Bocaditos de patatas fritos: receta casera crujiente por fuera y cremosa por dentro

Bocaditos de patatas fritos dorados servidos en plato blanco con salsa alioli

Ese crujido dorado al morder, la patata tierna por dentro y el jamón soltando su sabor salado en cada bocado: los bocaditos de patatas fritos son una de esas recetas humildes que enganchan desde el primer pincho. Se hacen con cuatro patatas grandes y lo que tengas en la nevera, y siempre desaparecen del plato antes de que te des cuenta. Ideales para una cena rápida, como tapa con cerveza bien fría o como guarnición diferente para acompañar una carne al horno.

Lo bueno de esta receta es que admite mil variaciones y aprovecha esas patatas que llevan días en la despensa. La masa se puede dejar hecha la víspera en la nevera, así que son perfectos cuando esperas visita y quieres resolver el aperitivo en diez minutos. Además, se fríen en un momento y quedan crujientes fuera y cremosos dentro, que es justo lo que todos buscamos en un buen bocadito.

Ingredientes para 6 raciones

  • 4 patatas grandes (unos 800 g)
  • 100 g de jamón serrano en taquitos
  • 2 huevos medianos
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharadita (5 g) de levadura química tipo Royal
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • Sal (al gusto)
  • Pimienta negra recién molida
  • Aceite de oliva virgen extra (el suficiente para freír)
  • Una pizca de nuez moscada (opcional, pero marca la diferencia)

Un consejo importante antes de empezar: escoge patatas de variedad Monalisa, Kennebec o Agria. Son harinosas y absorben bien el huevo, lo que da una textura mucho más cremosa al puré. Las patatas nuevas, más céreas, sueltan agua y hacen que la masa se desmonte al freír.

Ingredientes para bocaditos de patatas: patatas, jamon serrano, huevos, ajo y perejil sobre encimera de madera

Preparación paso a paso

1. Cocer las patatas con piel

Lava bien las patatas sin pelarlas y colócalas en una olla grande con agua fría y un buen puñado de sal gorda. Cuécelas a fuego medio durante 25-35 minutos, según el tamaño. Para comprobar que están en su punto, pínchalas con un cuchillo: debe entrar sin resistencia hasta el centro. Cocerlas con piel es clave para que no absorban agua y el puré quede más seco y compacto.

2. Pelar y hacer el puré

Escúrrelas y, cuando puedas manejarlas pero sigan calientes, pélalas con los dedos (la piel sale casi sola). Pásalas por un pasapurés o aplástalas con un tenedor. Evita la batidora o la picadora: el almidón se activa en exceso y el puré queda gomoso. Deja enfriar el puré unos 10 minutos sobre la encimera.

3. Dorar el jamón con el ajo

Pica el ajo muy fino y pon una sartén a fuego medio con dos cucharadas de aceite de oliva. Añade el ajo y, cuando empiece a perfumar, incorpora el jamón en taquitos pequeños. Saltea 3-4 minutos hasta que el jamón esté dorado y crujiente. Apaga el fuego, añade el perejil picado y deja templar. Este paso es el alma de la receta: el jamón suelta su grasa y su sabor, y luego se mezcla con todo el puré.

Jamon serrano dorandose en sarten con ajo y perejil para los bocaditos de patatas

4. Formar la masa

En un bol grande, junta el puré de patata con el salteado de jamón y ajo. Añade los dos huevos ligeramente batidos, la cucharadita de levadura, la nuez moscada y salpimenta al gusto (cuidado con la sal: el jamón ya aporta bastante). Mezcla con una espátula hasta obtener una masa homogénea, ligeramente pegajosa pero manejable. Si te queda muy blanda, añade una cucharada de harina; si está muy seca, un chorrito de leche.

5. Formar las bolitas y reposar

Con las manos ligeramente humedecidas, forma bolitas del tamaño de una nuez (unos 25-30 g cada una). Colócalas sobre un plato o bandeja y guárdalas en la nevera al menos 30 minutos. Este reposo es fundamental: las bolitas se compactan, no se deshacen al freír y absorben menos aceite. Puedes tenerlas hechas hasta 24 horas antes.

Bolitas formadas de masa de patata lista para freir los bocaditos

6. Freír hasta dorar

Calienta abundante aceite de oliva virgen extra en una sartén honda a 170-180 °C (si echas una miga de pan, debe burbujear sin quemarse). Fríe las bolitas en tandas de 6-8 unidades durante 3-4 minutos, girándolas para que se doren por todos lados. No sobrecargues la sartén: baja la temperatura del aceite y los bocaditos salen aceitosos. Escúrrelos sobre papel absorbente y sírvelos calientes.

Bocaditos de patatas friendose en aceite de oliva caliente hasta dorarse

Trucos y variaciones del cocinero

  • Truco del congelado: forma las bolitas y congélalas sobre una bandeja separadas entre sí. Una vez duras, pásalas a una bolsa. Se fríen directamente congeladas, solo un minuto más de cocción.
  • Versión rebozada: pasa las bolitas por pan rallado o panko antes de freír. Quedan más crujientes y con una capa dorada de escándalo.
  • Variación con queso: añade al puré 80 g de queso curado rallado o manchego. Funde por dentro y da un sabor más intenso.
  • Sin jamón: sustituye por taquitos de bacon, chorizo picado o, en versión vegetariana, cebolla caramelizada y nueces picadas.
  • Al horno: para una versión más ligera, hornea las bolitas pinceladas con aceite a 200 °C durante 20 minutos, dándoles la vuelta a mitad. No quedan tan crujientes pero son ideales para dieta.

Si buscas más ideas con patata, echa un vistazo a estos ñoquis de patata caseros que son un clásico italiano fácil de hacer, o prueba este pastel de patatas y queso al horno para una comida más contundente. Y si te gusta cocinar patatas de forma distinta, las patatas al estilo Hasselback son otra opción espectacular.

Con qué acompañar los bocaditos de patatas

Estos bocaditos son tan versátiles que combinan con casi todo. Como tapa, sírvelos con una salsa alioli suave, una mayonesa casera con ajo o la clásica salsa brava de pimentón. Para una opción más atrevida, prueba con salsa de roquefort o una mostaza dulce a la miel.

Si los sirves como guarnición, funcionan de maravilla junto a un solomillo al horno, unas costillas de cerdo o un pescado blanco a la plancha. También puedes montarlos sobre una cama de hojas verdes con vinagreta de mostaza para convertirlos en plato principal ligero. Y para beber, una cerveza rubia fresca, un vino blanco verdejo o un tinto joven de la Ribera del Duero les van perfectos.

Preguntas frecuentes

¿Puedo preparar la masa con antelación?

Sí, y de hecho se recomienda. Puedes tener la masa lista con las bolitas formadas hasta 24 horas antes en la nevera, tapadas con film. Incluso puedes congelarlas hasta 2 meses y freírlas directamente sin descongelar, solo necesitan un minuto más de fritura.

¿Por qué se me deshacen al freír?

Las causas más habituales son: el puré está demasiado húmedo (cuece las patatas con piel), el aceite no está lo bastante caliente (debe estar a 170-180 °C) o has saltado el reposo en nevera. Un truco extra: reboza las bolitas en harina antes de freír para sellarlas.

¿Se pueden hacer sin huevo?

Sí. Sustituye los dos huevos por 3 cucharadas de harina de garbanzo mezclada con 6 cucharadas de agua tibia. La textura cambia ligeramente, pero funcionan bien y son aptos para veganos si eliminas también el jamón.

¿Cuánto tiempo se conservan una vez fritos?

Lo ideal es comerlos recién hechos porque pierden el crujido. Si sobran, guárdalos en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético y recaliéntalos en el horno a 180 °C durante 8 minutos (no en el microondas, quedan gomosos).

¿Qué aceite es mejor para freír?

El aceite de oliva virgen extra suave o el de oliva refinado son las mejores opciones: aguantan bien la temperatura y aportan sabor. Evita el de girasol refinado salvo emergencia, ya que se degrada antes y da un gusto plano al resultado final.

Scroll al inicio