Para  un restaurante, alcanzar una Estrella Michelín es lo máximo a lo que puede aspirar. Este galardón garantiza que su cocina es de gran calidad y que sus chefs están entre los mejores del mundo. Para muchos es la mejor publicidad que pueden recibir. Cada año, durante la gala de la Guía Michelin, se reparten las nuevas estrellas. En esta ocasión, España mete a la lista a dos nuevos restaurantes. Magoga, restaurante situado en Cartagena (Murcia) y dirigido por la joven pareja formada por la chef María Gómez y Adrián Marcos (sumiller y jefe de sala), y el restaurante Retama, con la propuesta gastronómica del chef Javier Aranda y ubicado dentro del hotel La Caminera Club de Campo en Ciudad Real.

Magoga obtiene su primera estrella Michelin

Este restaurante está situado en la ciudad de Cartagena.  Es el sueño de dos jóvenes hosteleros curtidos en algunos de los más importantes templos de la cocina contemporánea. María Gómez de la mano de maestros como Juan Mari Arzak, Ferrán Adria o la Escuela AIALA de Karlos Arguiñano.

Cuando María y Adrián cruzaron sus caminos, enseguida lo tuvieron claro: querían formar un proyecto de vida en común y construir juntos su propio restaurante. Así Magoga abría sus puertas en 2014 como una modesta casa de comidas donde se servían pinchos, tapas y desayunos y, poco a poco, ha ido evolucionado hasta convertirse en lo que es hoy: uno de los máximos referentes gastronómicos en nuestro país, con un Sol Repsol, su primera estrella Michelin y varios reconocimientos a título personal tanto a María, que fue finalista del Premio Cocinero Revelación de Madrid Fusión 2019, como a Adrián, que ostenta el Premio al Mejor Sumiller de Murcia 2018.

Cartagena en el plato

Su cocina es sensible y sin estridencia, marcada por el equilibrio entre vanguardia y tradición. Su objetivo es que todo el mundo que entre en Magoga sepa que está en Cartagena. Para ello elabora sus platos cargados de sabor y de gran belleza estética, donde los protagonistas son los pescados frescos y mariscos del Mediterráneo y el Mar Menor, o las carnes típicas de la zona, sin olvidarse de los productos naturales de la huerta murciana.

Servicio y bodega

En Magoga se cuidan con esmero todos los detalles que intervienen en la experiencia culinaria. Por eso, además de la cocina, destaca el trabajo de Adrián al frente de la sala y de una bodega excepcional que atesora más de 300 referencias. Entre ellas se incluyen añadas antiguas y botellas numeradas procedentes de diferentes partes del mundo y, dentro de los vinos nacionales, una amplia selección de vinos generosos y vinos de proximidad, de las denominaciones de origen Bullas, Yecla y Jumilla. Mención especial merece su carro de quesos, probablemente uno de los mejores del país, con cerca de 50 piezas locales, nacionales y de importación.

Retama en Ciudad Real

Quien quiera disfrutar de su cocina, tendrá que desplazarse hasta el término munipal de Torrenueva en Ciudad Real. La Caminera Club es un proyecto único orientado al bienestar y a las experiencias de ocio al más alto nivel. El hotel está catalogado con cinco estrellas y cuenta con más de 1.000 hectáreas de terreno con un campo de golf y un aeródromo propio.

Al frente de su restaurante gastronómico se encuentra el joven y prolífico chef Javier Aranda. Natural de Villacañas (Toledo). Aranda creció en el seno de una familia de tradición hostelera y a los 16 años decidió convertir en oficio una pasión que tenía desde niño formándose en la Escuela de Hostelería de Toledo. Adquirió experiencia en El Bohío, Ars Vivendi, Urrechu y Santceloni y fue jefe de cocina en Piñera, donde recibió el premio al Cocinero Revelación de Madrid Fusión con solo 25 años, hasta que en 2013 se animó a abrir su propio restaurante: La Cabra, que apenas un año después de su apertura obtenía el reconocimiento de Michelin y que actualmente ha convertido en un moderno gastrobar de ambiente desenfadado y cocina de tapeo. En 2016 inauguraba un segundo local en la capital, Gaytán, donde en tan solo cinco meses recibía otro astro de la Guía Roja convirtiéndoseen el chef más joven del mundo en conseguir una estrella Michelin en cada uno de sus restaurantes y en el único que ha obtenido dicho galardón en tan poco tiempo.

En la carta de temporada se pueden encontrar, como entrantes, trucha ahumada con espuma de zanahoria, cítricos y huevitos curados; pulpo asado con patata del terreno y maíz rostizado; morteruelo con maíz y garbanzos; ajo verde de pistacho con anguila ahumada y ajo negro o unos tortellini de perdiz escabechada, salsa de queso manchego y praliné de nuez. De los segundos sobresalen el rodaballo con gazpachuelo de pollo amarillo y gel de Jerez; la paletilla de cordero lechal con chutney de tomate especiado, espinacas baby y piñones; el lomo de ciervo con cuscús y dátiles o el pichón de Bressecon su parfait y su muslo confitado. Completan la oferta dos menús degustación: Tradición by Javier Aranda (60 € por persona con suplemento de maridaje de vinos por 30 € por persona) y Retama by Javier Aranda (90 € por persona con suplemento de maridaje de vinos por 45 € por persona).

Además de Retama –que debe su nombre a un popular arbusto del centro y sur de la Península Ibérica–, La Caminera ofrece una segunda propuesta de restauración, El Prado Café Lounge, con una carta variada y más informal, también bajo la supervisión de Aranda y con guiños al recetario local y de temporada. Ambos espacios se nutren de una espectacular bodega subterránea con más de 200 referencias de todo el mundo, con predominio de los vinos de las D.O. de Castilla La Mancha, algunos vinos de garaje y auténticas rarezas.

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