Hay platos que saben a veranos enteros. La ensalada caprese, con sus básicos de mozzarella fresca, tomate cherry y albahaca recién cortada, es uno de esos clásicos que no envejecen nunca. Se monta en diez minutos, no requiere cocción y el color solo ya conquista: el blanco mate del queso, el rojo brillante de los tomates y el verde intenso de la albahaca forman la bandera italiana en el plato. Ideal para 2026 como entrante ligero de comida, cena rapida de terraza o guarnición fresca para carnes y pescados a la plancha.
Ingredientes para 2 personas
La calidad de los tres protagonistas decide todo: un buen aceite de oliva virgen extra, una mozzarella de búfala joven y unos cherry dulces y firmes. Si un ingrediente es mediocre, la receta pierde su magia por completo.
- 200 g de mozzarella fresca (preferiblemente de búfala)
- 12 tomates cherry bien rojos y firmes
- 10-12 hojas de albahaca fresca
- 1 cucharadita de orégano seco
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de vinagre de Módena (opcional)
- Flor de sal y pimienta negra recién molida
- Unas gotas de crema de vinagre balsamico para decorar (opcional)
Preparación paso a paso
Paso 1. Preparar los tomates cherry
Lava los tomates cherry y sécalos bien con papel de cocina. Paórtelos por la mitad de arriba hacia abajo (por el eje del rabo): este corte evita que salgan volando del plato al pincharlos con el tenedor y además deja la pulpa a la vista, liberando el jugo que se mezcla con el aceite. Si los cherry son muy grandes, puedes cortarlos en cuartos.
Paso 2. Cortar la mozzarella
Escurre bien la mozzarella del líquido del envase y sécala suavemente con papel absorbente. Córtala en rodajas de medio centímetro de grosor si es una bola grande, o paórtela a la mitad si son bocconcini pequeños. Un cuchillo afilado humedecido en agua fría ayuda a que el queso no se deshaga ni se pegue. Dejála atemperar 10 minutos fuera de la nevera antes de servir: fría sabe a poco.

Paso 3. Preparar la vinagreta aromática
En un bol pequeño, mezcla el aceite de oliva virgen extra con el orégano seco, una pizca de sal, pimienta recién molida y el vinagre de Módena si te gusta el contraste ácido. Pica finamente la mitad de las hojas de albahaca y añádelas a la mezcla. Emulsiona con un tenedor durante 30 segundos hasta que quede ligeramente cremosa. La clave: dejar reposar la vinagreta 5 minutos para que las hierbas se hidraten.
Paso 4. Montar la ensalada
En un plato grande, alterna rodajas de mozzarella con mitades de cherry formando un círculo o una línea recta según el plato. Intercala hojas enteras de albahaca entre cada pareja. Riega por encima con la vinagreta emulsionada, repartiendo bien para que cada bocado tenga aceite. Termina con un poco de flor de sal por encima y unas gotas de crema de balsamico si has optado por ese toque.
Trucos para una caprese de restaurante italiano
Lo cierto es que tres detalles marcan la diferencia. Primero, no guardes la caprese en la nevera después de montada: el tomate pierde sabor por debajo de 18 grados y la mozzarella queda gomosa. Siempre a temperatura ambiente, maximo 20 minutos antes de servir. Segundo, usa mozzarella de búfala en vez de la vacuna: el precio sube un poco pero la diferencia de sabor y textura es enorme. Tercero, aceite de oliva virgen extra de primera: si puedes, uno monovarietal arbequina o picual joven.
Si te gusta el mundo de las ensaladas con queso, en el blog tienes muchas variaciones. La ensalada de queso y rúcula añade un toque amargo muy interesante, la ensalada de queso fresco con vinagreta de miel combina dulce y salado, y la ensalada especial con queso de cabra es otra opción fantástica para cambiar.

Variantes y acompañamientos
La caprese admite mil adaptaciones según el momento. En verano, añade rodajas de melocotón de viña para un contraste dulce y carnoso, o trozos de aguacate maduro para más cremosidad. En invierno, sustituye los cherry por mandarinas peladas y aporta un toque cítrico sorprendente. Para una versión más mediterránea, añade aceitunas negras de Kalamata y anchoas del Cantábrico: la caprese se convierte en un plato único.
Como acompañamiento, funciona perfectamente con unas rebanadas de pan italiano tostado con un ajo frotado por encima, o con una pasta fresca al pesto si quieres hacer comida completa. En maridaje, un vino blanco del Friuli, un Pinot Grigio joven o un rosado de Navarra frio acompañan la frescura de los ingredientes.
Preguntas frecuentes sobre la ensalada caprese
¿Por qué es importante usar mozzarella fresca?
La mozzarella fresca (en su líquido) es tierna, jugosa y con sabor lácteo suave que combina perfectamente con el tomate y la albahaca. La mozzarella curada o rallada no tiene esa textura y el plato pierde su esencia.
¿Con cuánta antelación puedo prepararla?
Los ingredientes se pueden preparar hasta 2 horas antes y guardar separados en la nevera. Monta la ensalada y alinéala como máximo 15-20 minutos antes de servir, y sirve a temperatura ambiente.
¿Qué tipo de albahaca es mejor?
La albahaca genovese (la grande italiana) es la tradicional. Si no la encuentras, usa la albahaca genérica del supermercado, pero siempre fresca; la seca no aporta lo mismo. Un truco: tener una maceta en casa asegura frescura todo el verano.
¿Puedo usar tomate normal en vez de cherry?
Sí, de hecho la caprese tradicional italiana se hace con tomates grandes de rama cortados en rodajas gruesas. Usa tomates bien maduros, no insípidos, para que aporten dulzor.
¿Cuántas calorías tiene una ración?
Una ración con 100 g de mozzarella y media racion de cherry ronda las 280 kcal, con gran parte procedente del aceite de oliva. Es un plato nutritivo y equilibrado.








