Ese momento en el que dejas la cuchara de madera sobre la encimera mientras remueves el guiso y, sin darte cuenta, te encuentras un cerco de salsa marcándose en el mármol, lo conoce cualquiera que cocine a diario. El reposa cucharas resuelve justo eso, un utensilio tan sencillo que sorprende no haberlo tenido en casa antes.
Qué es un reposa cucharas y para qué sirve
Se trata de una pequeña base, normalmente con una forma alargada u ovalada, pensada para apoyar la cuchara, la espátula o el tenedor de cocina mientras estás removiendo algo en el fuego. Se coloca junto a la sartén o la cazuela y evita que el utensilio manche la encimera, el fogón o el mantel, además de que la propia cuchara quede más limpia al no tocar directamente la superficie de trabajo.
Materiales y tipos más habituales
- Cerámica: es el más clásico, pesa lo suficiente para no moverse y aguanta bien el calor de una cuchara recién sacada de la olla.
- Silicona: flexible y muy fácil de limpiar, suele tener bordes elevados que retienen mejor las gotas de salsa para que no acaben en la encimera.
- Acero inoxidable: combina bien con ollas y sartenes a juego, aunque se calienta más rápido que la cerámica si queda cerca del fuego directo.
- Modelos con varios huecos: algunos reposa cucharas tienen dos o tres compartimentos, pensados para dejar a la vez la cuchara de remover y otro utensilio como unas pinzas.
Cómo elegir el tuyo
Fíjate primero en el tamaño de tus cucharas y espátulas, porque un reposa cucharas demasiado pequeño hace que el mango sobresalga y pierda parte de su utilidad. Si cocinas con varios utensilios a la vez, mejor uno con dos huecos que uno individual, te ahorra tener que buscar sitio para cada cosa. Y si tu vitrocerámica o encimera es de un material delicado, elige uno con la base antideslizante, para que no raye la superficie al moverlo de un lado a otro.
Trucos y cuidados
- Llévalo al lavavajillas sin miedo: tanto la cerámica como la silicona y el acero inoxidable aguantan bien los lavados frecuentes, no hace falta lavarlo a mano cada vez.
- Ten dos si cocinas mucho: uno junto al fuego para la cuchara de remover y otro cerca de la tabla de cortar, así no tienes que ir moviendo el mismo de un sitio a otro.
- Tip de cocina: en mi casa el reposa cucharas de cerámica lleva años junto al fuego y ha aguantado algún que otro golpe sin romperse, mejor invertir un poco más en uno resistente que comprar uno frágil que dure una temporada.
Si te interesan los pequeños utensilios que hacen la cocina más cómoda, echa un vistazo también a la cuchara rebañadora, perfecta para aprovechar hasta el último resto del yogur o la mermelada, o al escurridor plegable de silicona, ideal si tu cocina es pequeña. Y si tus cucharas son de madera, no te pierdas cómo limpiar y mantener los utensilios de cocina de madera para que te duren muchos años.
Preguntas frecuentes
¿Se puede meter el reposa cucharas en el lavavajillas?
Sí, los de cerámica, silicona y acero inoxidable aguantan perfectamente el lavavajillas, solo los de madera conviene lavarlos a mano para que no se agrieten.
¿Qué material aguanta mejor el calor?
La cerámica es la que mejor tolera el calor directo de una cuchara recién sacada del guiso, mientras que la silicona de baja calidad puede acabar deformándose con el uso continuado.
¿Merece la pena tener más de uno?
Si cocinas casi todos los días, tener uno junto al fuego y otro cerca de la zona de preparación te ahorra bastantes idas y venidas y mantiene la cocina más limpia en general.
¿Sirve también para tapas de olla?
Los modelos más grandes, con la base ancha, aguantan sin problema una tapa pequeña mientras destapas la olla un momento, aunque no están pensados específicamente para eso.








