Receta china de pollo al limón

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Hoy en nuestro blog os queremos enseñar a preparar una de las recetas más típicas de la gastronomía china y que todo el mundo puede degustar en cualquier restaurante chino. Se trata del famoso pollo al limón, una receta muy sencilla de hacer y con un sabor muy especial.

Si eres un amante de la comida oriental, ya no tendrás que encargarla, sino que siguiendo los pasos que te explicamos a continuación, podrás preparar tú mismo este riquísimo plato. Veamos a continuación los ingredientes que necesitamos y los pasos a seguir.

Ingredientes para 4 personas:

  • 800 gramos de pollo
  • 250 ml de caldo de pollo
  • El zumo de dos limones (si no tiene mucho, 3 limones). Aproximadamente de 15 a 20 cucharadas de zumo.
  • 6 cucharadas de azúcar
  • 2 cucharadas de maicena
  • 6 cucharadas de agua para la salsa
  • 5 cucharadas de vino blanco
  • 100 gramos de almendras crudas
  • 1 cucharadas pequeñas de jengibre molido
  • Sal
  • Aceite de oliva

Para preparar este plato, lo primero que debemos hacer es cortar el pollo en trozos pequeños. En el caso de utilizar muslos, podemos decir a nuestro carnicero que nos lo deshuese. Los trozos los ponemos en un recipiente, al que le añadimos el vino blanco, el jengibre molido y un poco de sal. Todo esto lo mezclaremos bien con las manos para que todos los trozos se impregnen. Luego lo tapamos con un papel transparente y lo metemos al frigorífico a marinar.

Mientras que marina el pollo, nos ponemos a preparar la salsa. Para ello cogemos la maicena y la disolvemos en el agua que previamente habremos calentado un poco para evitar grumos, también le añadimos el zumo de los limones. Cuando la mezcla esté caliente, le añadimos el azúcar y removemos todo bien hasta que se disuelve. Lo mantenemos en el fuego hasta que coja un tono gelatinoso.

Por otro lado, en un caso con una poca de agua, ponemos las almendras a cocer para que se pongan blandas y sean fáciles y agradables de comer.

Cuando tengamos todo lo anterior hecho, en una sartén añadimos un poco de aceite y empezamos a freír el pollo hasta que cojan color. Cuando esté dorado, le añadimos la almendra (molida o entera ya depende de los gustos de cada uno) y un poco de la salsa de limón que hemos preparado. Removemos todo bien para que todos los trozos del pollo se impregnen de la salsa.

Llegados a este punto es importante no dejar de mover la salsa y cuando veamos que empieza a caramelizarse, retiramos todo del fuego y le añadimos el resto de la salsa. De esta forma ya tendremos nuestro plato listo para comer.

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