La asociación Cantabria Brinda ha lanzado una iniciativa para satisfacer la creciente demanda del turismo agroalimentario, ofreciendo visitas guiadas, paseos entre viñedos y catas en colaboración con diversas bodegas de la región. Este nuevo enfoque responde a una transformación en el turismo vinícola de España, donde los consumidores buscan destinos y experiencias más auténticas y menos convencionales, como las producciones atlánticas y los paisajes vitícolas únicos.
Cantabria, aunque modesta en términos de volumen de producción vinícola, está ganando relevancia con un sector cada vez más dinámico y ambicioso. Durante las últimas décadas, nuevos proyectos han surgido, y bodegas pioneras han consolidado su presencia, expandiéndose a lo largo de la región desde la costa hasta las áreas de montaña. La Indicación Geográfica Protegida Costa de Cantabria y Liébana están jugando un papel crucial en este desarrollo, permitiendo a los visitantes conocer una amplia gama de experiencias y productos únicos de la región.
Entre las propuestas destacadas, la Bodega Bahía de Santander en Castanedo ofrece un recorrido por su método de vinificación por gravedad, mientras que en Ruiloba, Bodegas Miradorio lleva a los visitantes a explorar su finca costera en todoterreno. Hacia el interior, Bodegas Sel D’Aiz y Viña Carmina presentan sus viñedos de media montaña y microbodegas familiares, respectivamente.
En la comarca oriental, proyectos como Pago Casa del Blanco y Bodega Hortanza ofrecen inmersiones en la producción de vinos y uvas autóctonas. Al suroeste, en la IGP Liébana, bodegas como Picos de Cabariezo y Cayo integran catas con maridajes locales y experiencias itinerantes que resaltan la herencia vinícola de la zona.
La asociación Cantabria Brinda busca unir a pequeños productores de gran carácter y fomentar el reconocimiento de los productos locales, promoviendo rutas y experiencias que enriquecen tanto a locales como a visitantes. Además de la oferta vitivinícola, el colectivo incluye cervezas artesanales, sidras, orujos y licores que reflejan la rica diversidad del panorama bebidas artesanales de Cantabria.
Esta iniciativa no solo pretende aumentar la visibilidad de los vinos de Cantabria, sino también fortalecer la identidad regional mediante la creación de una comunidad junto a la hostelería y el turismo. La asociación invita a descubrir estas experiencias únicas a través de su portal web especializado.








