Tarta de chirimoya casera: receta fácil con nata y azúcar

Tarta de chirimoya casera con nata y azucar

La chirimoya tiene esa pulpa cremosa y dulzona que casa de maravilla con una base de nata y huevo cuajada al horno, y esta tarta aprovecha justo eso, sin especias ni complicaciones. Es un postre de los de toda la vida, de esos que se hacen en una tarde de domingo y desaparecen antes de que se enfríen del todo.

La chirimoya se encuentra en su mejor momento entre noviembre y abril, sobre todo la de la Costa Tropical de Granada, así que si la preparas fuera de temporada busca una que ceda bien al tacto en el frutero para que no te quede amarga.

Colocando las lonjas de chirimoya sobre la base de la tarta
Las láminas de chirimoya se colocan antes de cubrir con la mezcla de nata y huevo

Ingredientes para 4 tartaletas de chirimoya

  • 1 chirimoya madura (unos 400 g de pulpa limpia, sin piel ni pepitas)
  • 1 huevo grande
  • 125 ml de nata para montar
  • 4 bases individuales de masa quebrada (o 1 base grande de 24 cm)
  • 200 g de azúcar, más un puñadito extra para espolvorear

Preparación paso a paso

1. Prepara el relleno de nata y huevo

En un bol, bate el huevo con el azúcar hasta que se disuelva un poco, y añade la nata poco a poco sin dejar de remover. No hace falta montarla, solo que quede una mezcla homogénea y sin grumos de azúcar.

2. Limpia y lamina la chirimoya

Pela la chirimoya, quita las pepitas negras con cuidado porque hay bastantes, y corta la pulpa en láminas de medio centímetro. Si la fruta está muy madura se deshace un poco al cortarla, no pasa nada, igualmente queda bien en la tarta.

3. Monta las tartaletas

Reparte las láminas de chirimoya sobre las bases de masa quebrada, procurando cubrir bien toda la superficie sin amontonarlas demasiado. Vierte encima la mezcla de nata y huevo hasta cubrir la fruta.

4. Espolvorea con azúcar

Reparte un puñadito de azúcar por encima de cada tartaleta, esto ayuda a que la superficie quede ligeramente caramelizada al salir del horno, con ese puntito crujiente que contrasta con el relleno cremoso.

5. Hornea hasta que cuaje

Precalienta el horno a 180 grados y hornea las tartaletas de 20 a 25 minutos, hasta que la mezcla de nata y huevo esté cuajada y la superficie tenga un tono dorado. Sabrás que está lista si al mover suavemente el molde el centro apenas tiembla, como una flan poco hecho. Si ves que la base se dora demasiado deprisa, tapa los bordes con un poco de papel de aluminio.

6. Deja reposar y sirve fría

Saca las tartaletas del horno y déjalas templar sobre una rejilla antes de meterlas en la nevera al menos una hora. Se sirven bien frías, momento en el que el relleno queda más firme y fácil de cortar.

Trucos y variaciones

  • Elige bien la chirimoya: tiene que ceder ligeramente al apretarla con el dedo, como un aguacate maduro, si está dura todavía amarga un poco y no aporta el mismo dulzor.
  • Cambia la fruta: esta misma base de nata y huevo funciona igual de bien con plátano maduro o pera en láminas, si no encuentras chirimoya fuera de temporada.
  • Tip de cocinera: a mi madre le gustaba añadir una pizca de canela a la mezcla de nata, no es la receta original pero le da un aroma que recuerda mucho a las tartas de casa de la abuela, prueba a añadir un poco si te gusta.

Si te gustan los postres cuajados al horno, prueba también las natillas caseras con merengue, que comparten esa misma textura suave. Y si buscas algo sin horno para cuando aprieta el calor, la tarta fría de yogur de soja o la tarta mousse de crema de orujo con chocolate blanco son buenas alternativas para variar de postre sin encender el horno.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura la tarta de chirimoya en la nevera?

Se conserva bien tapada en la nevera hasta 3 días, aunque el relleno pierde algo de firmeza pasado el primer día porque la fruta suelta un poco de agua.

¿Puedo sustituir la chirimoya por otra fruta?

Sí, plátano maduro o pera en láminas finas funcionan muy bien con esta misma mezcla de nata y huevo, aunque el sabor final cambia bastante respecto al original.

¿Cómo evito que la base quede blanda?

Hornea la base sola 5 minutos antes de añadir el relleno, así se sella un poco y absorbe menos humedad de la nata y la fruta durante el horneado final.

¿Con qué se puede acompañar esta tarta?

Con una bola pequeña de helado de vainilla o un poco de nata montada aparte, aunque tal cual, bien fría, ya se sostiene perfectamente sola.

¿Puedo prepararla con antelación?

Sí, de hecho gana si la preparas el día antes y la dejas toda la noche en la nevera, así el relleno queda más asentado y se corta mejor a la hora de servir.

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