Soufflé de jamón y queso: receta clásica que siempre sube

Soufflé de jamón y queso recién sacado del horno, hinchado y dorado

Hay algo casi mágico en abrir la puerta del horno y ver un soufflé perfectamente hinchado, dorado por arriba, temblando ligeramente como si supiera que tiene los minutos contados antes de empezar a bajar. El soufflé de jamón y queso es uno de esos platos que impresionan mucho más de lo que cuesta hacerlos. La base es una bechamel sencilla, el truco está en las claras montadas a punto de nieve, y el resultado es una espuma caliente, cremosa por dentro y crujiente por fuera, con el sabor potente del queso gruyère y el jamón. En cuarenta minutos tienes una cena completa o un entrante espectacular que nadie espera que hayas hecho tú.

Ingredientes del soufflé de jamón y queso

Para cuatro personas necesitarás 60 g de mantequilla (más un poco extra para engrasar el molde), 2 cucharadas rasas de harina de trigo, 300 ml de leche entera a temperatura ambiente, 6 huevos grandes (claras y yemas separadas), 100 g de queso gruyère rallado (o emmental, o una mezcla de ambos), 80 g de jamón serrano o york picado fino, una pizca de nuez moscada recién rallada, sal y pimienta negra al gusto.

La nuez moscada es el ingrediente secreto que muchos olvidan y que marca la diferencia. Media ralladita sobre la bechamel transforma el sabor del soufflé por completo, dándole un toque cálido y especiado que combina de maravilla con el queso. El queso gruyère funde mejor que el manchego y aporta esa elasticidad que hace que cada cucharada salga con hilos. Si quieres un sabor más potente, mezcla gruyère con un poco de parmesano rallado.

Preparación paso a paso

Paso 1: Hacer la bechamel

Derrite 50 g de mantequilla en un cazo a fuego medio-bajo. Cuando empiece a espumar, añade la harina de golpe y remueve con una varilla durante un minuto hasta que la mezcla forme una pasta dorada sin grumos. Empieza a añadir la leche poco a poco, sin dejar de remover, incorporando cada chorro antes de añadir el siguiente. La leche debe estar a temperatura ambiente o templada: si la echas fría directamente de la nevera, los grumos están garantizados. Cocina removiendo durante tres o cuatro minutos hasta obtener una bechamel espesa que se despegue de las paredes del cazo. Añade sal, pimienta y la nuez moscada. Retira del fuego y deja enfriar cinco minutos.

Bechamel espesa en un cazo, base del soufflé de jamón y queso
La bechamel debe quedar espesa, sin grumos

Paso 2: Añadir yemas, jamón y queso

Con la bechamel aún tibia (pero no caliente, para no cuajar las yemas), incorpora las seis yemas de una en una, removiendo bien después de cada adición. Añade el jamón picado y tres cuartas partes del queso rallado, reservando el resto para la superficie. Mezcla hasta integrar. En este punto tienes la base del soufflé: una crema densa, amarillenta y llena de tropezones de jamón y queso que huele increíblemente bien.

Paso 3: Montar las claras e integrar

Monta las seis claras a punto de nieve firme con una pizca de sal. Deben formar picos que se mantengan erguidos al levantar la varilla. Añade un tercio de las claras a la base de bechamel y mezcla con la varilla sin contemplaciones: este primer tercio sirve para aligerar la masa y facilitar la integración. Los otros dos tercios se añaden con espátula y movimientos envolventes, suaves, de abajo hacia arriba, girando el bol un cuarto de vuelta con cada movimiento. La clave es no perder el aire de las claras: cuanto más aire conserves, más subirá el soufflé.

Paso 4: Hornear sin abrir la puerta

Precalienta el horno a 200 grados con calor arriba y abajo, sin ventilador. Engrasa un molde de soufflé (o una fuente honda de cerámica) con la mantequilla restante y espolvorea un poco de harina por las paredes: esto ayuda a que la masa trepe y suba más. Vierte la mezcla hasta llenar el molde por la mitad como máximo. Espolvorea el queso y jamón reservados por encima, añade unas motitas de mantequilla y mete al horno. Hornea entre 25 y 30 minutos sin abrir la puerta en ningún momento. El cambio brusco de temperatura haría que el soufflé se deshinche. Está listo cuando la superficie está dorada y firme pero el centro aún tiembla ligeramente.

Claras de huevo montadas a punto de nieve firme para el soufflé
Las claras deben formar picos firmes que no caigan

Trucos para que el soufflé suba siempre

El miedo al soufflé es infundado si sigues tres reglas básicas. Primera: las claras deben estar a punto de nieve muy firme, con picos que no caigan. Segunda: intégralas con movimientos envolventes, nunca batiendo, para conservar el aire. Tercera: no abras el horno hasta que hayan pasado al menos veinticinco minutos. Si sigues estas tres reglas, el soufflé sube siempre.

El soufflé no espera a nadie: hay que servirlo inmediatamente al sacarlo del horno, antes de que empiece a bajar. Lleva el molde directamente del horno a la mesa y sírvelo con cucharones rápidos. Si buscas más recetas con ese punto de espectacularidad, en solorecetas.com tienes el soufflé de queso puro, los huevos rellenos gratinados o nuestras ideas de entrantes navideños para ocasiones especiales.

Soufflé subiendo en el horno visto a través del cristal de la puerta
No abrir la puerta del horno hasta que pasen 25 minutos

Preguntas frecuentes sobre el soufflé

¿Por qué se baja el soufflé?

Por perder el aire de las claras al mezclar demasiado fuerte, o por abrir la puerta del horno durante la cocción. El cambio de temperatura hace que el aire atrapado se contraiga y el soufflé se deshinche.

¿Se puede preparar la base con antelación?

La bechamel con yemas, jamón y queso se puede preparar horas antes y guardar tapada en la nevera. Las claras se montan justo antes de hornear.

¿Puedo usar jamón york en vez de serrano?

Sí. El jamón york da un resultado más suave. El serrano aporta más sabor y un toque salado que combina mejor con el gruyère. También puedes mezclar ambos.

¿Qué molde es el mejor?

El molde clásico de soufflé de cerámica con paredes rectas y altas es el ideal. También funcionan ramequines individuales, reduciendo el tiempo a 15-18 minutos.

Scroll al inicio