El 60% de los españoles prefieren consumir salsas suaves

Somos muchas las personas que solemos consumir algún tipo de salsas con ciertos platos de comida, como pueden ser hamburguesas, patatas fritas o carnes. Aunque habitualmente se trata de salsas fuertes, en un reciente estudio, el 60% de los encuestados afirman preferir salsas más suaves, con sabores menos intensos. En este mismo estudio, más de la mitad (55%) señala que echa de menos que se experimente con los sabores tradicionales.

Estas son algunas de las conclusiones de un estudio llevado a cabo por el fabricante valenciano de salsas, Choví, en el que se han analizado los hábitos de consumo de salsas en nuestro país desde un punto de vista cultural y social, abordando cuestiones como la intensidad de sabor de las salsas o los momentos en que se consumen.

Consumo de salsas en España

Las estadísticas de consumo indican que uno de cada cinco consumidores españoles declara haber incrementado su uso de salsas desde la pandemia, prefiriendo los fines de semana para disfrutar de este tipo de condimento. Más de la mitad de los participantes en la encuesta (57%) admiten que agregan salsa a sus comidas para realzar el sabor, mientras que el 35% lo hace para probar nuevos sabores.

Desde una perspectiva social, tres de cada diez (28%) encuestados admiten haber probado una salsa picante simplemente para demostrar su valentía ante los demás comensales. Además, para más de la mitad de los españoles, el contexto es crucial al decidir consumir un condimento intenso: el 56% evitaría una salsa picante antes de una reunión, ya sea porque quieren causar una buena impresión después (28%) o porque no tendrían tiempo para cepillarse los dientes (28%).

Sin embargo, cuando se les da a elegir entre salsas suaves o fuertes, se ve la verdadera realidad del paladar español. Los andaluces (46%), canarios (41%) y catalanes (39%) son los españoles a los que más se identifica como aquellos que consumen más salsas fuertes, en contraposición con los gallegos (33%), asturianos (23%) y cántabros (23%) que son los que menos tiran de este tipo de salsas.

“Sin duda alguna, este estudio pone de manifiesto algo que no es distinto a los hábitos generales de alimentación que, por costumbres o región, optamos por aquello que se espera de nosotros (o lo que pensamos que se espera de nosotros) aunque no sea necesariamente lo que preferimos”, ha señalado Agustín Martiño, gerente de Negocio de Grupo Choví.

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