La primera vez que escuchas “croquetas de pera y espinacas” piensas que suena raro, pero cuando las pruebas entiendes por qué funcionan. El dulzor suave de la pera cocida y machacada contrasta con el amargor leve de las espinacas, y los piñones tostados añaden una textura que el relleno necesitaba. El resultado es una croqueta diferente, cremosa y con una personalidad que las de jamón nunca van a tener.
Además tienen un truco: el rebozado no lleva huevo. En su lugar se usa harina de garbanzos disuelta en agua, que forma una capa igualmente adherente y que hace que esta receta sea apta para personas que no comen huevo. Si usas leche vegetal en la bechamel, las croquetas son completamente veganas.
Ingredientes para croquetas de espinacas y pera (para 4 personas)
- 400 g de espinacas frescas o congeladas
- 300 ml de bechamel espesa (hecha o comprada)
- 2 peras medianas maduras (pero firmes)
- Un puñado generoso de piñones (unos 40 g)
- Pan rallado (unos 100 g para el rebozado)
- 3 cucharadas de harina de garbanzos
- Agua fría (para disolver la harina de garbanzos)
- Aceite de oliva virgen para freír
- Pimienta negra recién molida
- Sal al gusto
Cómo preparar las croquetas de espinacas y pera
Paso 1. Cocer las espinacas
Si usas espinacas frescas, lávalas bien y retira los tallos más gruesos. Cécelas en agua con una pizca de sal entre 3 y 5 minutos desde que el agua hierve. Escúrrelas muy bien y aprétalas con las manos o con el dorso de una cuchara para sacar toda el agua posible: la humedad residual arruina la bechamel. Si usas congeladas, descóngelalas y prénsalas igual de bien antes de usar.
Paso 2. Cocer la pera
Pela las peras, quítales el corazón y córtalas en trozos. Cócelas en el microondas 3-4 minutos a máxima potencia hasta que queden blandas y suelten su jugo. También puedes hacerlas en cazuela con un poco de agua a fuego medio durante 8-10 minutos. Una vez cocidas, escúrrelas y máchalas con un tenedor: que queden con textura, no una pureé liso.
Paso 3. Tostar los piñones
Pon los piñones en una sartén sin nada de aceite a fuego medio-bajo y muévelos con frecuencia durante 2-3 minutos hasta que cojan color dorado. En cuanto empiecen a oler a nuez tostada, sácalos: se queman rápido. Los piñones tostados aportan un punto de textura crujiente dentro de la croqueta que no tiene ningún sustituto.
Paso 4. Rehogar el relleno
En la misma sartén, añade un chorrito de aceite de oliva y rehoga las espinacas bien escurridas junto con la pera machacada y los piñones tostados. Cocina 2-3 minutos a fuego medio, removiendo, para que los sabores se integren y el exceso de humedad se evapore. Salpimienta al gusto. Reserva.
Paso 5. Unir el relleno con la bechamel y enfriar
Prepara una bechamel espesa o usa 300 ml de una ya hecha. Mézclala con el relleno de espinacas y pera fuera del fuego, removiendo bien hasta que quede una masa homogénea. Viértela en una bandeja baja, extíiéndela bien y tapa con film transparente pegado a la superficie para que no forme costra. Deja enfriar primero a temperatura ambiente y luego en la nevera al menos 2 horas: mejor si es toda la noche.

Paso 6. Dar forma y rebozar sin huevo
Con la masa fría, coge porciones con una cuchara grande y dáles forma de cilindro o bola. Para el rebozado sin huevo: disuelve 3 cucharadas de harina de garbanzos en agua fría hasta obtener una mezcla con la textura del huevo batido, es decir, ligeramente espesa y uniforme. Pasa cada croqueta primero por esta mezcla y luego por pan rallado, apretando bien. Déjalas reposar 2 minutos antes de freír: al airearse, la cobertura endurece un poco y ayuda a que no se deshagan al freir.
Paso 7. Freír las croquetas
Calienta abundante aceite de oliva virgen en una sartén honda a 180 ºC. Fríe las croquetas en tandas pequeñas, sin amontonarlas, durante 2-3 minutos hasta que queden doradas por fuera. Sácalas con una espumadera y pon las sobre papel absorbente para que escurran el exceso de aceite. Sírvelas calientes, acompañadas de una ensalada verde.
Trucos de cocinero
Elige pera con madurez justa. Demasiado madura suelta mucho líquido y aguachirla el relleno. Una pera firme que cede ligeramente al presionarla con el dedo es perfecta: suave al paladar pero que no se deshace al cocer.
La harina de garbanzos no és solo para veganos. El rebozado queda igual de crujiente que con huevo y tiene la ventaja de que se adhiere bien sin necesitar temperatura: es más práctico cuando tienes que rebozar muchas croquetas seguidas porque no se seca.
Variante con pasas. Si te gustan los contrastes dulce-salado, prueba a añadir 30 g de pasas sultanas al relleno junto con los piñones. Quedan especialmente bien con la pera conference, que es más ácida y equilibra el dulzor de la pasa.
Si disfrutas con las espinacas en recetas diferentes, echa un vistazo a los huevos mollets sobre tostadas con espinacas, que tienen una combinación de sabores igualmente sorprendente. Y si quieres explorar más recetas de croquetas caseras, las croquetas de pulpo son de las más buscadas del blog.
Preguntas frecuentes
¿Son veganas estas croquetas?
El rebozado sí es vegano porque no lleva huevo. Si la bechamel la haces con leche vegetal (avena, soja o almendra) y aceite en vez de mantequilla, las croquetas son completamente veganas. Si usas bechamel con leche de vaca y mantequilla, son vegetarianas pero no veganas.
¿Qué tipo de pera funciona mejor?
La pera conference es la más habitual y funciona bien. La limonera, algo más jugosa, también va. Lo importante es que esté madura sin pasarse: si está verde queda áspera, y si está muy blanda suelta demasiado líquido al cocer.
¿Puedo congelarlas?
Sí. Congélalas ya rebozadas, en una bandeja sin que se toquen entre sí. Cuando estén duras, pásalas a una bolsa de congelación. Para freir no hace falta descongelarlas: van directas del congelador al aceite caliente, añadiendo un minuto más de fritura.
¿Por qué el relleno queda aguado?
Casi siempre por no escurrir bien las espinacas o la pera antes de mezclarlos. La humedad residual diluye la bechamel y la masa no cuaja bien al enfriar. Escurre con fuerza, prensa las espinacas y escúrre también la pera cocida antes de añadirla.
¿Puedo sustituir los piñones por otra cosa?
Sí. Las nueces picadas gruesas o las almendras láminas tostadas funcionan bien. Si prefieres sin frutos secos, omite los piñones y añade un poco de nuez moscada rallada a la bechamel para darle profundidad.
