Lenguado con uvas al horno: receta elegante de pescado

Lenguado con uvas al horno gratinado con bechamel en fuente de cerámica

El lenguado con uvas es una combinación que a primera vista parece extraña, pero tiene bastante lógica: el pescado blanco es muy suave y neutro, y las uvas aportan un punto de dulzor afrutado que contrasta con el vino blanco del caldo de cocción. Es un plato que lleva trabajo, no te voy a engañar, pero el resultado merece la pena para una comida de domingo o cuando quieres sorprender a alguien con algo diferente a lo habitual.

La bechamel al final funciona como salsa de gratinado: mezcla el jugo del pescado, el ajo y la cebolla, y cubre los filetes con una capa que se dora en el horno. Es similar a la técnica del «lenguado a la florentina» pero con uvas en lugar de espinacas. Si tienes uvas sin pepitas (mejor las blancas muscat o las thompson), ahorra mucho tiempo en el paso de pelarlas.

Consejo importante: el lenguado es un pescado muy delicado. Los 15 minutos a 180 °C son suficientes; si te pasas, los filetes se secan y pierden toda su textura jugosa. Controla el horno desde los 12 minutos.

Ingredientes para el lenguado con uvas

Para 8 personas:

  • 8 filetes de lenguado (unos 150 g cada uno)
  • 4 cebollas medianas
  • 4 dientes de ajo
  • 500 g de uvas blancas sin pepitas (o peladas y despepitadas)
  • 150 ml de vino blanco seco
  • 500 ml de caldo de pescado
  • 2 ramitas de tomillo fresco
  • 500 ml de salsa bechamel
  • 100 g de mantequilla
  • 3 g de pimienta negra molida
  • Sal al gusto

Preparación del lenguado con uvas paso a paso

Paso 1: Preparar la fuente de horno

Precalienta el horno a 180 °C calor arriba y abajo. Pela las cebollas y los ajos y pícalos fino. Unta generosamente con mantequilla el fondo y las paredes de una fuente de horno grande (la suficiente para que los 8 filetes quepan en una sola capa). Distribuye el picado de cebolla y ajo en el fondo.

Paso 2: Sazonar y colocar los filetes

Seca los filetes de lenguado con papel absorbente para eliminar el exceso de humedad. Sazónalos con sal y pimienta por ambos lados. Colócalos en la fuente sobre la base de cebolla y ajo. Añade las ramitas de tomillo encima, vierte el caldo de pescado y el vino blanco.

Paso 3: Hornear el lenguado

Mete la fuente en el horno a 180 °C durante 15 minutos. Controla a los 12 minutos: el lenguado está listo cuando la carne se vuelve opaca y se separa fácilmente al presionarla con una cuchara. Saca la fuente del horno y traslada los filetes a una fuente limpia para servir. Reserva el jugo de cocción.

Paso 4: Preparar las uvas

Mientras el pescado está en el horno, lava y pela las uvas. Si tienen pepitas, córtalas por la mitad y retíralas con la punta de un cuchillo. En un cazo pequeño, derrite 2 cucharadas de mantequilla a fuego medio y rehoga las uvas durante 3 minutos, removiendo con cuidado para no romperlas. Reparte las uvas sobre los filetes de lenguado.

Paso 5: Preparar la salsa y gratinar

En un bol mezcla la cebolla bien picada (que quedó en la fuente del horno), el ajo, los 500 ml de bechamel y 3-4 cucharadas del jugo de cocción del pescado. Remueve bien hasta tener una salsa homogénea. Vierte esta salsa por encima de los filetes con uvas. Vuelve a meter la fuente en el horno, esta vez en modo grill, durante 5-7 minutos hasta que la superficie se dore. Sirve inmediatamente.

Trucos y variaciones

Uvas sin pepitas vs uvas con pepitas: si encuentras uvas moscatel blancas sin pepitas, úsalas directamente sin pelar. Si son uvas normales con pepitas, el tiempo de preparación aumenta unos 10 minutos. Merece la pena porque las pepitas amargan si se cocinan.

Versión más ligera: sustituye la mitad de la bechamel por yogur griego natural sin azúcar. Le da un punto ácido que contrasta muy bien con el dulzor de las uvas.

Vino de Jerez en lugar de vino blanco: un vino fino de Jerez seco le da una profundidad de sabor diferente, más tostado y con matices a frutos secos que combina muy bien con el pescado blanco.

Para acompañar este plato de pescado, unas cebollas rellenas de champiñones y pimientos del piquillo son una entrada ligera que no compite con el sabor del lenguado. Y si buscas un postre fresco después de este plato festivo, la ensalada alemana de patatas funciona también como guarnición fría.

Preguntas frecuentes sobre el lenguado con uvas

¿Se puede preparar con otro pescado blanco?

Sí. La merluza en filetes, el gallo o el rodaballo funcionan igual de bien. Ajusta el tiempo de horno según el grosor del filete: piezas más gruesas necesitan 18-20 minutos.

¿Puedo usar uvas tintas?

Sí, aunque la presentación cambia completamente: el plato queda con un color morado que no es tan apetecible visualmente. En sabor funcionan, especialmente las uvas rojas más dulces como la flame.

¿Cómo sé si el lenguado está bien cocido sin que quede seco?

Presiona suavemente el centro del filete con una cuchara. Cuando la carne cede fácilmente y está completamente opaca (sin partes translúcidas), está listo. Si el filete empieza a soltar mucho líquido en la fuente, se está pasando de cocción.

¿Con qué vino blanco marida mejor?

Para cocinar usa un albariño o un verdejo seco. Son vinos que aguantan bien el calor sin perder su acidez y aportan un aroma afrutado discreto. Evita vinos demasiado dulces porque la salsa quedaría empalagosa.

¿Se puede congelar?

No es recomendable. El lenguado ya cocinado pierde textura al descongelarse y las uvas se deshacen. Es un plato que hay que comer recién hecho. Puedes preparar la bechamel con anticipación y montar el plato el día de la comida.

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