Esta tortilla verde no lleva ni espinacas ni acelgas, el color le viene de un montón de hierbas aromáticas frescas picadas y mezcladas con el huevo. Perejil, perifollo, albahaca y estragón juntos dan un sabor que no se parece a la tortilla de toda la vida, más fresco y con un fondo anís sutil que viene del estragón. Se sirve fría, cortada en trozos pequeños, y es de esas recetas que triunfan en una mesa de picoteo porque nadie adivina qué lleva a la primera.
Ingredientes (para 12 personas)
- 30 ml de aceite de oliva
- 6 cebolletas
- 24 huevos
- 30 g de harina de maíz
- 10 g de perejil fresco
- 10 g de perifollo fresco
- 10 g de albahaca fresca
- 10 g de estragón fresco
- 2 g de pimienta
- Sal al gusto
Preparación
Paso 1: Corta la cebolleta y pica las hierbas
Corta las cebolletas en rodajas finas y resérvalas aparte. Pica muy fino el perejil, el perifollo, la albahaca y el estragón, todo junto o por separado, da igual, lo importante es que quede en trocitos pequeños para que se reparta bien en la mezcla.
Paso 2: Bate los huevos con las hierbas
Bate los 24 huevos en un bol grande, añade las hierbas picadas y la harina de maíz, y mezcla bien con una cuchara de madera hasta que quede todo integrado. Condimenta con la pimienta y la sal a tu gusto.

Paso 3: Dora la cebolleta
Pon el aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-alto y, cuando esté bien caliente, dora la cebolleta cortada durante 3-4 minutos, hasta que empiece a coger algo de color por los bordes.
Paso 4: Cuaja la tortilla despacio
Baja el fuego a medio-bajo, vierte la mezcla de huevos batidos sobre la cebolleta y deja que se cuaje despacio, sin prisa, moviendo la sartén de vez en cuando para que no se pegue. Cuanto más lento el cuajado, más jugosa queda por dentro.

Paso 5: Dale la vuelta y termina de cuajar
Cuando la parte de abajo esté cuajada y la de arriba todavía un poco líquida, ayúdate de un plato grande para darle la vuelta a la tortilla y termina de cuajarla por el otro lado 2-3 minutos más.
Paso 6: Enfría y sirve
Deja enfriar la tortilla a temperatura ambiente sobre la mesa, córtala en trozos pequeños y sírvela fría, que es como mejor se aprecian los matices de las hierbas.
Trucos y variaciones
- Sin alguna hierba: si no encuentras perifollo o estragón, aumenta un poco la cantidad de perejil y albahaca, el resultado cambia pero sigue funcionando.
- Más cremosa: yo a veces añado una cucharada de nata líquida a los huevos batidos, queda menos seca al día siguiente si sobra.
- Para una comida más pequeña: reduce todos los ingredientes a la mitad y usa una sartén de 24 cm en vez de una grande.
Si buscas más ideas con huevo para una mesa de picoteo, prueba estos huevos rellenos al roquefort o estos huevos revueltos con champiñones, que comparten esa base sencilla del huevo bien tratado. Y si te ha gustado el toque de la cebolleta dorada, estos champiñones rellenos de jamón y piñones usan la misma base de sofrito.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la tortilla verde en la nevera?
Se conserva bien hasta 2 días en la nevera, tapada con film. Sácala un rato antes de servir para que no esté fría de nevera, sino a temperatura ambiente.
¿Puedo sustituir alguna de las hierbas aromáticas?
Sí, el estragón es el más difícil de encontrar y se puede omitir sin problema, aunque le aporta ese toque anís tan característico. El perejil y la albahaca son más fáciles de conseguir todo el año.
¿Cómo evito que se me pegue la tortilla a la sartén?
Usa una sartén antiadherente en buen estado y no escatimes en aceite al principio. Si notas que se agarra por los bordes al ir a darle la vuelta, despega esos bordes con una espátula antes de moverla.
¿Con qué se acompaña esta tortilla?
Va muy bien con pan tostado y un poco de aceite de oliva virgen extra por encima, o como parte de una mesa de aperitivos junto a otras tapas frías.
¿Puedo prepararla el día antes?
Sí, de hecho es cómoda para eso porque se sirve fría. Prepárala el día anterior, guárdala en la nevera tapada y sácala una hora antes de servir.








