Croquetas de pulpo: receta casera con pulpo cocido y cerdo

Croquetas de pulpo doradas y crujientes en plato blanco con limón y perejil

El olor a sartén que sale de la cocina cuando estas croquetas de pulpo terminan de freírse es de los que llenan toda la casa. Es ese aroma marino del pulpo recién pasado por la batidora mezclado con el dorado del pan rallado caliente, y te aviso que la primera ronda no llega entera al plato porque alguien siempre las prueba mientras escurren en el papel absorbente.

No son las croquetas clásicas de bechamel. Estas tiran más a albondiguilla rebozada, con la masa hecha a base de carne picada de cerdo y pulpo triturado mezclados con pan rallado que da cuerpo. Salen rústicas, con la carne jugosa por dentro y un crujido fuerte de pan rallado por fuera, y son una de esas recetas viejas de tasca gallega que siguen funcionando en cualquier cumpleaños o picoteo de domingo.

Ingredientes para 4 personas

  • 500 g de carne picada de cerdo
  • 250 g de pulpo cocido (mejor patas tiernas)
  • 150 g de pan rallado fino
  • 125 ml de aceite de oliva virgen para freír
  • 1 cucharadita de sal fina (5 g aprox.)
  • 1 diente de ajo picado muy fino (opcional, marca diferencia)
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado (opcional)
  • 2 cucharadas de harina para el primer rebozado

Si compras pulpo congelado ya cocido, sirve perfectamente. Lo descongelas la noche anterior en la nevera y al día siguiente está listo para triturar. Si lo cueces tú, calcula unos 30 minutos de cocción para una pata mediana, asustando el pulpo en agua hirviendo (lo metes y lo sacas tres veces antes de dejarlo cocer del todo).

Preparación paso a paso

Paso 1: tritura el pulpo hasta hacer una pasta con grano

Mete el pulpo cocido en el vaso de la batidora con media cucharadita de sal y dale potencia media en tandas de 10 segundos hasta que quede una pasta con grano, no un puré. Si lo trituras demasiado pierde la textura y la croqueta queda chiclosa. Saca la mezcla a un bol grande y reserva. Importante: si el pulpo suelta agua, escúrrelo un poco antes de triturarlo o la masa quedará blanda y no podrás darle forma.

Paso 2: mezcla con la carne picada y deja reposar en frío

Echa la carne picada de cerdo en el mismo bol del pulpo, añade el ajo, el perejil y la otra media cucharadita de sal, y amasa con las manos limpias hasta que las dos carnes queden bien integradas. Verás que el color cambia y se vuelve uniforme. Ahora incorpora 100 g del pan rallado (los otros 50 g van para rebozar después) y vuelve a amasar. La masa debe quedar firme, manejable y no pegarse exageradamente a las manos. Si está muy blanda añade una cucharada más de pan rallado, si está muy seca un chorrito de agua fría.

Tapa el bol con film y mete la mezcla en la nevera 20 minutos. Este reposo es el truco que distingue una croqueta firme de una que se rompe en la sartén.

Paso 3: forma las croquetas y rebozalas en harina y pan

Saca la masa fría y, con la ayuda de dos cucharas soperas o las manos ligeramente mojadas, forma bolitas alargadas del tamaño de un huevo de codorniz, unos 30-35 g cada una. Te salen 18-20 croquetas. Pasa cada una primero por harina, sacudiendo el exceso, y luego por el pan rallado restante presionando un poco para que se quede pegado. El doble rebozado harina + pan da más crujiente que solo pan rallado.

Pulpo cocido triturado en vaso de batidora con grano visible junto a pata entera

Coloca las croquetas formadas en un plato sin amontonar y, si tienes prisa, mételas otros 10 minutos al congelador. Endurecen antes y se manejan mejor en la fritura.

Paso 4: fríe en aceite caliente y escurre bien

Calienta los 125 ml de aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio-alto. La temperatura ideal está entre 170 y 180 ºC: si echas una miguita de pan, debe burbujear con fuerza sin quemarse. Si tienes termómetro de cocina, mejor todavía. Fríe las croquetas en tandas de 5 o 6, sin agobiar la sartén, durante 3-4 minutos en total dándoles vueltas para que doren por todos los lados.

Sácalas a un plato con papel absorbente y, mientras las pruebas calientes (que vas a probarlas, no te engañes), aprovecha para colar el aceite si lo vas a reutilizar. Sirve enseguida con unos cuartos de limón y, si te apetece, una mahonesa o un alioli suave para mojar. Esto último no estaba en la receta original de mi abuela, pero la combinación funciona muy bien.

Trucos de cocinero que marcan la diferencia

  • Pulpo seco antes de triturar: el agua extra del pulpo cocido es el principal culpable de las masas que se desmoronan. Sécalo bien con papel de cocina antes de meterlo en la batidora.
  • Reposo en frío obligatorio: 20 minutos en nevera no son negociables. Sin reposo la masa se aplasta al formar la croqueta y luego revienta en el aceite.
  • Sazona en dos tiempos: media cucharadita con el pulpo y media con la carne. Así se reparte bien la sal y no acabas con bocados sosos y otros salados.

Variaciones que también funcionan

Si quieres alejarte de la receta clásica, puedes cambiar el cerdo por pollo y queda más suave, perfecto para niños. Otra opción es añadir una cucharadita de pimentón dulce de la Vera a la masa, que aporta el guiño gallego del pulpo a feira. Para una versión más fina, sustituye 100 g de la carne por una bechamel espesa y tendrás una croqueta intermedia entre la rústica y la clásica. Recuerda repasar el básico de cómo sazonar bien con sal y pimienta para que el equilibrio no se te tuerza.

¿Quieres aligerarlas? Pásalas por aire en freidora a 200 ºC durante 12 minutos, dándoles vuelta a mitad de tiempo. Quedan menos crujientes que fritas pero con bastante menos grasa. Pulveriza un poco de aceite por encima antes de meterlas en la cesta para que doren bien.

Preguntas frecuentes

¿Puedo prepararlas el día anterior?

Sí, e incluso quedan mejor. Forma las croquetas, rebozalas y déjalas en una bandeja en la nevera tapadas con film hasta 24 horas. Solo tienes que freírlas en el momento de servir. Si quieres anticipar más, congelalas crudas ya rebozadas en una bandeja, separadas, y cuando estén duras pasalas a una bolsa de congelación. Aguantan 3 meses y se fríen directas del congelador subiendo el tiempo a 5-6 minutos.

Croquetas de pulpo formadas y rebozadas en pan rallado listas para freír en bandeja

¿Cuánto duran las croquetas ya fritas en la nevera?

Una vez fritas, dos días en la nevera dentro de un recipiente hermético. Para recalentarlas, mejor 8 minutos en el horno a 180 ºC o 5 minutos en air fryer a 180 ºC. El microondas las pone gomosas y pierden todo el crujiente, así que evítalo si puedes.

¿Puedo usar pulpo en conserva?

Funciona, sobre todo el pulpo en aceite de oliva, pero escúrrelo muy bien y reduce un poco la sal porque ya viene salado. Calcula unos 200 g de pulpo escurrido para sustituir los 250 g de cocido fresco. La textura es algo distinta, más fina, pero el sabor sale igual de bueno.

¿Con qué se acompañan las croquetas de pulpo?

Como entrante de picoteo van perfectas con un alioli suave, una mahonesa de limón o una salsa rosa casera (puedes mirar cómo se hace en la receta de las cigalas con salsa rosa). Como plato principal, sírvelas con una ensalada de tomate y cebolla o unos pimientos del padón. Para beber, un albariño bien frío o una caña de cerveza rubia las acompaña sin pisar el sabor del pulpo.

¿Por qué se me rompen al freír?

Tres motivos habituales: la masa estaba muy blanda (le faltaba pan rallado o reposo en frío), el aceite no estaba bastante caliente (por debajo de 160 ºC se empapan y revientan) o las moviste demasiado pronto (déjalas dorar 1 minuto antes de tocarlas). Si pasa algo de aceite a la masa por una grieta no tires el lote, sigue friéndolas y luego escurrelas bien en papel absorbente.

Croquetas de pulpo friéndose en sartén con aceite de oliva caliente

Si te ha gustado esta receta de aprovechamiento del pulpo y te apetece seguir picoteando, échale un ojo a los huevos rellenos de atún para tu próxima mesa de cumpleaños o al sandwich de berenjenas rebozado, que comparte el truco del rebozado crujiente.

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