Durante toda la campaña navideña, es normal descuidar un poco la alimentación y comer de más. Entre las cenas con amigos, familiares o del trabajo, y los dulces típicos de esta época, no es de extrañar que todo el mundo gane algunos kilitos de más. Pero lo que no todo el mundo sabe es que se puede reducir esa ganancia de peso sin dejar de disfrutar de esta época. Una solución saludable es el aumento en el consumo de alimentos saludables como son los frutos secos.
Es ampliamente conocido que la temporada navideña suele ir acompañada de festividades y reuniones sociales. Durante este período, es común experimentar cambios en las rutinas y adoptar hábitos alimenticios menos saludables. A menudo, se tiende a omitir comidas regulares, a excederse en la ingesta cuando se presenta la oportunidad o a consumir porciones más grandes de lo habitual. Además, la disponibilidad de postres, dulces, alcohol y alimentos ricos en calorías aumenta significativamente. Estos comportamientos suelen asociarse con un aumento de peso, que se estima puede oscilar entre 450 y 660 gramos, una cifra que, si bien no es alarmante per se, a menudo resulta difícil de perder una vez que concluyen las festividades. Además, este incremento de peso representa aproximadamente la mitad del aumento total que una persona experimenta a lo largo del año.
Aunque no siempre es posible evitar por completo estas dinámicas sociales durante las festividades, existen estrategias que pueden implementarse para disfrutar de la compañía de familiares y amigos, así como de la comida especial que caracteriza esta época, sin que ello tenga un impacto negativo en la salud. Estas estrategias incluyen el monitoreo de las porciones servidas o consumidas, la elección prioritaria de alimentos y platos saludables y la adaptación del consumo de ciertos alimentos en los momentos o días en que no se celebren festividades o eventos sociales. De esta manera, es posible mantener un equilibrio entre el disfrute de las festividades y la preservación de una alimentación saludable.
Un primer cambio, sencillo y práctico que ayudaría a minimizar la ganancia de peso durante esta época es la inclusión de los frutos secos ya sea como botana, snack o entrada, cuyo consumo de manera habitual y moderado no se ha asociado con un incremento de peso, y al ser alimentos con un considerable aporte de proteína, grasas insaturadas y fibra, aunado al hecho de que son crujientes y promueven la masticación, ayudarán a sentir una sensación de saciedad, reducir los ataques de hambre y, por lo tanto, la necesidad de comer tardará más tiempo en aparecer, además de que ayudarían a tener un menor impacto en los picos de glucosa cuando se consumen otros platillos .
En este sentido, una muy buena opción serían los pistaches, ya que es uno de los frutos secos que menos calorías aporta en comparación con otros, además de que al tener que pelarlos mientras se consumen y disfrutan, sin prisa, y el tener las cáscaras vacías a la vista ayudará a percibir que ya se han ingerido suficientes y esa será la señal para parar de comer, ya que su consumo deberá ser con mesura, 28 g al día o su equivalente a 49 piezas será suficiente para obtener tales beneficios.
Además de estos puntos en la alimentación, la práctica de actividad física, así como la reducción de tiempos sedentarios formarán parte de un estilo de vida saludable, medidas que deberán respetarse siempre independientemente de la época del año.