Hay ocasiones en las que no disponemos de mucho tiempo para la comida. En esas situaciones, tendemos a buscar algún restaurante o sitio donde nos puedan servir comida rápida para salir del paso. Es una práctica muy habitual, y aunque este tipo de comida no tiene muy buena fama que se diga, aún hay lugares donde es posible disfrutar de ella con alimentos de primera calidad. Es el caso del restaurante Frankfur Pedralbes de Barcelona. Un lugar con una larga tradición a sus espaldas y que es considerado el lugar donde se puede degustar las mejores frankfurt de toda la ciudad. Además cuenta con la ventaja añadida de contar con un distribuidor en exclusiva, que nos permite comer sus salchichas con la misma calidad que si estuviéramos en el mismísimo Frankfurt Pedralbes, pero sin movernos de casa.

Un restaurante con mucha historia

Para conocer los orígenes del restaurante Frankfurt Pedralbes, habría que viajar en el tiempo hasta el año 1912 cuando el ciudadano alemán Max Zander, de profesión maestro charcutero llegó a la ciudad. Fue entonces cuando empezó a elaborar las salchichas frankfurt, bratwurst o cervela, desconocida hasta la fecha en Cataluña. Pronto sus productos fueron reclamados por las charcuterías más selectas del país. Hay que decir que se trataba de la única fábrica de este estilo en Cataluña.

En el año 1968, la familia Lasús-Marsá compró la fábrica de embutidos de Max Zander. Antes de eso, en los años 50, la familia Vallès-Romans, de Terrasa, había comenzado a vender bocadillos de salchichas frankfurt en ferias ambulantes, pero siempre utilizando los productos que se elaboraban en la fábrica de Max. El éxito de estos bocadillos, llevó a la familia Vallès-Romans a colocar puestos de venta ambulantes también en las costas del Maresme durante la temporada de verano.

El éxito alcanzado con estos puestos, llevó a Vallès-Romans a inaugurar en el año 1965 el primer local fijo donde servían bocadillos de frankfurt. La localidad elegida fue Terrassa. Se puede decir que este fue el embrión del actual Frankfurt Casa Vallès, eso sí, manteniendo siempre como proveedor la fábrica de Max que luego fue adquirida por Lasús-Marsá.

A finales de los años 70, las familias Vallès-Romans y Lasús-Marsá, adquirieron en el centro de Montcada i Reixac, un pequeño obrador de nombre Viuda de Leo Boeck que se dedicaba desde los años 20 a producir únicamente jamón cocido. El acuerdo era que allí se fabricaría los productos que se utilizarían en el restaurante Frankfurt Casa Vallès, aunque poco después, también empezaron a servir a otros comerciantes.

En mayo de 1986, la familia Lasús-Marsá abandona el accionariado de la empresa y se concentra en su propia fábrica Max Zander. Ya en el año 2008, se acaba la relación comercial entre Viuda de Leo Boeck y Frankfurt Casa Vallès, regresando esta a sus orígenes y otorgando toda su confianza a su proveedor histórico que siempre mantuvo la fórmula de máxima calidad que siempre se ha ofrecido en los productos de Frankfurt Casa Vallès.

Un lugar único donde disfrutar de la buena comida

Su larga tradición en este sector, le ha permitido convertirse en un experto, no solo de las salchichas frankfurt, sino de otros productos como hamburguesas, cervelas o todo un clásico como es el bocadillo de lomo con queso.

Aunque se trate de comida rápida, estos platos poco o nada tienen que ver con los que se sirven en otros restaurantes y que con considerados como comida basura. La elaboración de sus productos siguen una receta que se viene utilizando desde hace varias décadas, utilizando para ello productos de primera calidad. Seguir utilizando esta receta, ha hecho que sea uno de los restaurantes más visitados de la ciudad.

También es importante destacar el ambiente que se vive en su interior. Se trata de un local pensado para disfrutar en la barra, donde las personas pueden ver como se van preparando sus pedidos, todo ello con el cariño que les ha caracterizado desde su fundación. Todo esto ha provocado que en la actualidad tengan abiertos varios locales repartidos por Cataluña.

Tras conocer todo esto sobre el restaurante Frankfurt Pedralbes, ¿a quién no lo ha entrado ganas de probar sus platos? Sin duda, un lugar donde acudir cuando estemos de visita por Barcelona.

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