En agosto de 2026, los precios en los principales mercados eléctricos europeos registraron un notable aumento, impulsados por el incremento de los costos del gas y los derechos de emisión de CO2. Este fenómeno se acentuó debido al descenso en la producción solar y eólica, que afectó a la oferta en la región. A pesar de este contexto, la producción solar fotovoltaica logró alcanzar máximos históricos para un mes de agosto en todos los mercados analizados, mientras que Alemania y Francia también lograron récords en producción eólica.

Italia se ubicó como el mercado con el precio más alto, seguido por Gran Bretaña, mientras que el mercado nórdico reportó el costo promedio más bajo. En comparación con julio, se observó un aumento de precios en todos los mercados, siendo el nórdico el que registró el mayor incremento. Asimismo, en relación con agosto de 2025, todos los mercados evidenciaron incrementos significativos. Italia alcanzó su promedio de precios más alto desde enero de 2023, mientras que varios otros países, incluyendo Bélgica, Gran Bretaña, España, Francia y Portugal, también reportaron precios elevados desde marzo del mismo año.

La producción solar fotovoltaica mostró un crecimiento interanual en Alemania, España, Francia, Italia y Portugal, aunque sufrió un descenso en comparación con julio. No obstante, se logró establecer un récord histórico en agosto para todos los mercados estudiados. En cuanto a la producción eólica, tanto Alemania como Francia reportaron aumentos interanuales, con registros máximos para agosto, mientras que Italia, España y Portugal experimentaron caídas en su producción.

La demanda eléctrica también mostró un aumento interanual en la mayoría de los mercados europeos, destacando que Italia y Portugal alcanzaron niveles máximos históricos de demanda para un mes de agosto.

Los futuros del gas TTF en el mercado ICE llegaron a un promedio de 62,14 €/MWh, lo que supone un incremento del 15 % respecto a julio y un 90 % en comparación con agosto de 2025. Este aumento se atribuye a los bajos niveles de reservas de gas en Europa y a las tensiones en el estrecho de Ormuz. Por su parte, los futuros de derechos de emisión de CO₂ para diciembre de 2026 promediaron 82,37 €/t, reflejando un aumento del 1,4 % en comparación con julio y un 12 % respecto al mismo mes del año anterior.

En el sector del petróleo, los futuros de crudo Brent alcanzaron un promedio de 88,08 $/bbl, lo que representa un aumento del 4,9 % respecto a julio y del 31 % en relación con agosto de 2025, influencia que se atribuye a las tensiones geopolíticas y a las interrupciones en el tránsito por el estrecho de Ormuz.

La evolución de los mercados de energía europeos durante agosto de 2026 está detallada en un informe completo disponible en la página de AleaSoft Energy Forecasting.

El turismo y la gastronomía en España han encontrado un nuevo punto de confluencia en el innovador concepto de «zitoturismo». Esta nueva tendencia turística aúna diversas actividades centradas en la cerveza, desde su elaboración hasta la gastronomía y el territorio que gira en torno a esta bebida. Inspirado en la palabra «zythos» de la Antigua Grecia, que hacía referencia a la cerveza de cereal fermentado, el zitoturismo se presenta como una experiencia integral que ofrece visitas a fábricas, museos cerveceros, cervecerías, catas, maridajes y talleres, llevándonos a un viaje donde la cerveza es el vínculo con la cultura local.

La adopción del zitoturismo refleja cómo la cerveza se ha integrado en el estilo de vida mediterráneo, redefiniéndolo con su énfasis en la moderación y la socialización. Informes de Cerveceros de España muestran que un abrumador 86% de los consumidores elige disfrutar de esta bebida en compañía de amigos o familiares, y cerca del 90% del consumo total acontece en contextos sociales y gastronómicos.

España ha afianzado su posición como un protagonista destacado en el ámbito cervecero europeo. Según el Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España 2025, el país ha alcanzado una producción de 41,5 millones de hectolitros de cerveza, lo cual representa un crecimiento del 5,1% con respecto al 2019. Esta cifra coloca a España como el segundo productor más grande de la Unión Europea, solo precedido por Alemania.

El impacto del sector cervecero sobre el turismo es significativo. El informe señala que el gasto turístico relacionado con la cerveza asciende a más de 5.200 millones de euros. En 2025, el consumo de cerveza por parte de los turistas en los establecimientos hosteleros aumentó un 4,1%, y se mantiene en línea con la tendencia de priorizar la producción nacional, dado que más del 90% de las materias primas, como el lúpulo y la cebada maltera, son de origen español.

El zitoturismo se convierte, por tanto, en una extensión del turismo gastronómico que atrae cada año a millones de visitantes. Con la llegada de 96,8 millones de turistas internacionales en 2025 y un gasto total de 134.712 millones de euros, según el Instituto Nacional de Estadística, esta modalidad turística busca satisfacer y fortalecer una demanda que une disfrute y cultura cervecera, consolidándose como una oferta atractiva en el panorama turístico español.

El olor a curry tostándose en el aceite junto a los trozos de aguja de cerdo es de esos que se cuelan por toda la casa antes de que el guiso esté listo. El coco rallado que se añade al final redondea la salsa con un punto dulce que contrasta con el picante del curry, y el resultado se parece más a un plato de cuchara casero que a una receta de restaurante indio.

Ingredientes para el cerdo al curry (4 personas)

  • 600 g de aguja de cerdo
  • 60 g de coco rallado
  • 20 g de curry en polvo
  • 20 g de harina de trigo
  • 250 ml de caldo de carne
  • 75 ml de aceite de oliva
  • 3 g de pimienta
  • Sal al gusto

La aguja de cerdo es la pieza ideal para este guiso porque tiene grasa infiltrada suficiente para quedar tierna sin secarse durante la cocción. Si no la encuentras, la cabeza de lomo también funciona bien.

Cómo hacer el cerdo al curry paso a paso

1. Corta la carne

Corta la aguja de cerdo en trozos de bocado, de unos tres centímetros, y resérvalos en un bol mientras preparas el resto.

2. Sofíe la carne con harina y curry

Pon una cazuela al fuego con el aceite de oliva y, cuando esté caliente, añade la carne junto con la harina, el curry y la pimienta. Rehoga removiendo con una cuchara de madera para que la harina y las especias se peguen bien a cada trozo y no se quemen en el fondo.

3. Cuece hasta que la carne esté tierna

Ve añadiendo el caldo de carne poco a poco y deja cocer a fuego medio-bajo, con la cazuela tapada, hasta que la carne esté tierna. Si necesitas más caldo durante la cocción, caléntalo antes de añadirlo, porque el caldo frío corta el hervor y alarga el tiempo de cocción.

4. Añade el coco rallado y termina

Cuando la carne esté tierna, incorpora el coco rallado y deja cocer seis minutos más para que los sabores se mezclen y la salsa espese ligeramente. Prueba de sal antes de servir y ajusta si hace falta.

Trucos y variaciones

La primera vez que hice este guiso me pasé con el fuego al sofreír la harina y el curry, y se me quemó el fondo de la cazuela antes de añadir el caldo. Desde entonces bajo el fuego a medio en cuanto echo la harina, y remuevo sin parar los primeros minutos.

Si te gusta el curry en otros formatos, la sopa fría de manzana al curry aprovecha la misma especia de una forma completamente distinta, ideal para el verano. Y si prefieres el cerdo en otra presentación, el solomillo de cerdo ibérico en crema de leche o la carrillada ibérica en salsa de vino blanco son dos guisos de cerdo que también merecen sitio en la mesa.

Preguntas frecuentes

¿Con qué se acompaña el cerdo al curry?

Con arroz blanco o basmati es la opción más natural, porque absorbe muy bien la salsa. También funciona con pan para mojar si prefieres saltarte el arroz.

¿Cuánto dura el cerdo al curry en la nevera?

En un recipiente cerrado aguanta 3 días en la nevera, y de hecho gana sabor de un día para otro. Caléntalo a fuego suave para que la carne no se seque.

¿Se puede congelar?

Sí, aguanta bien congelado hasta dos meses en un recipiente hermético. Descongela en la nevera de un día para otro antes de recalentar.

¿Puedo sustituir el coco rallado?

Si no tienes coco rallado, un chorrito de leche de coco al final de la cocción da un resultado parecido, aunque la salsa quedará algo más líquida.

¿Puedo ajustar el punto picante?

Sí, depende del curry en polvo que uses. Si el tuyo es suave y quieres más fuerza, añade un poco más de curry o una pizca de guindilla al sofreír la carne.

Este paté de jamón, queso y pimiento tiene una textura distinta a la tosta de toda la vida cortada en dados: aquí todo se pica muy fino, casi hasta que queda como una pasta, y se remata con un golpe de pimentón que le da color y un puntito ahumado. Se unta sobre pan tostado y desaparece en cuanto lo pones en la mesa.

Ingredientes para el paté de jamón, pimiento y queso

  • 150 g de jamón cocido
  • 100 g de queso Emmental
  • Medio pimiento rojo
  • Medio pimiento verde
  • 3-4 cucharadas de mahonesa
  • 4 rebanadas de pan para tostar
  • Pimentón dulce o picante al gusto

Con estas cantidades salen cuatro tostas generosas, una por persona como aperitivo antes de comer. Si te gusta el punto picante, usa pimentón picante para espolvorear; si prefieres algo más suave, el dulce cumple igual de bien.

Cómo hacer el paté de jamón, pimiento y queso paso a paso

1. Pica todos los ingredientes muy finos

Corta el jamón cocido, el queso Emmental y los pimientos en trozos muy pequeños, casi como un picadillo, mucho más fino que si fueran para una ensalada en dados. Cuanto más fino quede todo, mejor se unta después y menos se cae del pan al morder.

2. Liga con la mahonesa

Pon todo el picadillo en un bol y añade la mahonesa poco a poco, removiendo con una cuchara hasta conseguir una pasta homogénea que se sostenga sola sobre el pan sin quedar líquida. Prueba y ajusta la cantidad de mahonesa según lo cremoso que te guste.

3. Tuesta el pan

Tuesta las rebanadas de pan en la tostadora o en la sartén sin aceite hasta que queden doradas y crujientes por fuera. Déjalas templar un par de minutos antes de untar, para que el paté no se derrita con el calor.

4. Unta y espolvorea con pimentón

Reparte el paté generosamente sobre cada rebanada, cubriendo bien toda la superficie, y espolvorea por encima con pimentón dulce o picante, el que más te guste. Sirve enseguida, mientras el pan sigue crujiente.

Trucos y variaciones

Mi abuela hacía esta receta con las sobras de jamón de cualquier comida, y siempre remataba con pimentón picante porque decía que «el dulce es para quien no se atreve». Si tienes pimentón ahumado en la despensa, pruébalo alguna vez, cambia bastante el resultado y le da un aire de chimenea muy rico.

Si prefieres una versión con los ingredientes en dados en vez de en paté, con más mordida y textura, la ensalada de pimientos y jamón sobre pan crujiente usa la misma base pero picada más gorda. Y si te gustan los patés caseros para untar, el paté de aguacate casero es otra opción estupenda para variar la mesa de aperitivos.

Con el jamón como protagonista, también puedes mirar la ensalada serrana con jamón, avellanas y uvas para un plato algo más completo si buscas entrante en vez de picoteo.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el paté en la nevera?

Guardado en un recipiente cerrado aguanta 2 días sin problema. Eso sí, unta el pan justo antes de comer, porque de un día para otro el pan pierde el punto crujiente.

¿Puedo sustituir la mahonesa por otra cosa?

Sí, un yogur griego espeso mezclado con una cucharada de mahonesa alige a la receta sin perder la textura cremosa que necesita para untar bien.

¿Pimentón dulce o picante, cuál va mejor?

Los dos funcionan bien, es cuestión de gusto. El dulce da color sin picar nada, mientras que el picante le pone un punto de fuerza que contrasta con la cremosidad del paté.

¿Se puede preparar con antelación?

La mezcla se prepara sin problema el día antes y se guarda tapada en la nevera. Tuesta el pan y úntalo justo antes de servir para que no pierda el crujiente.

¿Con qué se puede acompañar este paté?

Con una caña bien fría o un vino blanco fresco le va perfecto. También puedes servirlo junto con encurtidos como aceitunas o pepinillos en una mesa de picoteo.

El pimiento asado en su punto, dulce y con esa piel que se pela sola, combinado con una buena anchoa del Cantábrico, es de esas tapas que parecen sencillas y que en realidad dependen todo del tiempo de horno y de la calidad de la anchoa. Esta receta viene de las de toda la vida, de las que se preparan el día antes para que cojan sabor.

Ingredientes para los pimientos asados con anchoas

  • 3 pimientos rojos grandes
  • 3 dientes de ajo
  • 8-10 filetes de anchoa de Santoña en aceite de oliva
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre (de vino tinto o de jerez)

Con tres pimientos grandes salen raciones de sobra para cuatro personas como aperitivo. Si puedes, compra las anchoas del Cantábrico en frasco de cristal en vez de en lata, se nota en la textura y en que no quedan tan deshechas al servir.

Cómo hacer los pimientos asados con anchoas paso a paso

1. Asa los pimientos

Coloca los pimientos enteros en una bandeja de horno con un chorrito de agua en el fondo. Hornea a 180ºC durante 40 minutos, o hasta que la piel esté arrugada y dorada por todos los lados. Dales la vuelta a mitad de cocción si ves que se doran más por un lado que por otro.

2. Déjalos sudar

Saca la bandeja del horno y tapa los pimientos con un paño de cocina limpio, o mételos en una bolsa cerrada. El vapor que sueltan al enfriar hace que la piel se despegue sola después, y te ahorras media hora de pelea con el pelín pegado a la carne.

3. Pela y corta en tiras

Cuando los pimientos estén templados, quita la piel con las manos, retira las semillas y el rabo, y corta la carne en tiras de un par de centímetros de ancho. Ve colocándolas directamente en la bandeja o el plato donde vayas a servirlas.

4. Añade el ajo y las anchoas

Pica los ajos muy finos y repártelos por encima de las tiras de pimiento. Coloca después los filetes de anchoa encima, uno por cada tira aproximadamente, para que cada bocado lleve su parte.

5. Cubre con aceite y vinagre

Riega el conjunto con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y otro más pequeño de vinagre. Deja reposar el plato al menos media hora antes de servir, o mejor de un día para otro en la nevera, para que el pimiento coja bien el sabor del aceite y la anchoa.

Trucos y variaciones

La primera vez que hice esta receta pelé los pimientos en caliente y me acordé de mi madre varias veces, quemándome los dedos. Desde entonces siempre los dejo sudar tapados el tiempo que haga falta, aunque sean cuarenta minutos, porque la piel sale entera y sin arrancar carne.

Si te gustan los platos con anchoa como protagonista, el pincho al pequeño de anchoa y pimiento asado usa una base parecida en formato individual, listo en diez minutos. Y si buscas algo distinto para untar, el sandwich de anchoas con alcaparras y aceitunas aprovecha la misma lata de anchoas de otra forma completamente distinta.

Para una mesa de picoteo más grande, los canapés de ratatouille con pimiento, calabacín y berenjena hacen buena pareja al lado de este plato, sobre todo en verano.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto duran los pimientos asados con anchoas en la nevera?

Bien tapados en un recipiente con el aceite cubriéndolos, aguantan sin problema tres o cuatro días en la nevera. De hecho, de un día para otro están incluso mejores porque el sabor se asienta.

¿Puedo prepararlos con antelación?

Sí, y de hecho es recomendable. Asa y monta el plato el día antes, guárdalo en la nevera tapado y sácalo un rato antes de servir para que el aceite pierda el frío.

¿Puedo sustituir las anchoas del Cantábrico por otras?

Puedes usar cualquier anchoa en aceite de oliva de calidad, aunque el sabor del Cantábrico es más suave y menos salado que otras anchoas mediterráneas. Si solo encuentras estas últimas, prueba a enjuagarlas un poco antes de usarlas.

¿Cómo consigo pelar los pimientos sin que se queden trozos de piel?

La clave está en dejarlos sudar bien tapados hasta que se puedan tocar con las manos sin quemarte. Si tiras de la piel mientras todavía están muy calientes, se rompe y se queda pegada a la carne.

¿Con qué se acompañan los pimientos asados con anchoas?

Con pan tostado para mojar en el aceite que queda en el plato son un acierto seguro. También combinan bien con un huevo duro picado por encima o como guarnición de una carne a la plancha.

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