Esta versión de espaguetis con anchoas se diferencia de la putanesca clásica en un detalle que cambia el resultado entero: aquí las aceitunas, negras y verdes, se trituran junto con las anchoas antes de ir a la sartén, así que la salsa queda fina y homogénea en lugar de con tropezones. El resultado es una salsa más untuosa, intensa, que se pega bien a cada espagueti.
Lleva bastante más tomate que otras versiones, así que sale para dejar salsa de sobra para otro día. Vamos con los ingredientes.
Ingredientes para 4 personas
- 500 g de espaguetis
- 8 anchoas en aceite
- 125 g de aceitunas negras
- 60 g de aceitunas verdes
- 40 g de alcaparras
- 4 dientes de ajo
- 1 guindilla cayena
- 60 ml de aceite de oliva
- 1,5 kg de tomate triturado en bote
- Sal al gusto
Preparación
1. Cuece los espaguetis
Pon a cocer los espaguetis el tiempo que indique el paquete, en agua con un chorro de aceite de oliva y sal al gusto. Cuélalos y resérvalos.
2. Tritura las aceitunas y las anchoas
Pon en un bol las aceitunas negras, las verdes y las anchoas. Tritúralas juntas hasta conseguir una pasta fina, sin trozos grandes. Aquí está la diferencia con la putanesca clásica: al triturarlas, la salsa queda lisa en vez de con tropezones.

3. Saltea el ajo y la guindilla
Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia y saltea los dientes de ajo enteros (o fileteados, como prefieras) junto con la guindilla cayena entera, un par de minutos a fuego medio.
4. Añade la pasta de aceitunas y las alcaparras
Incorpora la pasta de aceitunas y anchoas trituradas junto con las alcaparras. Remueve un minuto para que se integre con el aceite y suelte aroma.
5. Añade el tomate y cocina la salsa
Vierte el kilo y medio de tomate triturado y deja que se haga a fuego medio-bajo unos 15-20 minutos, hasta que la salsa espese y los sabores se asienten. Remueve de vez en cuando.
6. Mezcla y sirve
Pon los espaguetis cocidos en una fuente, riega con la salsa bien caliente y sirve enseguida. Si quieres, retira la guindilla antes de servir para que no muerda de más.
Trucos y variaciones
- Congela lo que sobre: con 1,5 kg de tomate sale salsa de sobra, y congelada en raciones aguanta perfectamente para otro día de pasta rápida.
- Menos picante: si no quieres tanto picor, saca la guindilla nada más dorar el ajo, en vez de dejarla toda la cocción.
- Más textura: si prefieres notar trocitos de aceituna, reserva una parte sin triturar y añádela entera al final.
Si te gusta la versión con tropezones en vez de salsa fina, prueba la salsa a la putanesca con anchoas y aceitunas, la receta clásica napolitana. Y si prefieres la anchoa sin aceitunas, la salsa de anchoas para pasta es más suave. Si buscas otra manera de aprovechar esta salsa con pescado, el rodaballo a la plancha con salsa de aceitunas y alcaparras usa ingredientes muy parecidos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué triturar las aceitunas y las anchoas?
Al triturarlas se disuelven en la salsa y aportan todo su sabor sin que notes trozos, lo que da una textura más fina y uniforme que la versión tradicional con tropezones.
¿Cuánto dura la salsa en la nevera?
Guardada en un tarro hermético aguanta 3-4 días en la nevera.
¿Se puede congelar la salsa sobrante?
Sí, congela en raciones individuales hasta 2 meses. Descongela en la nevera la noche antes y calienta a fuego bajo.
¿Puedo quitar el picante de la guindilla?
Sí, retira la guindilla en cuanto el ajo esté dorado, así suelta menos picor a la salsa.
¿Con qué pasta queda mejor?
Los espaguetis son la opción clásica, pero al ser una salsa fina también funciona muy bien con linguine o tallarines.








