La ensalada Savoy no tiene nada que ver con la lechuga Savoy ni con la región francesa: es una ensalada americana de los años 50 que combina zanahoria cocida en juliana, apio crujiente, nueces y mayonesa. Queda cremosa, con ese punto dulce de la zanahoria, el crujido de las nueces y el frescor del apio. Es perfecta como entrante o como guarnición de un plato de carne o pollo asado.
El truco para que quede bien está en la zanahoria: tiene que estar cocida pero no blanda del todo. Si la dejas demasiado tiempo en el agua queda pastosa y la ensalada pierde textura. Cuatro minutos hirviendo son suficientes; tiene que quedar al dente. Y mantén el apio crudo, que es quien le da ese contraste crujiente.
Ingredientes para 4 personas
- 4 zanahorias medianas (unos 300 g peladas)
- 2 tallos de apio (unos 150 g)
- 80 g de nueces peladas
- 1 cebolleta pequeña (o 1 cucharada de cebolla muy picada)
- 5 cucharadas de mayonesa (unos 100 g)
- Sal y pimienta negra al gusto
- Unas gotas de zumo de limón (opcional)
- Perejil fresco picado para decorar
Preparación
Paso 1: Cuece la zanahoria en juliana
Pela las zanahorias y córtalas en juliana fina: tiras de unos 5 cm de largo y 2-3 mm de grosor. Hirvelas en agua con sal durante 4 minutos exactos. Escurre en un colador y pásalas inmediatamente bajo agua fría para parar la cocción y conservar el color naranja vivo. Deja escurrir bien sobre papel de cocina antes de mezclar.
Paso 2: Prepara el apio y las nueces
Retira los hilos del apio con un pela-verduras o simplemente tira del extremo hacia arriba. Córtalo en rodajas finas o en dados de unos 5 mm. Pica la cebolleta muy fina. Trocea las nueces en trozos irregulares, ni muy grandes ni muy pequeños: quieres notar el crujido pero que no sean tan grandes que dominen el bocado.
Paso 3: Mezcla y aliña
Pon la zanahoria escurrida en una ensaladera. Añade el apio, las nueces y la cebolleta. Echa la mayonesa encima y mezcla con cuidado para que todo quede cubierto. Prueba de sal y añade pimienta negra molida. Si la mayonesa te parece demasiado densa, añade unas gotas de zumo de limón para aligerar y aportarle frescor.
Paso 4: Reposa en nevera
Tapa y mete en nevera al menos 20 minutos antes de servir. Este reposo hace que los sabores se integren y la zanahoria absorba un poco el aliño. Sirve con perejil picado por encima y unas nueces enteras de decoración si quieres.
Trucos para mejorarla
Tuesta las nueces: en una sartén sin aceite a fuego medio, 2-3 minutos removiendo, hasta que empiecen a desprender aroma. El contraste del crujiente tostado con la mayonesa fría es notable.
Mayonesa casera o yogur griego: si la quieres más ligera, sustituye la mitad de la mayonesa por yogur griego natural. Queda más ácida y fresca, y baja bastante las calorías sin perder cremosidad.
Añade manzana verde: media manzana Granny Smith pelada y en dados pequeños convierte esta ensalada en algo más cercano a una Waldorf. El punto ácido de la manzana contrasta perfecto con la dulzura de la zanahoria.
Esta ensalada va de maravilla como entrante antes de los champiñones rellenos de jamón y piñones. Y si buscas un postre fresco para rematar la comida, las fresas con nata son la opción perfecta para el verano.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo aguanta en nevera?
Hasta 24 horas bien tapada. Pasado ese tiempo la zanahoria sigue estando buena pero el apio pierde algo de crujido. Si la quieres para el día siguiente, añade el apio en el último momento.
¿Puedo usar zanahoria cruda?
Sí, aunque el resultado es diferente. La zanahoria cruda rallada queda más crujiente y tiene un sabor más vegetal y menos dulce. Si usas zanahoria cruda, rállala gruesa en lugar de cortarla en juliana.
¿Qué hace que esta ensalada se llame «Savoy»?
El nombre es un poco misterioso y no tiene una explicación gastronómica clara. Probablemente es una receta americana que tomó el nombre de algún hotel o restaurante de la época. Lo importante es que queda buena.







