La jalea de menta tiene un olor que no deja indiferente a nadie. Cuando la mezcla de menta y manzana empieza a calentarse en la cazuela, la cocina huele como un huerto en verano: dulce, fresco y ligeramente herbal. Se conserva dos semanas en la nevera y tiene usos que van más allá del desayuno: va muy bien con carnes a la plancha, quesos curados y tostadas con mantequilla.
Esta receta usa jalea de manzana ya preparada como base, lo que reduce mucho el tiempo y la necesidad de trabajar con pectina desde cero. El resultado es una jalea translucida de color verde pálido con un sabor mentolado limpio que recuerda a la jalea británica que se sirve con el cordero asado.
Qué diferencia hay entre jalea, mermelada y confitura
La mermelada lleva la pulpa de la fruta. La confitura lleva trozos de fruta. La jalea es solo el zumo de la fruta, cocido con azúcar y pectina hasta que queda transparente y gelatinoso. Por eso es más clara, más brillante y tiene una textura diferente, más untuosa y menos espesa que la mermelada. En este caso partimos de jalea de manzana ya lista, que tiene la pectina y el azúcar incorporados, y solo añadimos la menta.
Ingredientes para 6 personas
- 300 g de jalea de manzana en conserva (la de buena calidad tiene mejor color y textura)
- 45 g de menta fresca (unas 3-4 ramitas generosas)
Preparación paso a paso
Paso 1: prepara la menta
Lava las ramitas de menta bajo el grifo y sécalas con papel de cocina. Separa las hojas de los tallos: los tallos son más amárgos y si los dejas dentro la jalea puede quedar con un retrogusto no del todo agradable. Pica las hojas muy finas (en brunoise) o, si quieres un sabor más suave, déjalas enteras para retirarlas antes de verter la jalea en los tarros.
Paso 2: funde la jalea
Pon la jalea de manzana en una cazuela pequeña a fuego muy bajo. Remueve suavemente con una cuchara de madera mientras se va fundiendo: en 3-4 minutos estará completamente líquida. No subas el fuego para acelerar el proceso: el calor excesivo puede hacer que la jalea pierda su claridad y quede turbia.
Paso 3: añade la menta
Retira la cazuela del fuego y añade la menta. Si la has picado, remueve bien para que se distribuya. Si la has dejado en ramitas, súmergelas completamente en la jalea líquida. Deja reposar 25 minutos: la menta infusiona en el calor residual sin cocinarse, lo que preserva el color verde y el aroma fresco.
Paso 4: retira la menta si es necesario y envasa
Si usaste menta en ramitas, retíralas ahora. Si la picaste, déjala dentro: queda bien distribuida y da un bonito color. Esteriliza los tarros de cristal sumérgelos en agua hirviendo 10 minutos o pasándolos por el lavavajillas en ciclo caliente. Vierte la jalea en los tarros mientras todavía está cálida para facilitar el sellado. Cierra bien y deja enfriar boca abajo sobre un trapo.
Paso 5: refrigera y consume
Una vez fría, la jalea vuelve a solidificarse. Guárdala en la nevera: dura dos semanas sin problema. Si notas que se ha formado una capa de burbujas en la superficie al envasar, es normal y no afecta al sabor ni a la conservación.
Cómo usar la jalea de menta
Con carnes a la plancha: la jalea de menta es el acompañamiento clásico del cordero en la cocina británica e irlandesa. Va bien con chuletas, pierna asada o costillar. El dulzor de la menta equilibra la intensidad de la carne.
En el desayuno: en una tostada con mantequilla es una experiencia diferente a la mermelada habitual. Si te gustan los sabores herbales, se convierte en el favorito.
Como salsa para quesos: los quesos curados con una cucharada de jalea de menta forman una combinación que funciona bien en una tabla de quesos informal.
Si te gusta cocinar con manzana, las manzanas asadas al horno con mantequilla y azúcar son otra receta sencilla que aprovecha esta fruta con mínimo esfuerzo. Y si buscas recetas de salsas y cremas para acompañar platos, el asado de lentejas al horno va muy bien con una salsa de hierbas similar a esta jalea.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer la jalea de menta desde cero sin usar jalea en conserva?
Sí. Necesitas cocer manzanas con agua y limitar el resultado, luego mezclar el zumo resultante con azúcar (750 g por litro de zumo) y pectina, y cocerlo hasta que solidifique. Es más laborioso pero el resultado es más natural y puedes controlar la cantidad de azúcar.
¿Se puede sustituir la menta por otra hierba?
Sí. El romero con manzana es una combinación excelente para acompañar cordero o cerdo. El tomillo da un toque más rústico. La albahaca fresca queda sorprendentemente bien para usar como salsa de quesos. La lavanda (con cuidado, muy poca) da una jalea floral muy elegante.
¿Por qué queda turbia mi jalea?
El calor excesivo es la causa más común: funde la jalea a fuego muy bajo. También puede ocurrir si la jalea base tiene aditivos que reaccionan al calentarse. Otra causa es remover demasiado energía al fundir: un movimiento suave y lento mantiene la claridad.
¿Cuánto tiempo dura la jalea de menta?
Dos semanas en nevera una vez abierta. Si la envasas en tarro hermético y esterilizado sin abrir, aguanta más tiempo en sitio fresco y oscuro. Una vez abierto el tarro, los dos semanas aplican siempre.
¿Se puede congelar la jalea de menta?
No es lo más recomendable. La congelación altera la textura gelatinosa y al descongelarla puede quedar líquida y separada. Es mejor hacer pequeñas cantidades y consumirlas fresces.
