Huevos al plato con chorizo y queso: receta de siempre

El olor del chorizo chisporroteando en la cazuela antes de que lleguen los huevos es de esos que te avisan que la cena va a estar buena. Los huevos al plato con chorizo son uno de esos platos que no fallan: fáciles, contundentes y de esos que siempre gustan a todo el mundo. La capa de nata y queso que cubre el conjunto antes de entrar al horno es lo que convierte esto en algo más que unos simples huevos con embutido.

Hay una versión muy parecida que hacía mi abuela en cazuela de barro directamente al fuego, sin horno. Esta con la mezcla de harina de maíz, nata y queso tiene más cuerpo y queda más cremosa. La harina de maíz le da una textura ligera, casi de bechamel suave, que une todos los ingredientes sin pesarlos.

Ingredientes (2-3 personas)

  • 4 huevos frescos (más 1 para la mezcla)
  • 250 g de chorizo fresco o semicurado, en rodajas o dados
  • 100 g de queso suave tipo gouda o havarti (en triángulos o lonchas)
  • 2 cucharadas rasas de harina de maíz refinada (Maízena)
  • 100 ml de leche entera
  • 8 cucharadas de nata líquida para cocinar (unos 120 ml)
  • Sal al gusto
  • Aceite de oliva

Preparación paso a paso

Paso 1: Saltea el chorizo

Precalienta el horno a 190°C con calor arriba y abajo. Unta una fuente de horno apta (mejor de barro o cerámica para que guarde el calor) con un poco de aceite. Añade el chorizo cortado en rodajas o dados medianos y saltea a fuego medio en la misma fuente si es apta para vitrocerámica o en una sartén aparte, unos 3-4 minutos. No necesitas cocinarlo del todo porque acabará en el horno.

Paso 2: Prepara la mezcla de nata

Bate un huevo en un bol. Disuelve las 2 cucharadas de harina de maíz en los 100 ml de leche fría, removiendo bien para que no queden grumos. Añade esta mezcla al huevo batido junto con los 120 ml de nata y una pizca de sal. Remueve hasta que todo esté bien integrado. Esta mezcla es la que va a dar cremosidad y estructura al plato.

Paso 3: Monta el plato

Sobre el chorizo salteado en la fuente, coloca las lonchas o triángulos de queso repartidos de forma uniforme, reservando un poco para el final. Vierte la mezcla de nata por encima, distribuyéndola bien para cubrir todo el fondo.

Paso 4: Casca los huevos encima

Casca los 4 huevos con cuidado sobre la mezcla, intentando que las yemas queden enteras y bien distribuidas por la fuente. Espolvorea el queso reservado por encima de los huevos y añade una pizca de sal.

Paso 5: Hornea y sirve

Mete la fuente en el horno precalentado a 190°C durante 10-14 minutos, hasta que las claras estén cuajadas pero las yemas sigan ligeramente líquidas. Si prefieres las yemas bien hechas, deja 2-3 minutos más. Vigila porque el tiempo exacto depende del grosor de la fuente y de tu horno. Sirve directamente en la misma fuente con pan crujiente para mojar.

Trucos para que queden perfectos

La harina de maíz es la clave de la textura cremosa. No la sustituyas por harina de trigo directamente: la de maíz da una consistencia más sedosa y no sabe a harina cruda. Si no tienes, puedes saltarte este ingrediente y añadir un poco más de nata, aunque la mezcla quedará menos espesa.

Usa el chorizo que más te guste, fresco o semicurado. El fresco da más grasa y sabor durante el salteado. El semicurado tiene un punto más ahumado. Evita el chorizo muy seco (tipo para picar) porque se endurece demasiado en el horno.

La fuente de barro guarda el calor y cuaja los huevos de forma más uniforme que una bandeja de metal. Si tienes la opción, úsala. También puedes hacerlos en cazuelitas individuales, lo que queda muy bien para servir.

Si buscas más ideas con huevos y platos contundentes para la semana, el puré de zanahoria y patatas casero es una guarnición perfecta para acompañar. Y si te gusta el queso fundido en otras preparaciones, la pizza de bonito con champiñones y pimiento asado tiene ese mismo placer de queso que se derrite.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer los huevos al plato sin horno?

Sí. Si tienes una sartén con tapa o una cazuela de barro apta para el fuego, puedes tapar y cocinar a fuego muy bajo unos 8-10 minutos hasta que las claras cuajen. El resultado es más húmedo que al horno pero igualmente rico.

¿Qué tipo de queso va mejor?

Cualquier queso de fundir suave funciona: gouda, havarti, emmental, queso de barra. Evita quesos muy curados que no funden bien o que tienen sabores demasiado intensos que tapen el chorizo.

¿Puedo usar otro embutido en lugar de chorizo?

Sí. El jabún ibérico en trozos, la morcilla o incluso bacon cortado en dados quedan muy bien. La morcilla con huevos es una combinación clásica en muchas regiones de España.

¿Cuánto tiempo aguantan los huevos al plato?

Este plato es para comer recién hecho. Los huevos con yema líquida no se guardan bien una vez cocinados. Si te sobra, guarda en la nevera y recalienta suavemente, aunque la yema quedará más cuajada al calentar.

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