El gratiné de calabacín tiene algo que los convierte en irresistibles incluso para los que no son muy fans de las verduras. El queso fundido entre las capas, la costra dorada de pan rallado y la nuez moscada que perfuma todo el conjunto hacen que este plato simple de verduras resulte mucho más apetecible de lo que parece en el papel. Y encima se prepara en menos de 20 minutos de trabajo activo.
La clave está en escurrir bien los calabacines después de cocerlos. Si llevan agua, el gratiné queda aguado y el queso no se funde bien. Déjalos en un colador unos minutos después de escurrirlos y, si hace falta, sécalos con papel de cocina. Con eso controlado, el resultado es un gratiné con capas bien formadas y esa costra por encima que crujen al meterle el tenedor.
Ingredientes para 4 personas
- 1,5 kg de calabacines (unos 4 medianos)
- 150 g de queso rallado (mezcla de cuatro quesos, parmesano o el que te guste)
- 50 g de pan rallado
- 40 g de mantequilla sin sal en trozos pequeños
- 3 g de nuez moscada molida (o al gusto)
- Sal al gusto
Preparación paso a paso
Paso 1: Cuece los calabacines
Pela los calabacines y córtalos en rodajas gruesas de unos 8-10 mm. No los cortes muy finos o se deshacen al cocerlos. Pon agua salada a hervir en una cazuela grande y sumerge las rodajas cuando esté a plena ebullición. Déjalos cocer exactamente 6 minutos: tienen que quedar tiernos pero enteros, sin deshacerse. Escúrrels bien en un colador y déjalos reposar 5 minutos para que suelten todo el agua posible.
Paso 2: Prepara el horno
Precalienta el horno en modo grill a temperatura alta (220-250 °C según tu horno). Unta ligeramente con mantequilla el fondo de una fuente refractaria para que las primeras rodajas no se peguen.
Paso 3: Monta las capas
Coloca una primera capa de rodajas de calabacín en el fondo de la fuente. Espolvorea una parte del queso rallado y un poco de nuez moscada. Repite hasta agotar los calabacines, procurando que cada capa quede bien cubierta. En la última capa añade doble cantidad de queso para conseguir una costra más intensa.

Paso 4: Termina y gratina
Espolvorea el pan rallado de forma uniforme sobre toda la superficie. Distribuye los trozos pequeños de mantequilla por encima: al fundirse durante el gratinado van a dar un color dorado muy bonito al pan rallado. Introduce la fuente en el horno bajo el grill y gratina durante 3 minutos. Vigila porque el gratinado va rápido y puede quemarse en cuestión de segundos. Saca cuando la superficie esté dorada y el queso burbujee por los bordes.
Trucos para un gratiné perfecto
El queso es el ingrediente que más influye en el resultado. Una mezcla de parmesano con gruyeré o emmental da una costra muy sabrosa y que funde bien. Si usas solo queso mozzarella queda más blándo pero sin tanto sabor. Para algo más contundente, prueba con queso azul mezclado con queso curado: la combinación con el calabacín es sorprendente.
La nuez moscada es el ingrediente secreto. No te pases de cantidad porque domina, pero sin ella el gratiné pierde ese punto de profundidad que lo diferencia de un calabacín simplemente cocido con queso. Con 3 g está bien, pero si tienes nuez moscada entera y rállas tú mismo, el aroma es mucho más intenso y fresco.
Si quieres darle más cuerpo al plato, añade una capa de jamones cocidos o de beicon entre las capas de calabacín. También puedes sustituir parte de los calabacines por rodajas de berenjenas o de patata precocida para un gratiné mixto que aguanta mejor como plato único.
Otros platos con verduras que merece la pena probar
Si te gustan las recetas de verduras con caracter, los pimientos de piquillo con morcilla son una combinación que sorprende desde el primer bocado. Y si quieres rematar la comida con algo ligero y sin horno, el cremoso de melocotón y nueces es el postre perfecto para terminar bien.
Preguntas frecuentes
¿Hay que pelar los calabacines para este gratiné?
La receta original los pela, pero puedes dejar la piel si están bien lavados. La piel da un toque de color verde y tiene fibra. Si los calabacines son muy grandes y la piel está dura, mejor pelarlos.
¿Se puede hacer el gratiné de calabacín con antelación?
Puedes montar las capas en la fuente y guardarlo en el frigorífico hasta 12 horas antes. El momento de gratinar tiene que ser justo antes de servir para que la costra quede crujiente.
¿Qué quesos van mejor para gratinar?
Parmesano, gruyeré, emmental o cualquier queso curado seco rallado. Una mezcla de parmesano con otro queso más fundente da un resultado excelente: sabor intenso y costra dorada perfecta.
¿Se puede hacer vegano este gratiné?
Sí. Sustituye el queso por una mezcla de levadura nutricional con pan rallado y un poco de aceite de oliva en vez de mantequilla. El sabor cambia pero el resultado sigue siendo muy sabroso.
¿Cuánto tiempo aguanta en el frigorífico?
Aguanta 2 días en el frigorífico bien tapado. Para recalentar, mételo en el horno a 180 °C durante 10 minutos. El pan rallado pierde algo de crujiente pero el sabor se mantiene.
