Abre el horno y ese aroma dulce, caramelizado, con un fondo especiado de canela te envuelve de golpe. La piña ha soltado todo su jugo, las ciruelas pasas se han hinchado hasta reventar de sabor y el licor de naranja se ha evaporado dejando solo su esencia. Eso es exactamente lo que ocurre cuando preparas esta piña asada con ciruelas pasas: algo tan sencillo que casi parece trampa para lo buena que queda.
Esta receta tiene raíces en la cocina de aprovechamiento y fusión. La combinación de fruta tropical con frutos secos y especias es un clásico de las cocinas coloniales, donde se mezclaban ingredientes locales con productos traídos de ultramar. En España, las salsas agridulces de fruta para acompañar carnes tienen una larga tradición, especialmente en la cocina catalana y balear, donde la mezcla de dulce y salado nunca se ha visto con malos ojos.
Lo mejor de esta piña asada con ciruelas pasas es su versatilidad. Funciona como salsa para una costilla de ternera asada, para un lomo de cerdo al horno, para un pollo rustido e incluso como acompañamiento de quesos curados. Y si te sobra, métela en la nevera: al día siguiente, bien fría, se convierte en un postre que recuerda a una macedonia de frutas pero con mucho más carácter.
Ingredientes para 4 personas
Esta receta necesita pocos ingredientes, pero cada uno tiene su papel. La piña aporta la acidez y el dulzor natural, las ciruelas dan profundidad y textura, y el licor de naranja redondea todo con un toque aromático que eleva el conjunto.
- 1 piña madura de tamaño mediano (aproximadamente 800 g con piel)
- 200 g de ciruelas pasas sin hueso
- 100 g de azúcar blanco
- 80 ml de licor de naranja (Grand Marnier, Cointreau o similar)
- 1 rama de canela entera (unos 8 cm)
- La piel de 1 naranja (solo la parte naranja, sin la parte blanca)
- 1 cucharada de mantequilla sin sal (15 g)
- 1 pizca de sal
Si no tienes licor de naranja, puedes sustituirlo por zumo de naranja natural recién exprimido (120 ml) con una cucharadita de extracto de vainilla. El resultado será menos intenso pero igualmente delicioso.
Preparación de la piña asada con ciruelas paso a paso
Paso 1: Preparar la piña
Corta la base y la corona de la piña. Colócala de pie y pela con un cuchillo afilado siguiendo la curva de la fruta, de arriba abajo. El truco para no desperdiciar pulpa está en pelar en diagonal, siguiendo la línea de las celdillas (esos puntitos marrones). Haz cortes en V a lo largo de cada fila de celdillas y las retirarás todas sin perder apenas fruta. Corta la piña en rodajas de 1,5 cm de grosor y retira el corazón central de cada rodaja con un cortador circular o con la punta de un cuchillo. Reserva las rodajas.
Paso 2: Hidratar las ciruelas
Pon las ciruelas pasas en un bol pequeño y cúbrelas con el licor de naranja. Déjalas reposar 15 minutos mientras preparas lo demás. Este paso es fundamental: las ciruelas absorben el licor, se hinchan y luego sueltan todo ese sabor concentrado durante el horneado. Si usas zumo de naranja en lugar de licor, caliéntalo 30 segundos en el microondas antes de verterlo sobre las ciruelas para acelerar la hidratación.

Paso 3: Montar la fuente y asar
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Unta una fuente de horno con la cucharada de mantequilla. Distribuye las rodajas de piña en una sola capa, vierte por encima las ciruelas con todo su licor, espolvorea el azúcar de forma uniforme, coloca la rama de canela y las tiras de piel de naranja entre las rodajas. Añade la pizca de sal — parece contradictorio, pero la sal potencia el dulzor natural de la fruta. Hornea durante 25 minutos a 180 °C, hasta que la piña esté dorada por los bordes y el azúcar se haya caramelizado formando un almíbar oscuro y brillante.
Paso 4: Preparar la salsa
Saca la fuente del horno con cuidado. Retira la rama de canela y la piel de naranja. Aquí tienes dos opciones: si quieres una salsa rústica con trozos, simplemente corta las rodajas de piña en dados irregulares y mézclalas con las ciruelas y el jugo del fondo de la fuente. Si prefieres una salsa más fina, pasa la piña y la mitad de las ciruelas por la batidora junto con el jugo, y deja el resto de ciruelas enteras como tropezones. Esta segunda versión es perfecta para salsear platos con elegancia, mientras que la primera queda mejor como guarnición junto a la carne.
Paso 5: Servir y disfrutar
Sirve la salsa templada junto a la carne o el plato principal. Si la sirves como postre, déjala enfriar completamente en la nevera durante al menos 2 horas y acompáñala con una bola de helado de vainilla o una cucharada de yogur griego. La salsa se conserva perfectamente en un tarro de cristal en la nevera hasta 5 días, y su sabor mejora con el reposo porque los aromas se integran y redondean.

Trucos para que tu piña asada quede perfecta
Elige bien la piña. La diferencia entre una piña asada memorable y una mediocre está en la fruta. Tiene que estar madura: tira suavemente de una hoja central de la corona, si sale con facilidad, la piña está en su punto. Otra señal es el aroma dulce en la base. Una piña verde quedará ácida y fibrosa después del horno; una madura se caramelizará de forma natural y se deshará en la boca.
No abras el horno antes de tiempo. Los primeros 20 minutos son clave para que el azúcar forme un caramelo. Si abres la puerta, baja la temperatura y el caramelo no cuaja. Solo abre para comprobar el punto a partir del minuto 22. Si ves que se dora demasiado rápido, cubre con papel de aluminio los últimos 5 minutos.
Juega con las variaciones. Sustituye las ciruelas por orejones de albaricoque para una versión más ácida, o por dátiles medjool para una salsa más golosa y oscura. Añade una estrella de anís junto a la canela para darle un giro oriental, o unas gotas de salsa de soja para una versión umami que casa de maravilla con cerdo a la brasa. Las posibilidades son infinitas y todas funcionan.
Preguntas frecuentes
¿Se puede preparar la piña asada con ciruelas pasas con antelación?
Sí, de hecho es una receta ideal para preparar con antelación. Puedes hacerla el día anterior, guardarla en un recipiente hermético en la nevera y recalentarla 5 minutos en una sartén a fuego suave antes de servir. El sabor se concentra con el reposo y queda incluso mejor que recién hecha.

¿Puedo hacer esta receta sin alcohol?
Por supuesto. Sustituye el licor de naranja por 120 ml de zumo de naranja natural con una cucharadita de extracto de vainilla. El resultado será algo menos complejo en aromas pero igual de sabroso. También puedes usar zumo de manzana para un toque diferente.
¿Qué carnes combinan mejor con esta salsa?
Las carnes con más grasa son las que mejor funcionan: costillas de cerdo, pato, cordero asado y pollo con piel. El dulzor de la piña corta la grasa y equilibra el plato. Con ternera asada también queda espectacular, especialmente si la carne está hecha al punto.

¿Puedo usar piña de lata en lugar de piña natural?
Puedes, pero el resultado será diferente. La piña de lata ya está precocinada y tiene un sabor más plano. Si la usas, reduce el azúcar a 60 g (ya viene en almíbar) y el tiempo de horno a 15 minutos. Eso sí, el caramelizado no será tan pronunciado como con piña fresca.
¿Cuántas calorías tiene esta salsa?
Cada ración de esta salsa de piña asada con ciruelas pasas tiene aproximadamente 240 kcal. La mayor parte proviene del azúcar añadido y los azúcares naturales de la fruta. Si quieres reducir calorías, puedes bajar el azúcar a 60 g y dejar que la piña madura aporte su dulzor natural.








