Las cestas navideñas, el regalo gastronómico para todo el año

Uno de los regalos más esperados a lo largo de todo el año es la cesta de navidad, un fantástico obsequio muy tradicional repleto de manjares que habitualmente compartimos con familiares y amigos durante todas las celebraciones propias de la época. Pero, ¿acaso quieres seguir esperando un año más para disfrutar de este pequeño placer?

Lo cierto es que las cestas navideñas son regalos perfectos para las personas que disfrutan al máximo de la gastronomía y pueden ser las mejores ideas para aniversarios, eventos especiales y todo tipo de celebraciones de empresa en cualquier estación.

La brillante idea de regalar cestas navideñas durante todo el año

Nos hemos acostumbrado a llamarlas “cestas navideñas” pero la realidad es que guardan en su esencia una idea muy universal: un recipiente repleto de productos gastronómicos de primera calidad. Este puede ser el ingrediente secreto para cerrar un acuerdo laboral o para premiar a alguno de tus empleados en cualquier momento del año.

En su interior se suelen encontrar jamones y embutidos de primera, conservas, dulces como los turrones, polvorones, bombones y buenos vinos o licores para todos los gustos. Si trasladamos este gesto a la política de empresa fuera de la festividad de la navidad, posiblemente vamos a obtener respuestas de lo más favorables.

Motivos por los que regalar cestas de navidad fuera de época puede ser positivo para un negocio

Si todavía no lo ves del todo claro, presta atención a los motivos por los que esta puede ser una de las mejores estrategias comerciales y empresariales para un negocio.

Generan complicidad

Recibir una de estas cestas como cliente, empleado o asociado como forma de dar las gracias va a generar una gran complicidad con la entidad que ha tenido esa entrañable idea. Es un gesto bonito, generoso y mucho más útil que los habituales regalos de merchandising que ofrecen la mayoría de las compañías en este tipo de ocasiones.

Una empresa detallista

Va a posicionar a la marca como detallista y va a mostrar el cuidado con el que trata a trabajadores y clientes, mejorando considerablemente la opinión que se pueda tener de esta. Además, seguro que también premia la originalidad.

Se pueden personalizar

Recordemos que una cesta navideña no tiene por qué estar repleta de polvorones y turrón, ya que hoy en día cuentan con grandes opciones de personalización para todos los gustos. Lo ideal en estos casos es crearla con productos de temporada o, para quedar todavía mejor con la persona agasajada, incluir algún detalle que sepamos que le apasiona especialmente.

Obsequios con mensaje

Las cestas navideñas también pueden contener alguna tarjeta o mensaje para la persona que lo recibe. Con las palabras correctas, se puede convertir en un bonito regalo simbólico que permanezca en el recuerdo.

Se crean vínculos

Por último, la gran ventaja de estrechar vínculos que nos proporciona cualquier producto gastronómico. La comida nos hace felices, por lo que siempre se va a ver con otros ojos a esa compañía que nos cedió un exquisito jamón y un buen vino, ¡cuando ni siquiera era navidad!

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