Poliéster y Piscinas Castillo: Innovación en la Gestión del Agua en Andalucía a través de Depósitos de PRFV

Sergio Ramirez chef

En la localidad sevillana de Casariche, la empresa Poliéster y Piscinas Castillo se ha consolidado como un referente en la fabricación de soluciones personalizadas para el almacenamiento de agua y líquidos industriales. Localizada en el Polígono Industrial Santa Bárbara, esta compañía andaluza adapta las características técnicas de sus depósitos a las necesidades específicas de los sectores agrícola e industrial, contribuyendo a una gestión eficiente y sostenible del agua.

Con el aumento de la demanda de soluciones de almacenamiento confiables, especialmente en cooperativas y explotaciones agrícolas, los depósitos de poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV) han ganado protagonismo. Estos depósitos están diseñados para el almacenamiento de agua de riego, aguas de proceso y otros fluidos compatibles, siendo una alternativa destacada por su resistencia mecánica, su ligereza y su alta resistencia a la corrosión, evitando así los problemas de oxidación que presentan los materiales metálicos.

La capacidad productiva de Poliéster y Piscinas Castillo les permite atender tanto instalaciones fijas como móviles, adaptándose a diversas aplicaciones que van más allá del sector de las piscinas. La empresa fabrica, además de depósitos, cisternas y equipos de depuración, ofreciendo un amplio catálogo de soluciones para múltiples necesidades.

El éxito de estos depósitos se basa, en gran medida, en la selección de la resina adecuada y en el cumplimiento de normativas sanitarias, como el Real Decreto 3/2023, que establece los requisitos de aptitud de materiales para las infraestructuras que contendrán agua de consumo. La elección de materiales debe depender de factores como la composición química del líquido almacenado y sus condiciones de uso, garantizando así un rendimiento óptimo y seguro.

En el ámbito agrícola, los depósitos permiten la regulación del riego, la acumulación de agua de lluvia y la implementación de tratamientos de fertirrigación. En la industria, se integran en procesos de tratamiento de efluentes y decantación, siendo necesarios en espacios donde se manejan sustancias químicas o residuos, donde la normativa exige sistemas de contención secundaria para prevenir posibles fugas.

Para asegurar un diseño ajustado a las necesidades del cliente, la empresa enfatiza la importancia de proporcionar datos técnicos previos a la fabricación. Información sobre el volumen, el tipo de líquido y las condiciones específicas de instalación son fundamentales para el desarrollo de depósitos que cumplan con los requisitos operativos de cada cliente, asegurando así soluciones a medida que optimicen la gestión del agua en diversas aplicaciones.

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