Cuando abres el horno y sale ese vapor con olor a estragón fundido con queso, sabes que has acertado. Este pollo asado se rellena por dentro con una mezcla cremosa de quesitos y estragón fresco picado, así que al cortarlo suelta un jugo que empapa la carne entera. Es la receta perfecta para un domingo en familia, porque se prepara en diez minutos y el horno hace el resto.
Ingredientes (6-8 raciones)
- 1 pollo entero de 2 kg
- 4 quesitos de queso fundido tipo crema
- 6 hojas de estragón fresco
- 150 ml de agua
- 3 g de pimienta negra molida
- Sal al gusto
Preparación
1. Prepara el relleno de queso y estragón
Pica muy fino el estragón fresco y resérvalo en un bol. Añade los quesitos y mezcla bien con un tenedor hasta conseguir una pasta uniforme, que el estragón quede repartido por toda la crema.
2. Rellena y sazona el pollo
Salpimienta el pollo por fuera y también por dentro de la cavidad. Rellena con la mezcla de quesitos y estragón, repartiendo bien hacia el fondo para que el jugo se reparta al hornear.
3. Ponlo en la fuente de horno
Coloca el pollo en una fuente apta para horno y vierte los 150 ml de agua alrededor, no por encima de la piel, para que no se ablande. El agua se irá mezclando con la grasa que suelte el pollo y formará un jugo estupendo para regar.

4. Hórnealo a 180ºC
Mete la fuente en el horno precalentado a 180ºC y deja que se haga 60 minutos. Cada 15-20 minutos abre el horno y riega el pollo con su propio jugo para que la piel quede dorada y jugosa por dentro. Si ves que se dora demasiado rápido, tapa con papel de aluminio los últimos minutos.
5. Deja reposar y sirve
Saca el pollo del horno y déjalo reposar 5 minutos antes de trincharlo, así los jugos se asientan y no se escapan al cortar. Sirve en la misma fuente, bañado con el jugo de la cocción.
Trucos y variaciones
- Sin estragón fresco: si no encuentras hojas frescas, usa una cucharadita de estragón seco, aunque el aroma es más suave.
- Piel más crujiente: seca bien el pollo con papel de cocina antes de meterlo al horno, la humedad es la enemiga de la piel crujiente.
- Con verduras: añade patatas o zanahorias cortadas en la misma fuente, se hacen con el jugo del pollo y ahorras un plato.
Si te sobra jugo de la cocción, aprovéchalo para unas patatas con queso gratinado como guarnición. Y si te ha gustado el toque cremoso, prueba también esta salsa de champiñones para acompañar otro día. Con las sobras de pollo, una sopa de arroz con pollo es perfecta para el día siguiente.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé que el pollo está hecho por dentro?
Pincha el muslo con un cuchillo, si el jugo sale claro y no rosado, está listo. Si tienes termómetro de cocina, el punto interior debe rondar los 75ºC.
¿Puedo sustituir los quesitos por otro queso?
Sí, un queso crema tipo Philadelphia funciona igual de bien. Evita quesos muy curados porque no se funden igual de cremosos dentro del pollo.
¿Cuánto dura el pollo asado en la nevera?
Bien tapado, aguanta 3 días en la nevera. También se puede desmenuzar y congelar para usarlo en sopas o ensaladas.

¿Con qué se acompaña este pollo al estragón?
Va muy bien con patatas asadas, arroz blanco o una ensalada verde sencilla que compense lo cremoso del relleno.








