Ensalada de pollo con manzana y nueces: receta fácil

Esta ensalada de pollo con manzana y nueces lleva siendo mi recurso favorito cuando apetece algo fresco pero con sustancia. El contraste entre la dulzura de la manzana Royal Gala, el punto ácido de la Granny Smith y la textura cremosa de la salsa de yogur y miel lo convierte en un plato que no cansa. Y lo tienes listo en 15 minutos si el pollo ya está asado del día anterior.

Lo que marca la diferencia aquí es combinar dos tipos de manzana. La Granny Smith aporta acidez y crujido; la Royal Gala, dulzor y suavidad. Con una sola variedad el resultado queda plano, así que no te saltes este detalle. También influye desmenuzar el pollo a mano en lugar de cortarlo: las tiras irregulares absorben mucho mejor el aliño.

Ingredientes para ensalada de pollo con manzana y nuez
Los ingredientes que necesitas: lechuga, manzana verde y roja, nueces y pollo asado

Ingredientes para 4 personas

  • 3 cogollos de lechuga (o escarola, o lechuga romana si prefieres algo más consistente)
  • 150 g de pechuga de pollo asada o rotí de pollo
  • 50 g de nueces peladas
  • 1 manzana Granny Smith (verde, ácida y crujiente)
  • 1 manzana Royal Gala (roja, más dulce y suave)

Para la salsa:

  • 2 cucharadas de mayonesa (unos 30 g)
  • 2 cucharadas de yogur natural sin azúcar
  • 1 cucharada de miel
  • 2 cucharadas de zumo de limón fresco (aprox. 30 ml)
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Preparación

Paso 1: Prepara la lechuga y las manzanas

Lava los cogollos con agua fría abundante y escúrrelos bien. Si los metes 10 minutos en un bol con agua helada quedan bastante más crujientes. Luego córtalos en trozos de unos 3-4 cm. Las manzanas, sin pelar, córtalas en láminas finas de unos 3 mm. Hazlo justo antes de montar la ensalada y rocíalas con un poco de zumo de limón para que no se oxiden.

Paso 2: Prepara el pollo

Si usas pechuga asada, desmenúzala con los dedos en tiras irregulares de 3-4 cm. Las tiras irregulares absorben mucho mejor el aliño que los cortes perfectos con cuchillo, te lo aseguro. Si tienes rotí, córtalo en rodajas y luego en cuartos. El objetivo es que cada trozo tenga suficiente superficie para que la salsa se pegue bien.

Paso 3: Monta la ensalada

En una ensaladera amplia, pon primero la lechuga como base. Añade las láminas de manzana alternando verde y roja, distribuye el pollo por encima y termina con las nueces. No las tritures demasiado: los trozos grandes aportan textura y se notan bien al masticar, que es parte del disfrute de este plato.

Paso 4: Prepara la salsa de yogur y miel

En un bol pequeño mezcla las 2 cucharadas de yogur con las 2 de mayonesa. Añade la miel y el zumo de limón. Remueve con una cuchara hasta que quede una salsa homogénea. Pruébala: si te parece muy espesa añade un poco más de yogur; si la quieres más ácida, otro chorro de limón. Salpimenta al gusto y reserva.

Preparando la salsa de yogur y miel para la ensalada
Mezcla yogur, mayonesa y miel hasta que quede homogéneo

Paso 5: Aliña y sirve

Vierte la salsa sobre la ensalada justo antes de llevarla a la mesa. Si la mezclas antes la lechuga se ablanda y pierde todo su crujido. Con una cuchara grande y un tenedor mueve todo con suavidad para que el aliño llegue a todos los rincones sin destrozar la presentación. Sirve de inmediato.

Trucos de cocinero

Usa pollo recién asado o de la víspera, no fiambre envasado. El rotí de supermercado en envase al vacío tiene una textura más compacta y menos jugosa. Si te sobró pollo asado del día anterior, esta ensalada es la mejor forma de aprovecharlo.

Tuesta las nueces 5 minutos en sartén seca a fuego medio. El calor saca los aceites naturales y les da un aroma a avellana que contrasta muy bien con la dulzura de la manzana. Deja que se enfríen un poco antes de añadirlas, o ablandarán la lechuga.

Si quieres la salsa más fluida, añade 2 cucharaditas de aceite de oliva virgen extra. Emulsiona bien con el tenedor antes de echar. El aceite la aligera sin perder el cuerpo cremoso del yogur. Viene de perlas cuando la ensalada lleva mucha lechuga y quieres que el aliño llegue a todo.

Si buscas una guarnición caliente para acompañar esta ensalada, los calabacines gratinados con queso funcionan muy bien: el frescor de la ensalada contrasta con el calor del gratiné.

Preguntas frecuentes

¿Puedo preparar la ensalada con antelación?

Puedes tener todos los ingredientes preparados y en el frigorífico por separado hasta 2 horas antes de servir. Las manzanas cortadas aguantan bien con zumo de limón por encima. Mézclalo todo y aliña justo al servir para que la lechuga no pierda su crujido.

¿Qué manzana uso si no encuentro Granny Smith?

Cualquier manzana ácida vale: la Pink Lady también funciona porque combina dulzor con un ligero punto ácido. Lo que no recomiendo es usar solo manzanas muy dulces tipo Golden, porque el resultado queda empalagoso con la miel del aliño.

¿Puedo sustituir la mayonesa?

Sí. Si quieres una versión más ligera usa solo yogur griego natural, que queda más espeso. La salsa sale más ácida y menos untuosa, pero muy buena. Otra opción es añadir una cucharada de tahini al yogur griego: le da un sabor a sésamo que queda genial con las nueces.

¿Cuánto tiempo aguanta en el frigorífico?

Si ya la has aliñado, consúmela en menos de 2 horas porque la lechuga se pone blanda rápido. Sin aliñar, con los ingredientes por separado en recipientes tapados, aguanta 24 horas. La salsa la puedes guardar en un tarro aparte y dura 3-4 días en el frigorífico.

¿Qué postre le va bien?

Después de una ensalada tan fresca, el bizcocho de yogur y chocolate es perfecto: casero, muy esponjoso y sin complicaciones. Un trozo para terminar la comida y el menú queda redondo.

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