El potaje de garbanzos es uno de esos platos que necesita tiempo pero no necesita atención constante. Lo pones al fuego, te olvidas, y cuando vuelves a la cocina el olor ya te avisa de que algo bueno está pasando. Con espinacas, zanahoria y un refrito de tomate al final, este potaje gana en cuerpo y en sabor sin añadir carne.
La única pega es acordarte de poner los garbanzos a remojo la noche anterior. Si lo haces, el resto es encender el fuego, preparar el refrito y esperar.
Un truco que marca la diferencia: retirar parte de la zanahoria y los garbanzos cocidos, triturarlos y volver a añadirlos a la olla. El caldo espesa sin necesidad de añadir nada más y el resultado tiene esa textura de potaje de siempre, sin quedar aguado.
Si te gusta cocinar legumbres, prueba también las alubias con arroz e hinojo para variar el repertorio de platos de cuchara.
Ingredientes (para 4 personas)
- 500 g de garbanzos secos
- 250 g de espinacas frescas (o 150 g congeladas)
- 150 g de zanahorias, unas 2 medianas
- 2 cebollas medianas
- 1 tomate maduro
- 2 huevos
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 4 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- Pimienta negra molida al gusto
- 1 cucharada de perejil fresco picado
- Sal al gusto
Preparación
1. Poner los garbanzos a remojo (la noche anterior)
La noche antes, pon los 500 g de garbanzos en un cuenco grande con agua tibia y 1 cucharadita de sal. El agua tiene que cubrirlos con holgura porque absorben bastante. Deja en remojo al menos 12 horas.
2. Cocer los garbanzos con las verduras
Escurre y aclara los garbanzos. Ponlos en una olla con agua fría que los cubra bien. Añade 1 cebolla entera pelada, las zanahorias peladas y cortadas por la mitad, 2 dientes de ajo, la hoja de laurel y el perejil. Lleva a ebullición, espuma si hace falta y añade 2 cucharadas de aceite. Cocina a fuego medio-bajo hasta que los garbanzos estén tiernos, entre 60 y 90 minutos (o 25-30 minutos en olla a presión).
3. Cocer las espinacas y añadirlas
Mientras los garbanzos cuecen, pon las espinacas en una olla aparte con agua hirviendo y sal. Cocínalas 5 minutos si son frescas o 3 si son congeladas. Escúrrelas bien, exprímelas con las manos para eliminar el exceso de agua y pícalas groseramente. Añádelas a la olla de los garbanzos cuando ya estén tiernos.
4. Espesar el caldo
Retira de la olla la zanahoria, la cebolla que has usado para cocer y una cucharada generosa de garbanzos. Tritúralos con un pasapurés o una batidora y devuelve el puré a la olla. Remueve bien: el caldo espesará sin perder el sabor limpio del legumbre.

5. Hacer el refrito y terminar
En una sartén con 2 cucharadas de aceite, sofríe a fuego medio la segunda cebolla picada fina y 2 dientes de ajo hasta que estén blandos, unos 8 minutos. Añade el tomate troceado, el perejil picado y un pellizco de pimienta. Cocina el sofrito hasta que el tomate pierda el agua, otros 10 minutos. Añádelo a la olla, mezcla y deja cocer todo junto 5 minutos más. Prueba y corrige la sal. Sirve con los huevos duros, cocidos aparte 10 minutos en agua hirviendo, cortados por la mitad y colocados encima.
Trucos del cocinero
El punto de cocción de los garbanzos. Si los pinchas con una aguja y entra sin resistencia, están listos. Si quedan algo firmes todavía, aguanta 10-15 minutos más. Un garbanzo duro arruina el plato.
El sofrito no tiene que quemarse. El secreto está en el fuego bajo y la paciencia. Si el ajo se quema, amarga el caldo y ya no tiene arreglo.
Versión más rápida. Puedes usar garbanzos en bote, escurridos y aclarados, para saltarte el remojo y la cocción larga. Añade un buen caldo de verduras en lugar del agua de cocción y reduce el tiempo total a unos 30 minutos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué hay que poner los garbanzos a remojo?
Para que se hidraten y cuezan de forma uniforme sin quedarse duros por dentro. Si te olvidas la noche anterior, no hay solución rápida: los garbanzos secos sin remojo se cocinan muy mal.
¿Se puede hacer el potaje sin espinacas?
Sí, puedes sustituirlas por acelgas, berza o col rizada. El tiempo de cocción varía según la hoja: la berza necesita un poco más que las espinacas.
¿Cuánto tiempo aguanta en la nevera?
3-4 días en un recipiente cerrado. De hecho está mejor al día siguiente porque el caldo asienta y espesa más todavía.
¿Se puede congelar el potaje de garbanzos?
Sí, congela muy bien hasta 3 meses. Descongela en la nevera la noche anterior y calienta a fuego bajo añadiendo un poco de agua si ha espesado demasiado.
¿Es obligatorio poner el huevo duro?
No, el huevo es opcional. Algunos lo sustituyen por un chorizo de guiso para los que quieren la versión con carne, o lo dejan sin proteína añadida si ya hay suficiente entre los garbanzos.
Si te gustan los garbanzos de aprovechamiento, los garbanzos con bacalao son otra versión clásica que merece la pena probar, especialmente en temporada de Cuaresma.
