– 300 gr. Arroz carnaroli de Riso Gallo
– 200 gr. Berenjena
– 1/2 vaso Vino blanco seco
– 50 gr. Queso parmesano rallado
– 75 gr. Queso Torta del Casar
– 100 gr. Tomates secos en aceite
– 100 gr. Cebolla
– 25 gr. Mantequilla
– 1 l. Caldo vegetal
– Aceite de oliva
Preparación:
Cortamos a dados pequeños las berenjenas sin pelar, rechazando el pedúnculo. Las salamos, abundantemente, y las dejamos sudar durante media hora como mínimo. Después, las limpiamos bajo un chorro de agua fría para sacar la sal. Cuando estén secas, las cortamos a daditos y preservamos.
Escurrimos los tomates secos del aceite y los cortamos a tiras delgadas. En una cazuela con un chorro de aceite de oliva caliente, cocemos, a fuego lento la cebolla pelada y cortada pequeña. Cuando esté transparente, ponemos el arroz carnaroli de Riso Gallo, damos un par de vueltas para asarlo y amalgamamos bien. Vertemos el vino blanco y dejamos cocer durante medio minuto.
A continuación, añadimos las berenjenas y continuamos, a fuego medio, la cocción del arroz añadiendo cucharones de caldo caliente. Siempre añadiendo un cucharón de caldo y removiendo hasta que se evapore, momento en el que echamos otro cucharón. Es importante evitar un exceso de líquido en la olla, pero tampoco ha de quedar seco. El risotto debe quedar ligado, por ello es necesario un arroz como el arborio o el carnaroli que ceden lentamente el almidón.
Operamos de esta manera, sin dejar de remover durante unos quince minutos.
En el último momento, añadimos las tiras de tomate seco, el queso parmesano rallado y el resto de la mantequilla por encima del arroz. Tapamos la cazuela y pasados 2 minutos ya podremos servir.
Sugerencia de presentación: Para montar el plato, serviremos el risotto y colocaremos encima una cucharada de Torta del Casar u otro queso cremoso.
Vía: Sabores.com