Cuatro capas de bizcocho finísimo separadas por una crema de leche condensada y queso que se corta con el tenedor sin esfuerzo, así es esta tarta. No es la más rápida de hacer, pero tampoco es difícil, solo necesita ir con calma en el horno porque los bizcochos son muy finos y se pasan enseguida.
Si te gustan los postres con capas y crema, también te va a convencer esta tarta fría de yogur de soja sin horno, mucho más rápida si un día no quieres encender el horno.
Ingredientes para la tarta de leche condensada y queso (8-10 raciones)
Para los bizcochos
- 4 huevos
- 100 g de azúcar normal
- 100 g de azúcar vainillado
- 1 cucharada de miel
- 200 g de mantequilla
- 1 cucharadita de levadura química
- 250 g de harina de trigo
Para el relleno
- 200 g de mantequilla en pomada
- 200 g de leche condensada
- 150 g de queso crema tipo Philadelphia
Cómo hacer la tarta de leche condensada y queso paso a paso
1. Mezcla los ingredientes del bizcocho al baño maría
En un cazo pon los huevos, los dos azúcares, la miel y la mantequilla, sin la harina todavía. Calienta al baño maría removiendo hasta que quede una mezcla homogénea y templada.
2. Añade la harina y la levadura
Aparta del fuego e incorpora la harina tamizada junto a la levadura, mezcla hasta conseguir una pasta parecida a la de un bizcocho normal, ni muy líquida ni muy densa.
3. Hornea 4 capas finas de bizcocho
Engrasa y enharina un molde y vierte una capa fina de masa, de unos 5 mm de altura, no más de un centímetro. Hornea a 180°C hasta que cuaje, vigila de cerca porque al ser tan fino se hace en pocos minutos. Repite la operación hasta conseguir 4 bizcochos.
4. Prepara la crema de leche condensada
Mientras se enfrían los bizcochos, mezcla la mantequilla en pomada con la leche condensada y el queso crema hasta que quede una crema lisa. Si te queda demasiado líquida, disuelve una cucharadita de gelatina en polvo en una cucharada de agua caliente, añádesela y deja enfriar en la nevera hasta que espese.
5. Monta la tarta alternando capas
Coloca un bizcocho, extiende una capa de crema, otro bizcocho, más crema, y así hasta terminar con los 4 bizcochos y la última capa de crema por encima.
6. Deja enfriar y decora
Mete la tarta en la nevera al menos 2 horas para que las capas se asienten bien y se corte limpia. Antes de servir, espolvorea azúcar glass o chocolate en polvo por encima.
Trucos de cocinero para que la tarta no se desmonte
El truco que más me ha servido es dejar enfriar del todo los bizcochos antes de untar la crema, si aún están templados la crema se derrite y la tarta pierde esa separación de capas tan bonita.
Vigila el horno de cerca en cada bizcocho, al ser tan finos pasan de crudos a hechos en un par de minutos, no te alejes de la cocina en ese rato.
Si quieres un corte más limpio, corta la tarta con el cuchillo caliente, pasado por agua caliente y secado entre corte y corte.
Preguntas frecuentes sobre la tarta de leche condensada y queso
¿Cuánto dura esta tarta en la nevera?
Aguanta bien 3-4 días tapada en la nevera, incluso mejora de sabor al día siguiente de hacerla.
¿Puedo congelar la tarta ya montada?
Sí, se congela bien hasta un mes. Descongélala en la nevera de un día para otro antes de servirla.
¿Puedo preparar la tarta con antelación?
Sí, es de las tartas que conviene hacer el día antes, así las capas se asientan mejor y se corta con más limpieza.
¿Puedo sustituir el queso crema?
Sí, un queso de untar tipo Philadelphia o similar funciona igual de bien, evita los quesos muy ácidos porque cambian el sabor final.
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