Brochetas de pollo con salsa de miel y balsámico

Brochetas de pollo con pimientos uvas y panceta ahumada

Las brochetas de pollo bien hechas tienen ese olor a carne a la brasa mezclado con el ahumado de la panceta que ya de por sí valen el rato. Pero lo que convierte estas en algo especial es la salsa: miel con acéto balsámico que espesa en el fuego, un poco de mostaza ahumada y un chorrito de nata que lo suaviza. Sirves la salsa aparte y quien quiera mojar, moja. Quien quiera bañar la brocheta entera también puede.

La combinación de pollo, pimiento y uva negra puede sorprender al principio, pero la uva al calor pierde acidez y se vuelve dulce y jugosa. Cuando la muerdes junto con el pollo y la panceta crujiente es una de esas combinaciones que uno no espera y que luego repite.

Ingredientes para 4 personas

Para las brochetas:

  • 2 pechugas de pollo (unos 500 g en total)
  • 250 g de salchichas Frankfurt o de Viena
  • 1 pimiento rojo grande
  • 1 pimiento verde grande
  • 140 g de panceta ahumada en lonchas
  • 1 racimo de uva negra (unos 200 g, granos no muy grandes)
  • 200 ml de vino blanco seco
  • Aceite de oliva, sal y pimienta negra

Para la salsa:

  • 150 ml de miel de flor o mil flores
  • 2 cucharadas de acéto balsámico (30 ml)
  • 2 cucharaditas de mostaza ahumada (o mostaza de Dijon)
  • 4 cucharadas de nata líquida para cocinar (60 ml)
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Cilantro fresco o perejil al gusto

Preparación paso a paso

Paso 1: Preparar y precocinar la carne

Corta las pechugas en dados de unos 3 cm. Corta las salchichas en rodajas de 2 cm. Corta los pimientos en cuadrados de 3 cm, similar al tamaño del pollo. Pónlo todo en una bandeja de horno, salpimienta bien y regálalo con un chorro de aceite de oliva. Hornea a 180 °C durante 10 minutos. Sube la temperatura a 200 °C y deja 5 minutos más. Saca y deja enfriar lo suficiente para manejar sin quemarte.

Paso 2: Montar las brochetas

Coge los palitos de brocheta (si son de madera, mójalos 30 minutos antes para que no se quemen en el horno o la plancha). Ve intercalando en cada palito: un dado de pollo, un trozo de pimiento, una rodaja de salchicha, una uva, y así hasta llenar el palito. En cada extremo coloca media loncha de panceta ahumada enrollada. Deja unos 2 cm libres en cada extremo para agarrar.

Paso 3: Cocinar las brochetas

Tienes dos opciones: plancha bien caliente o horno a 200 °C. En la plancha, 3-4 minutos por cada lado hasta que la panceta esté crujiente y la carne tenga buen color. En el horno, 15 minutos girando a mitad de cocción. En ambos casos, rociar con el vino blanco durante la cocción le da jugosidad y aroma.

Paso 4: Preparar la salsa de miel y balsámico

Mientras se hacen las brochetas, pon en un cacito la miel y el acéto balsámico a fuego medio. Remueve y deja que hierva 2-3 minutos hasta que espese un poco (no demasiado, tiene que quedar fluida). Apaga el fuego y añade la mostaza ahumada y la nata. Remueve bien. Prueba: tiene que estar en el equilibrio entre dulce, ácido y ligeramente picante de la mostaza. Si está demasiado dulce, añade una pizca más de mostaza.

Paso 5: Servir

Sirve las brochetas en una fuente. La salsa en un cuenco aparte para que cada uno moje a su gusto. Un hilo de aceite de oliva aromatizado con cilantro o perejil picado por encima termina el plato. Si quieres acompañarlas, los patatas baby salteadas con hierbas van perfectas.

Trucos para que queden perfectas

La precocción en horno es la clave. Si montas la brocheta cruda directamente y la pones en la plancha, por fuera se tuesta rápido pero por dentro puede quedar cruda. Precocinando primero en horno te aseguras que la carne está lista y solo necesitas dorar la superficie en la plancha.

La uva tiene que ser negra y no muy dulce. Una uva demasiado dulce y jugosa puede aguachar la brocheta al calentarse. Si tienes una variedad menos dulce, mejor. También puedes usar cereza o ciruela pequeña como alternativa.

La salsa, nunca demasiado espesa. Si la miel con el balsámico se te pone muy densa, añade un poco más de nata. Tiene que quedar lo suficientemente fluida para mojar cómodamente, no como una mermelada.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer las brochetas sin salchichas de Frankfurt?

Sí. Puedes poner solo pollo, o sustituir las salchichas por dados de chorizo, longaniza o incluso tofu ahumado si quieres una versión vegetariana. Lo importante es que los trozos sean todos del mismo tamaño para que se cocinen uniformemente.

¿Se pueden hacer en una barbacoa?

Por supuesto y así quedan aún mejor. La barbacoa les da ese sabor ahumado que combina de maravilla con la salsa de miel y balsámico. Precocína igual en el horno y termina en las brasas 3-4 minutos por lado, rociando con vino blanco.

¿Cuánto tiempo se pueden guardar?

Las brochetas ya hechas aguantan en la nevera 2 días tapadas con film. La salsa se conserva aparte en un tarro hermético en la nevera hasta 5 días. Para recalentar las brochetas, plancha 2 minutos por lado o horno a 180 °C 8 minutos.

Si buscas otras recetas de pollo fáciles y vistosas, los rollitos de beícon y pollo son un aperitivo que no falla en ninguna mesa. Y si te gusta el pollo con salsas agridulces, las pechugas de pollo a la naranja tienen ese mismo equilibrio que engancha.

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