Si tienes celiaqía o cocinas para alguien que la tiene, los crepes pueden seguir siendo parte del menú. Con harina sin gluten, huevos y leche tienes todo lo necesario. La masa queda igual de fina y dorada, y el relleno lo eliges tú: dulce con mermelada y nócilla sin gluten, o salado con jamón y queso. Esta receta la preparamos en menos de 20 minutos y funciona de maravilla.
Ingredientes (para unas 6-8 crepes)
- 50 g de harina sin gluten (de arroz, de maíz o mezcla certificada sin gluten)
- 2 huevos L
- 150 ml de leche (entera o vegetal sin gluten)
- 1 cucharada de aceite de girasol o de oliva suave
- Una pizca de sal
Ojo con la contaminación cruzada: asegúrate de que la harina lleva el sello sin gluten certificado. Muchas harinas de arroz o maíz a granel se procesan en instalaciones compartidas con trigo y no son aptas para celíacos. Mira siempre el etiquetado.
Preparación
Paso 1: Prepara la masa
Casca los huevos en un bol amplio y bátelos ligeramente con un tenedor. Añade la harina sin gluten poco a poco mientras sigues removiendo para que no se formen grumos. Ve añadiendo la leche a chorritos y mezcla hasta que la masa quede líquida y sin grumos. Tiene que tener una textura similar a la nata líquida, bastante fluida. Añade la pizca de sal y el aceite y mezcla bien.
Paso 2: Deja reposar la masa
Deja reposar la masa unos 10 minutos antes de cocinar. Este paso ayuda a que la harina absorba bien el líquido y los crepes salgan más uniformes. No lo saltes aunque tengas prisa.
Paso 3: Cocina los crepes
Calienta una sartén antiadherente de unos 20-22 cm a fuego medio. Unta la base con un poco de aceite usando un papel de cocina o un pincel, solo lo justo para que no se pegue. Vierte un cazoón de masa (unos 40-45 ml) en el centro y mueve la sartén rápidamente en círculos para que la masa se extienda bien por toda la base. Cuece 1-2 minutos hasta que los bordes estén secos y el crepe se despegue con facilidad. Dale la vuelta y cuece 30-40 segundos más por el otro lado.
Paso 4: Rellena y sirve
Ve apilando los crepes en un plato mientras haces el resto. Cuando estén todos, rellena al gusto. Para dulce: mermelada sin gluten, plátano en rodajas con miel, o nócilla sin gluten. Para salado: jamón cocido y queso fundido, salteado de verduras o atún con tomate. Dobla o enrolla y sirve.
Trucos para crepes perfectos
La harina de arroz da un sabor neutro muy parecido al original. La harina de maíz aporta un toque ligeramente dulce que va bien con rellenos de fruta. Si mezclas mitad y mitad tienes lo mejor de ambas.
Si la masa te queda demasiado espesa añade un poco más de leche, cucharada a cucharada. Demasiado líquida y el crepe se rompe al darle la vuelta. La consistencia correcta es cuando al levantar el cazo y dejar caer la masa, el hilo cae continuo pero no aguado.
Para un postre con garantías de calidad, prueba también la mousse de uvas con merengue, un postre fresco y sin gluten por naturaleza que queda de lujo después de una comida. Si buscas proteicna sin complicaciones, el atún en aceite casero es otra receta artesanal sin aditivos que vale la pena tener siempre a mano.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer los crepes con leche vegetal?
Sí. La leche de avena sin gluten, la de almendras o la de arroz funcionan bien. Ojo: la leche de avena debe ser específicamente certificada sin gluten porque la avena convencional puede estar contaminada.
¿Los crepes sin gluten se pueden hacer con antelación?
Sí. Guarda los crepes ya cocinados apilados con papel de horno entre ellos para que no se peguen. En la nevera aguantan 2 días y se calientan en la sartén o al microondas sin problema. La masa sin cocinar dura 24 horas en la nevera bien tapada.
¿Qué harina sin gluten va mejor para crepes?
La de arroz es la más fácil de encontrar y da buen resultado. Las mezclas de harinas sin gluten preparadas (tipo Schar Mix o similares) también funcionan muy bien porque ya tienen la proporción de almidón ajustada para replicar la textura del trigo.
¿Me pueden comer los crepes personas sin celiaqía?
Por supuesto. No se nota ninguna diferencia en sabor respecto a unos crepes normales. Son igual de ricos y cualquier comensal los va a disfrutar sin saber que llevan harina sin gluten.








