Estamos en plena época estival y con ella vienen las vacaciones y, cómo no, los viajes. Viajar está entre las cosas que más nos hace feliz, pero claro, todo exige un mínimo de preparación. Está claro que viajar sin nada preparado es mucho menos cómodo que si lo organizamos todo de antemano. Al menos, yo soy ese tipo de personas. Sin duda, una de las cosas que más me gusta preparar antes de una escapada, es la comida para el viaje. Pero tenemos que tener en cuenta que no todo vale. Existen productos perecederos que con el calor y demás, pueden, o bien perder todas sus propiedades o peor aún, echarse a perder. Por eso en este artículo os damos ciertos consejos sobre qué cocinar a la hora de viajar para que se conserve bien…

Pero antes de ponernos con los fogones, lo suyo es comprobar que tenemos todo lo necesario para viajar. Comprueba si has impreso los papeles necesarios para entrar al alojamiento, comprueba lo mismo pero con las excursiones que hayáis organizado, chequea el billete del vuelo, si vas en coche no olvides ponerlo a punto (aceite, líquido de frenos, aire, combustible…) y comprobar que todos sus elementos están en buen estado (Aqui autodoc.es, es una plataforma ideal para adquirir repuestos), revisa los medicamentos y llévate contigo material de primeros auxilios, ten a punto las maletas… Una vez tengas todo esto, puedes ponerte a cocinar.

¿Qué comida es ideal para un viaje?

Si tenemos por delante un viaje largo en coche, ante todo nuestra comida debe atenerse a dos aspectos fundamentales: el calor y el espacio. El calor por razones obvias. Es decir, las altas temperaturas pueden jugar una mala pasada a nuestros alimentos. Recuerda llevar comida bien cocinada y bien cuajada y abstente de alimentos en plan la tortilla de Betanzos. Ojo, si el viaje es de muchas horas procura no llevar alimentos con huevo ya que podría estropearse y derivar en enfermedades tras ser ingerido.

Otro aspecto nombrado antes, sin duda alguna es el espacio. Si no tienes mucho espacio ni en las maletas, ni en el maletero ni siquiera dentro del coche, intenta elaborar recetas que ocupen poco pero que aporten mucho.

Y por último, evita las comidas copiosas. Sé que esto te recuerda a los tests de la autoescuela, pero es cierto. Las comidas pesadas provocan somnolencia por lo que mejor no combinarlas con el hecho de conducir.

Una vez dicho esto, ¿qué es lo mejor para un bien en coche?

Sopas frías

Las sopas frías como los gazpachos, salmorejos, ajoblancos y demás, nos aportan múltiples propiedades. Además podemos meterlo dentro de un termo por lo que no nos tenemos que preocupar del espacio. En cuanto al calor, es un alimento que se puede consumir frio e incluso del tiempo.

Ensaladas de pasta

Un clásico que nunca pasa de moda en los viajes. Es fácil de preparar, se le puede echar de todo y siempre está riquísima. Se pueden tomar frías o del tiempo y, al contener pasta, sacian una barbaridad. Personalmente me gusta con jamon de york, atún, maíz, tomate y un buen aliño.

Sandwiches contundentes

Por favor, evita el clásico sandwich de embutido y manido de jamón y queso. Existe un mundo por explorar dentro de los sandwiches y esta puede ser una gran baza para entrar en él. Si quieres una recomendación, yo optaría por el cubano. Este delicioso sandwich lleva jamón cocido, cerdo asado, queso gouda, pepinillos, mostaza y mantequilla. ¡Para chuparse los dedos!

Fruta fresca

En un tupper corta fruta de temporada en pedacitos pequeños de distintos tipos si así lo prefieres o, si tienes espacio, pon un tupper por cada tipo de fruta. Esto aparte de ser sanísimo, nos aportará los azúcares necesarios para mantenernos activados y las vitaminas que nos harán falta para afrontar lo que queda de viaje.

 

 

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