Solomillo con paté y jamón serrano: receta rápida

Hay recetas que parecen más elaboradas de lo que son, y esta es una de ellas. Dos filetes de solomillo finos, paté en el interior y una loncha de jamón serrano: lo cierras con un palillo y lo fries cinco minutos. Lo que sale del aceite tiene una capa dorada por fuera, el jamón tostado asomándose por los bordes y el paté fundido dentro que lo mantiene jugoso. Para ser tan poca cosa, tiene mucho sabor.

El truco es usar solomillo cortado muy fino, de unos 5 mm, para que los filetes se hagan rápido y el relleno se caliente bien sin que la carne quede seca. Si los filetes son más gruesos el interior tarda más y el exterior se quema antes de que esté hecho del todo.

Ingredientes para 4 personas

  • 8 filetes de solomillo de cerdo o ternera cortados finos (5 mm aprox.)
  • 4 lonchas de jamón serrano (una por unidad)
  • 1 lata pequeña de paté (unos 80 g, tipo paté de higado o pato)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal
  • 8 palillos de madera

Preparación

Paso 1: prepara los filetes

Extiende los ocho filetes sobre la tabla. Sálalos por encima con una pizca de sal, sin pasarte: el jamón serrano ya aporta bastante sal y si echas demasiada el plato queda salado en exceso. Deja que la sal se asienta un minuto mientras preparas el relleno.

Paso 2: rellena con paté y jamón

Unta una capa fina de paté en la cara interior de cuatro de los filetes. No pongas demasiado o se sale todo al freir: una capa de 3-4 mm es suficiente. Coloca encima una loncha de jamón serrano, tápalo con el otro filete y asegúralo con dos palillos, uno en cada extremo, para que no se abra en la sartén.

Untando paté en filete de solomillo y colocando jamón serrano encima
Unta el paté en capa fina para que no se salga y sujeta bien los bordes con palillos.

Paso 3: fríe en sartén

Pon el aceite en una sartén a fuego medio-alto y espera a que esté bien caliente antes de echar los filetes. Si el aceite no está caliente la carne absorbe más grasa y no se dora bien. Fríe los solomillos 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados por fuera. Al darles la vuelta ten cuidado de no romperlos por los palillos: usa una espumadera o una pinza, no un tenedor que los atravesaría.

Paso 4: retira los palillos y sirve

Saca los filetes a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Retira los palillos antes de servir. Son perfectos solos, con una ensa o con patatas fritas si quieres algo más contundente.

Trucos para que queden perfectos

El paté importa. Un paté de hígado de cerdo iberico o de pato de buena calidad marca una diferencia notable. Los patés de brick más baratos tienden a tener sabores artificiales que se notan mucho cuando están fundidos. Con una lata mediana de paté decente te gastas poco y el resultado es mucho mejor.

Que los filetes sean del mismo grosor. Si uno es más fino que el otro, el más fino se queda seco antes de que el otro esté hecho. Pídele al carnicero que los corte todos iguales, a unos 5 mm. Si los compras en bandeja y tienen grosor irregular, aplana los más gruesos con el golpe suave de un mazo de cocina.

Reposo de dos minutos antes de servir. Como cualquier filete de carne, si lo sirves nada más sacarlo de la sartén los jugos están todo en el centro. Deja reposar 2 minutos sobre papel de cocina y la carne queda más jugosa cuando la cortas.

Para completar el menú, esta receta queda muy bien con la ensalada de judías verdes con patatas y pepinillos como primer plato, o con el pollo en pepitoria si quieres una alternativa con más tiempo de cocción.

Preguntas frecuentes sobre el solomillo con paté

¿Cerdo o ternera?

Los dos funcionan bien. El solomillo de cerdo es más barato y tiene un sabor más suave que combina muy bien con el paté y el jamón. El de ternera tiene un sabor más intenso y queda algo más tierno si te gusta la carne poco hecha. Para una cena rápida el de cerdo es la opción más económica y fácil de encontrar.

¿Qué paté va mejor?

El paté de hígado de cerdo iberico o el de pato son los que mejor funcionan. Ambos tienen el equilibrio de grasa y sabor que necesita esta receta. El paté de campaña también va bien si te gustan las texturas más rústicas. Evita los patés demasiado ligeros o de sabor delicado porque el jamón los aplasta.

¿Puedo hacerlos al horno en vez de fritos?

Sí, a 200 °C durante 12-15 minutos en bandeja pincelada con aceite. No quedan tan dorados como en sartén, pero es una opción más ligera si quieres evitar el aceite. Puedes gratinar los últimos 2-3 minutos para que la superficie tome algo de color.

¿Qué guarnición va bien?

Patatas fritas o al horno son la clásica. También van bien unos pímientos del piquillo salteados, una ensalada verde o verduras al vapor. Si quieres algo más elaborado, una salsa de vino tinto reducido le da un toque de restaurante sin complicarse mucho.

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