El mundo sigue su camino hacia la globalización, al estado único de pensamiento, a la igualdad de oportunidades entre las diferentes zonas del mundo, al menos esta es la teoría. Todo lo que constituye una sociedad discurre en un sentido único de gran civilización en la que los distintos países, con sus culturas e identidad propias, se van limando para acercarse más unos hacia otros, eliminando distancias, en pensamiento y en actitud.

Internet representa una herramienta decisiva en este sentido, y la alimentación no es un factor ajeno. El gran mercado global procura alimentos de diferentes partes del mundo a cualquier rincón del mismo, e incluso hasta a los mismos hogares. Sin tener que desplazarnos, sin salir de casa, podemos tener, si nos apetece, una fruta africana o una cerveza asiática.

Ya se ha creado y cada día crece con más fuerza, consolidándose, la red de comunicaciones que nos acerca cualquier alimento que podamos desear. Los grandes comercios ofrecen, como decimos, que, independientemente del país de origen, puedas tener en casa cualquier producto alimenticio.

Las tiendas online de alimentación crecen y se distribuyen por todo el país, algunas con una gran calidad en producto y servicio, como puede ser el supermercado online en Madrid de referencia. Saborilandia, productos frescos de Mercamadrid lo tienes al alcance de un solo clic de ratón, en la dirección web https://saborilandia.com/, desde la que tendrás acceso instantáneo a la más amplia selección de alimentos al mejor precio, pues este supermercado online destaca sobre sus competidores por la constante y abundante cantidad de ofertas que presentan en sus productos.

Probar nuevos sabores, texturas, aromas…

La posibilidad de conocer nuevos sabores, texturas, aromas y todo lo que relacionamos con el placer de comer es la gran ventaja que nos ofrece internet en el campo del consumo de productos alimentarios, además sin fecha de temporada, en cualquier época del año. Y es que cuando en una parte del planeta es siembra, siempre en la otra es recolección y, como ya sabemos, las distancias online en un mercado globalizado no tienen lugar.

Conocer y probar frutas y verduras de cualquier parte del mundo es una realidad. Incluso de nuestro propio país hay frutos que desconocemos y que internet te trae instantáneamente. El Tuno Indio es buena prueba de esto que venimos diciendo. El Tuno Indio se enmarca dentro del conjunto de productos típicos de Canarias, como la papaya, el plátano o el aguacate, pero que, además, pocos de nosotros conocemos.

Si eres una amante de los sabores nuevos de distintas partes del mundo, disfrutas descubriendo lo que la naturaleza tiene para alimentarnos, internet te ofrece la oportunidad de probar frutas tan exóticas como el cucumis metuliferus o melón africano espinudo, la Pitahaya o fruta del dragón de origen americano, el Durián, originaria del sudeste asiático, el Mangostán, proveniente de las islas de la Sonda del Archipielago Malayo y de las Islas Molucas de Indonesia, por poner solo algunos ejemplos.

También el sabor más tradicional y casero

Lo que es sorprendente es que hayamos perdido la forma más tradicional y sana de preparar nuestros alimentos, aquella que nos ofrece los sabores de siempre, aunque internet también te ofrece la manera de recuperarlos.

Una oportunidad única para recuperar esos sabores más tradicionales nacidos a partir de una preparación artesanal nos la ofrecen los hornos de pereruela, llamados de esta forma por estar fabricados con barro de la localidad de Pereruela en Zamora. Los hornos de leña Pereruela se remontan al siglo XVI, estos hornos de leña se fabrican con un 90 % de barro refractario y un 10 % de barro rojo, lo que le da unas cualidades extraordinarias para la cocción natural de los alimentos.

En estos hornos se mantienen calientes durante más tiempo y en apenas media hora ya tienen la suficiente temperatura, perfecta para asar carne, pescado o repostería con el mismo calor almacenado, y sobrarán calorías para hacer un cocido, en una cazuela del mismo barro, eso sí.

El sabor de siempre, conservando las mejores cualidades de los alimentos, es lo que conseguimos cuando construimos uno de estos hornos en el patio de nuestra casa o en la zona común de nuestra comunidad. Una idea genial para compartir momentos con familiares y amigos y ¿por qué no?, también con los vecinos, al tiempo que disfrutamos de los verdaderos sabores de los alimentos, ahorramos energía, ensuciamos menos, cocinamos de forma más saludable y reducimos notablemente la emisión de CO2 a la atmósfera.

Las conservas, una alimentación segura y saludable y con muchos otros
beneficios

Efectivamente, muchos somos los que no contemplamos en toda su extensión y valor la calidad de las Conservas de pescado, sobre todo si estas provienen de marcas de prestigio como las conservas Virgen del Carmen y sus conservas de pescado Gourmet, una selección de conservas que se elaboran de forma completamente artesanal, con el objetivo de alcanzar la excelencia en los procesos de elaboración.

La verdad sea dicha, en nuestros almacenes o alacenas particulares siempre tenemos alguna que otra lata de pescado en conserva, ya sea de atún, de mejillones, de sardinitas, anchoas, caballa, sardinas… siempre es un artículo muy recurrente para completar una mesa, para añadirla al plato o como tapa o como complemento a una dieta saludable, y es que los pescados enlatados conservan perfectamente las proteínas de calidad de las que son portadores, así como el calcio, los ácidos grasos omega 3, además de procurar menos colesterol que la carne.

Además de los evidentes beneficios que procura a la salud, la economía es otro elemento a valorar para aumentar la ingesta de estos alimentos, ya que los productos en conserva tienen, por norma general, un precio muy reducido, más aún si lo comparamos con su elevada calidad.

Es un producto que se ha independizado de las temporadas, ya que la conserva los mantiene en buenas condiciones para su consumo durante largos periodos de tiempo, por lo que pueden ser consumidos en cualquier momento del año. Son productos naturales, pues esta técnica de conservación también prescinde de los conservantes artificiales, con lo que mantienen su verdadero sabor y las características organolépticas del pescado en perfecto estado.

Por último, merece la pena recalcar que las conservas de pescado son productos frescos, puesto que se han envasado casi inmediatamente después a su captura, cocinados y envasados herméticamente, por lo que se conservará de forma fresca sin que tengamos que refrigerarlos.

 

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