Sorbete de higo chumbo: receta refrescante

El higo chumbo tiene uno de esos sabores que no se parecen a ninguna otra fruta. Dulce, floral, con un punto exótico que cuesta definir con palabras pero que se queda grabado la primera vez que lo comes. Congelado y convertido en sorbete, ese sabor se intensifica y el color fucsia que suelta la pulpa convierte el postre en algo que llama la atención desde que lo pones en la mesa.

El único obstáculo real de esta receta es pelar los higos chumbos, que tienen muchas pepitas y las variantes silvestres aún conservan alguna espina. Con una buena técnica de pelado, lo demás viene solo. Te lo cuento paso a paso.

Ingredientes para 8 personas

Para el sorbete

  • 1 kg de pulpa de higo chumbo (unos 12-14 higos medianos)
  • Zumo de 3 limones (unos 100 ml)
  • Zumo de 2 naranjas (unos 150 ml)
  • 4 claras de huevo fresco

Para el almíbar

  • 1 litro de agua
  • 600 g de azúcar

Una indicación sobre la fruta: los higos chumbos del mercado suelen estar ya pelados en la mayoría de puestos, pero si los compras enteros, opta por los que tengan la piel sin manchas y cedan ligeramente al presionar. Evita los muy blandos, que ya están pasados.

Preparación

Paso 1: Pela los higos chumbos

Si tienes higos chumbos enteros, manéjalos con cuidado aunque parezcan sin espinas. Córtales los dos extremos con un cuchillo afilado, haz un corte longitudinal en la piel y déslizala hacia los lados para pelarlos sin tocar la pulpa. Reserva la pulpa en un bol hasta tener aproximadamente 1 kg. Las pepitas las puedes dejar si trituras bien después, o colar la pulpa con un colador de malla fina si prefieres una textura más lisa.

Pelando higos chumbos con cuidado sobre una tabla de madera
Pela los higos chumbos con cuidado: corta los extremos y desliza el cuchillo por los lados

Paso 2: Prepara el almíbar

En un cazo mezcla el litro de agua con los 600 g de azúcar. Lleva a ebullición a fuego medio removiendo hasta que el azúcar se disuelva por completo. Una vez que hierva, retira del fuego y deja enfriar a temperatura ambiente. El almíbar tiene que estar completamente frío antes de mezclar con la pulpa, o cambiará la textura del sorbete al congelar.

Paso 3: Mezcla y tritura

En un bol grande combina el almíbar frío con el zumo de 3 limones y el de 2 naranjas. Añade la pulpa de los higos chumbos y tritura todo con una batidora de mano hasta conseguir una mezcla fina y homogénea. Si quieres una textura sin semillas, pásala por un colador de malla fina presionando con una cuchara.

Paso 4: Primera congelación

Vierte la mezcla en un molde rectangular apto para congelador. Mételo en el congelador y déjalo 2 horas. Pasado ese tiempo, saca el molde y remueve vigorosamente con un tenedor para romper los cristales de hielo que se han formado en los bordes. Vuelve a meter y repite el proceso cada hora durante unas 3-4 horas, o hasta que tenga textura de granizado firme. Si tienes heladera, vierte la mezcla y sigue las instrucciones del fabricante hasta que esté mantecado.

Paso 5: Incorpora las claras a punto de nieve

Cuando el sorbete esté ya con textura de granizado firme, bate las 4 claras a punto de nieve bien firme con unas varillas eléctricas. Incorpóralas al sorbete con movimientos envolventes para no perder el aire. Este paso es lo que da al sorbete esa textura aireada y esponjosa que lo diferencia de un simple granizado.

Paso 6: Congela y sirve

Mete el sorbete de nuevo al congelador durante al menos 1 hora más para que se afiance. Sácalo 5 minutos antes de servir para que no esté demasiado duro, usa una cuchara para helados y sírvelo en copas. El color fucsia intenso lo hace muy llamativo para presentaciones en mesa.

Trucos de cocinero

Las semillas de los higos chumbos: son comestibles pero duras. Si trituras bien la pulpa con batidora de mano potente, quedan tan finas que apenas se notan. Si no tienes una batidora potente, pasa la mezcla por el colador, aunque pierdas algo de pulpa.

La cantidad de azúcar: 600 g de azúcar por litro de agua puede parecer mucho, pero los sorbetes necesitan más azúcar que lo normal porque el frío embota el dulzor. Si lo pruebas antes de congelar y parece muy dulce, es normal: una vez frío estará equilibrado.

Sin heladera: la técnica de remover cada hora funciona bien, pero cuantas más veces lo hagas, más suave quedará la textura. Cuatro o cinco remociones en las primeras 4 horas es el mínimo para que no sea un bloque de hielo compacto.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar higos chumbos en almíbar o congelados?

Los congelados funcionan bien si los descongelás a temperatura ambiente y escurres el exceso de agua antes de triturar. Los en almíbar no: cambian el equilibrio de azúcar y el resultado queda demasiado dulce y con textura plana.

¿Cuánto tiempo se conserva en el congelador?

Hasta 2 semanas sin perder mucho sabor, aunque la textura va perdiendo ese punto esponjoso de las claras con el tiempo. Lo mejor es consumirlo en los primeros 4-5 días.

¿Por qué se añaden las claras?

Las claras montadas a punto de nieve aportan aire a la mezcla congelada, lo que da al sorbete una textura más ligera y cremosa. Sin ellas quedaría más compacto y con cristales de hielo más notorios.

¿Dónde encuentro higos chumbos?

En verano los encuentras en mercados de abastos, fruterías y algunos supermercados, especialmente en el sur de España y la zona mediterránea. La temporada va de agosto a octubre, que es cuando están en su mejor momento.

Si te gustan los postres de fruta con algo más de preparación, echa un vistazo a este dulce de ciruelas casero: se macera dos días y el resultado es una confitura artesanal que dura meses. Y si buscas un postre clásico español para cerrar una comida, la crema catalana con su costra de azúcar caramelizado nunca falla.

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