El huevo mollet tiene el punto que más cuesta conseguir con los huevos: la clara bien cuajada y la yema todavía líquida. Cuando la cortas encima de la tostada la yema se escurre sobre la cama de espinacas cremosas y el jamón picado, y el resultado sabe a algo que había que cocinar pero que parece más elaborado de lo que es. El gruyère gratinado por encima es el remate que lo convierte en un aperitivo de los que se recuerdan.
El nombre viene del francés y significa blando. La clave está en el tiempo: 5 minutos exactos en agua hirviendo y agua fría inmediatamente después. Si te pasas un minuto, tienes huevo duro. Si te quedas corto, la clara no sujeta. Con esa referencia ya lo tienes.
Ingredientes para 4 personas
- 4 huevos L (a temperatura ambiente, si están frios de nevera añade 30 segundos de cocción)
- 250 g de espinacas congeladas
- 100 g de jamón serrano picado en dados pequeños
- 20 g de mantequilla
- 100 ml de nata líquida para cocinar
- 4 rebanadas gruesas de pan de molde o pan de masa madre
- 2 cucharadas soperas de gruyère rallado
- Sal y pimienta negra recién molida

Cómo hacer huevos mollets sobre tostadas
Paso 1: Tuesta el pan
Tuesta las rebanadas de pan en la tostadora o en una sartén con un poco de aceite hasta que estén doradas por fuera pero todavía tiernas por dentro. Si usas pan de masa madre, basta con dorarlas vuelta y vuelta en la sartén sin aceite. Reserva al calor, cubiertas con un paño limpio.
Paso 2: Prepara las espinacas cremosas
Cuece las espinacas congeladas según las instrucciones del envase y escúrrelas muy bien: apúdstalars con las manos para sacar todo el agua posible. Derriste la mantequilla en una sartén a fuego medio, echa las espinacas y rehógalas 3-4 minutos removiendo. Apaga el fuego, añade la nata, sazona con sal y pimienta y mezcla. La mezcla tiene que quedar cremosa, no caldosa.
Pon una cucharada generosa de espinacas sobre cada tostada y encima el jamón picado. Reserva el conjunto al calor mientras cocinas los huevos.

Paso 3: Los huevos mollets (5 minutos exactos)
Pon una cazuela con agua abundante y 2 cucharadas de sal a fuego fuerte. Cuando hierva a borbotones, baja los huevos con cuidado usando un colador grande o una cuchara. Cuenta 5 minutos exactos y sácalos directamente bajo el chorro de agua fría durante al menos 2 minutos para cortar la cocción. Escúürrelos y pélalos con cuidado: empieza por el extremo más ancho y ve quitando la cáscara poco a poco sin presionar.
Paso 4: Monta y gratina
Coloca un huevo mollet sobre cada tostada con espinacas y jamón. Espolvorea el gruyère rallado por encima de todo y mete las tostadas en el horno con el grill encendido al máximo durante 1-2 minutos, hasta que el queso se derrita y tome un poco de color. Vigila porque se pasa rápido.
Sirve inmediatamente: el huevo mollet no espera.
Trucos para que los huevos mollets salgan perfectos
Los huevos a temperatura ambiente: si los sacas directo de la nevera, el cambio brusco de temperatura puede romper la cáscara y hacer que la yema cuaje antes de lo que quieres. Sácalos 15-20 minutos antes.
La sal en el agua: no es para dar sabor sino para que si se rompe la clara cuaje más rápido y no se esparza por toda la cazuela.
Si no tienes gruyère: el emmental, el comte o incluso un manchego curado rallado van bien. Lo importante es un queso que funda bien y tenga algo de intensidad. Para una versión más elaborada del queso fundido, mira esta lasaña de cangrejo con gruyère donde el queso es la estrella.
Si buscas otro aperitivo rápido con mucho sabor, la ensalada de pimientos asados con ajo es una buena opción que también puedes tener preparada con antelación.
Preguntas frecuentes sobre los huevos mollets
¿Puedo preparar los huevos mollets con antelación?
Sí. Cuece y pela los huevos mollets con hasta 24 horas de antelación y guárdalos en un bol con agua fría en la nevera. Cuando vayas a servir, cálentalos 1 minuto en agua caliente (no hirviendo) antes de colocarlos sobre las tostadas.
¿Qué diferencia hay entre un huevo mollet y un huevo pasado por agua?
El pasado por agua se come con cáscara directamente, con la yema líquida pero la clara casi sin cuajar. El mollet tiene la clara completamente cuajada y la yema en el punto justo de ser todavía cremosa: unos 4-5 minutos según el tamaño del huevo.
¿Puedo usar espinacas frescas en lugar de congeladas?
Sí, aunque ten en cuenta que reducen muchísimo de volumen. Necesitarás unos 500-600 g de espinacas frescas para obtener el mismo resultado que con 250 g de congeladas. Las frescas tienen más agua, así que escúrrelas bien después de saltearlas.
¿El jamón se puede sustituir por otra cosa?
Sí. El beicon en taquitos fritos queda muy bien. También bacon ahumado o para una versión vegetariana unos champiñones salteados en la misma sartén donde hagas las espinacas.
