La mezcla de carne de ternera y cerdo con un toque de tocino y jamón hace que estas albóndigas queden mucho más jugosas que las que se hacen solo con una carne, y cuando se cuecen despacio en su salsa de tomate, vino blanco y champiñones, el resultado es de los que piden repetir plato.

Ingredientes para 4 personas
- 250 g de carne picada de cerdo
- 250 g de carne picada de ternera
- 1 loncha de tocino picada
- 1 loncha de jamón picada
- 2 huevos
- 15 g de miga de pan remojada en leche
- Sal y pimienta al gusto
- Harina para rebozar
- Aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla picada
- 200 ml de salsa de tomate
- 200 ml de vino blanco
- 500 g de champiñones limpios y troceados
Preparación paso a paso
1. Prepara la masa de las albóndigas
En un bol grande mezcla la carne de ternera y cerdo con el tocino y el jamón picados, los huevos, la sal, la pimienta y la miga de pan ya remojada en leche y escurrida. Amasa bien con las manos hasta que quede una mezcla uniforme.
2. Forma y frie las albóndigas
Forma bolas del tamaño de una nuez grande con las manos o ayudándote de dos cucharas, pásalas por harina y fríelas en aceite caliente hasta que queden doradas por fuera, no hace falta que se hagan del todo por dentro. Resérvalas sobre papel absorbente.
3. Prepara el sofrito de tomate
En otra cazuela, fríe la cebolla picada muy fina hasta que quede transparente, añade la salsa de tomate y rehoga todo junto un par de minutos a fuego medio.
4. Incorpora las albóndigas
Añade las albóndigas fritas a la cazuela con el sofrito de tomate y muévelas con cuidado para que se impregnen bien de la salsa sin romperse.
5. Añade el vino y los champiñones
Vierte el vino blanco y añade los champiñones limpios y troceados. Rectifica de sal y deja que rompa a hervir antes de bajar el fuego.
6. Cuece a fuego lento
Deja cocer a fuego lento y con la cazuela tapada durante unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando con cuidado. Si ves que la salsa se queda muy espesa, añade un poco de agua o caldo.
Trucos y variaciones
- No te pases amasando: cuanto más trabajes la carne con las manos, más compacta y menos jugosa queda la albóndiga, mezcla lo justo para que se integren los ingredientes.
- Cambia los champiñones: con setas de temporada o portobello en láminas queda igual de bien, y le da un sabor algo más intenso al plato.
- Tip de cocinero: yo suelo freir las albóndigas el día antes y dejarlas ya en la salsa toda la noche en la nevera, al día siguiente solo hay que calentarlas y saben mucho más hechas por dentro.
Si te gustan las albóndigas en salsa, prueba también las albóndigas al vino blanco aptas para diabéticos, con una técnica muy parecida, o la sepia con albóndigas, un clásico catalán que combina carne y mar. Y si te ha convencido el toque de los champiñones, no te pierdas el pescado a las hierbas con champiñones y limón.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto duran las albóndigas en la nevera?
Aguantan hasta 3 días en un recipiente hermético dentro de la nevera, y de un día para otro suelen estar todavía más ricas porque la carne coge bien el sabor de la salsa.
¿Puedo congelar las albóndigas ya cocinadas?
Sí, se congelan muy bien ya en su salsa hasta 3 meses. Descongélalas en la nevera de un día para otro y calienta a fuego suave para que no se resequen.
¿Puedo sustituir el vino blanco?
Si prefieres no usar vino, cámbialo por caldo de carne con un chorrito de vinagre, el resultado cambia un poco pero la salsa sigue quedando sabrosa.
¿Con qué se pueden acompañar estas albóndigas?
Con patatas fritas, arroz blanco o un buen trozo de pan para mojar en la salsa, cualquiera de las tres opciones funciona perfectamente.
¿Puedo prepararlas con antelación?
Sí, de hecho ganan si las preparas el día antes y las dejas reposar en la nevera, solo tienes que calentarlas despacio antes de servir.








