sujetas el mortero y con la otra vas añadiendo el aceite gota a gota mientras con el mazo mueves en círculos constantes. El movimiento tiene que ser continuo. Si añades el aceite demasiado rápido o paras de remover, el alioli se corta. Al principio ve muy despacio; cuando veas que empieza a espesarse y a coger una textura más blanca y cremosa, puedes empezar a echar el aceite en un chorrito muy fino.

Paso 3: Ajustar con limón y sal

Cuando hayas incorporado todo el aceite y la textura sea espesa y cremosa, añade el zumo de medio limón y mezcla bien. El limón ayuda a estabilizar la emulsión, añade un punto ácido que equilibra el sabor del ajo y aclara ligeramente el color. Prueba y rectifica de sal o limón según tu gusto.

Alioli con batidora: la versión rápida

Si no tienes tiempo o paciencia para el mortero, la batidora de mano funciona muy bien. En el vaso de la batidora pon los dientes de ajo pelados (sin germen), el huevo entero, el zumo de limón y la sal. Pon la batidora en el fondo del vaso sin moverla y activa a velocidad máxima mientras vas añadiendo el aceite lentamente. Cuando la base empiece a emulsionar, sube suavemente la batidora. En menos de un minuto tendrás un alioli firme y cremoso. La textura es más parecida a la mayonesa; el sabor sigue siendo de ajo.

Trucos para que no se corte y variaciones

Si se corta en el mortero: empieza de nuevo con un diente de ajo fresco machacado en el mortero limpio y añade el alioli cortado gota a gota, como si fuese el aceite. Suele recuperarse bien.

Más o menos intenso: 4 dientes de ajo dan un alioli intenso pero manejable. Si lo quieres más suave, usa 2 dientes. Si lo quieres que te deje el aliento tres días, sube a 6-8.

Variaciones: puedes añadir una cucharadita de mostaza Dijon para estabilizar la emulsión y dar un punto mostacero. También funciona con un poco de pimentón dulce o ahumado mezclado al final para un alioli de color anaranjado.

El alioli es el acompañamiento perfecto para carnes y tapas. Prúebalo con las brochetas de carne envuelta en bacon, donde el contraste entre la carne jugosa y la salsa de ajo es difícil de mejorar. También va de maravilla para mojar con el pan al lado de una crema de verduras si quieres darle un toque de sabor.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el alioli casero en la nevera?

El alioli sin huevo aguanta perfectamente 3-4 días en la nevera en un bote tapado. El alioli con huevo debe consumirse en 2-3 días máximo por el riesgo de salmonella. Si el alioli cambia de olor o color, tíralo sin más.

¿Por qué se corta el alioli y cómo lo recupero?

Se corta cuando añades el aceite demasiado rápido o cuando los ingredientes tienen temperaturas muy distintas. Para recuperarlo en el mortero, empieza con un diente de ajo nuevo bien machacado y añade el alioli cortado gota a gota, removiendo sin parar. En batidora: empieza con el huevo nuevo en el fondo del vaso y añade el alioli cortado poco a poco.

¿Puedo hacer alioli sin huevo con batidora?

Es mucho más difícil porque sin el huevo no hay emulsionante que ayude a la mezcla. Si lo intentas con batidora sin huevo el aceite tiende a separarse. Si quieres alioli sin huevo, el mortero es el método que funciona bien: la paciencia y el ritmo circular suplen la función del huevo.

¿Qué aceite es mejor para el alioli?

El aceite de oliva virgen extra da el sabor más autentico y tradicional. Sin embargo, si encuentras que el resultado es demasiado intenso o amargo, mezcla mitad de oliva virgen extra con mitad de aceite de girasol: queda más suave sin perder el carácter del alioli.

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