Este arroz con zanahoria y calabaza lo tengo en el recetario de toda la vida porque sale bien aunque estés cansado y no quieras complicarte. El truco está en rallar las verduras en lugar de picarlas: se funden con el arroz durante la cocción y cada cucharada tiene ese color anaranjado tan bonito, con el dulzor suave de la calabaza y el punto fresco de la zanahoria. No pide nada raro, y con una pastilla de caldo de verduras queda bastante sabroso.
Lo hago cuando quiero un primer plato contundente que no sea muy pesado, o cuando tengo calabaza que se está poniendo blanda y hay que gastarla. También funciona estupendamente como plato único si le añades un huevo frito por encima o un poco de queso parmesano rallado al final.
Ingredientes para 4 personas
- 300 g de arroz (preferiblemente redondo o de grano medio)
- 150 g de calabaza (puede ser butternut o la de Castilla)
- 150 g de zanahoria (2 zanahorias medianas)
- 30 g de mantequilla
- 1 pastilla y media de caldo de verduras
- 1 litro de agua caliente
- Sal al gusto (ten en cuenta la sal del caldo)
- Pimienta negra molida (opcional)
Preparación paso a paso
Paso 1: Ralla las verduras
Pela la calabaza y la zanahoria y ráyalas con un rallador de agujeros medianos. No las piques: el rallado es lo que hace que se integren con el arroz durante la cocción. Guarda cada verdura en un cuenco por separado para que sea más fácil trabajar con ellas después. Si la calabaza está muy húmeda, aprieta un poco con la mano antes de añadirla a la cazuela.

Paso 2: Sofríe el arroz en mantequilla
Pon una cazuela a fuego medio y añade la mantequilla. Cuando esté derretida, echa el arroz y remueve para que todos los granos queden bien impregnados. Deja que se tueste durante 2 o 3 minutos sin parar de remover, hasta que los granos estén ligeramente dorados y notes ese olor a tostado agradable. Este paso le da al arroz un sabor más profundo que si simplemente lo hirvieras en agua.
Paso 3: Añade las verduras ralladas
Incorpora la zanahoria y la calabaza ralladas a la cazuela. Remueve bien para que se mezclen con el arroz y déjalas sofreír durante 2-3 minutos más. En este momento el arroz coge ese color anaranjado tan bonito, y el conjunto empieza a oler bastante bien.
Paso 4: Agrega el caldo y el agua
Desmenuza la pastilla y media de caldo de verduras directamente sobre la cazuela y remueve para que se integre. Calienta el litro de agua en un cazo aparte o en el microondas, y cuando esté caliente viértela sobre el arroz. El agua tiene que estar caliente para no romper la cocción. Prueba el caldo antes de añadir sal extra porque la pastilla ya tiene bastante.
Paso 5: Cocción tapada 20 minutos
Sube el fuego hasta que rompa a hervir, luego bájalo a fuego suave, tapa la cazuela y deja que cueza durante 20 minutos sin levantar la tapa. Cuando el tiempo se acabe, apaga el fuego y deja reposar 5 minutos antes de servir. El arroz termina de absorber el líquido durante ese reposo y queda suelto.
Trucos para que quede mejor
Caldo casero en lugar de pastilla. Si tienes caldo de verduras casero, sustitúyelo directamente por el agua y la pastilla. El resultado es notablemente mejor, con más sabor y sin ese gusto a glutamato que tienen las pastillas. 1 litro de caldo casero va perfecto para esta cantidad de arroz.
Un chorrito de aceite de oliva al final. Antes de servir, un hilo de aceite de oliva virgen extra por encima le da brillo y redondea el sabor. También puedes añadir queso parmesano rallado para que quede con un toque más cremoso, aunque ya se aleja del plato original.
Úsalo como guarnición. Este arroz funciona muy bien como acompañamiento de proteínas suaves. Va especialmente bien con pescado blanco: por ejemplo, una pescadilla al queso gratinada queda redonda con este arroz de base. Si buscas una opción de plato único con arroz, los pimientos rellenos de arroz y atún son otra vuelta de tuerca interesante.
Preguntas frecuentes sobre el arroz con zanahoria y calabaza
¿Qué tipo de arroz funciona mejor?
El arroz de grano redondo o medio absorbe bien el caldo y queda suave. El arroz de grano largo tiende a quedar más suelto y seco. Para una textura más parecida al risotto puedes usar arroz arborio y añadir el líquido poco a poco, aunque eso cambia bastante el proceso.
¿Puedo añadir otras verduras?
Claro. Cebolla pochada al principio le da mucho sabor, y también funciona con puerro. Si tienes guisantes en el congelador, échalos los últimos 5 minutos. El maíz dulce también le va bien para darle un toque diferente.
¿Puedo hacerlo sin mantequilla?
Sí, aceite de oliva virgen extra funciona perfectamente. Usa unos 30 ml (2 cucharadas) en lugar de los 30 g de mantequilla. El resultado es igual de bueno, simplemente con un sabor diferente. Para hacerlo vegano cambia la pastilla de caldo por una sin lactosa ni ingredientes animales.
¿Cuánto tiempo se puede guardar?
El arroz cocinado aguanta bien en el frigorífico hasta 2 días en un recipiente tapado. Para recalentarlo, añade un chorrito de agua y caliéntalo a fuego suave removiendo, o en el microondas tapado con film. No congeles el arroz cocido porque la textura cambia y queda pastoso.
¿Puede comerlo un niño pequeño?
Es una receta muy apta para niños: sin picante, con sabores suaves y texturas que gustan mucho. La calabaza y la zanahoria le dan un punto dulce que suele gustarles. Solo ajusta la sal (menos que para adultos) y vigila que la pastilla de caldo no lleve mucho sodio si son muy pequeños; mejor usar caldo casero sin sal en ese caso.
